sábado, 29 de junio de 2013

Pronunciamiento de la Asociación.

PRONUNCIAMIENTO DE LA ASOCIACIÓN ASTURIANA DE AMIGOS DEL PUEBLO SAHARAUI SOBRE LAS DECLARACIONES EFECTUADAS POR LA EURODIPUTADA MARÍA MUÑIZ DE URQUIZA CON OCASIÓN DE LA VISITA DE UNA DELEGACIÓN DEL PARLAMENTO EUROPEO A MARRUECOS Y A EL AAIÚN

La Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui expresa públicamente su repulsa y disgusto por las declaraciones efectuadas a título personal por la eurodiputada María Muñiz de Urquiza en el transcurso de de la visita cursada por una Delegación de diputados al Parlamento Europeo pertenecientes al Grupo de Socialistas y Demócratas (S&D) a Marruecos y a la ciudad ocupada de El Aaiún. En tales declaraciones, la Sra. Muñiz se ha manifestado a favor del plan de autonomía propuesto por Marruecos e incluso se ha permitido opinar sobre el grado de apoyo a dicho plan entre la población saharaui.  Además, de manera contradictoria, la eurodiputada Muñiz ha dicho apreciar avances en el tema de los derechos humanos al tiempo que reconocía haber observado en El Aaiún "una presencia policial exagerada" y "una efectiva discriminación en términos de derechos políticos para las organizaciones saharauis independentistas".



Estas desafortunadas declaraciones constituyen una ingerencia en el conflicto y un posicionamiento a favor de una de las partes, vulnerando la obligación de neutralidad que pesa sobre todo representante de una institución internacional. Asimismo, la eurodiputada Muñiz olvida que conforme al derecho internacional, cualquier solución política al conflicto debe ser libremente aceptada por el pueblo saharaui, el cual tiene derecho a manifestar su voluntad a través de la celebración de un referéndum organizado por las Naciones Unidas.

Por otra parte, las precipitadas declaraciones de la Sra. Muñiz contrastan y se separan del Comunicado final formulado por la Delegación de la que formaba parte, en el cual se ha denunciado un despliegue excesivo de fuerza de seguridad y muchas restricciones a la libertad de asociación y expresión de activistas políticos en el territorio no autónomo del Sáhara Occidental, al tiempo que se piden reformas económicas y sociales por parte de Marruecos.

La Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui rechaza las declaraciones de la Sra. María Muñiz de Urquiza y lamenta su falta de sensibilidad y prudencia. Lo sucedido es particularmente deplorable porque la eurodiputada Muñiz acostumbra a hacer valer su vinculación con Asturias, región que constantemente demuestra su solidaridad para con el pueblo saharaui, tanto a nivel institucional como social.


viernes, 28 de junio de 2013

25 testimonios para dar fuerza al Sahara

La Nueva España - 21/06/2013

La Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui presentó ayer -izquierda- en el Antiguo Instituto el libro «Veinticinco voces por un Sahara libre», editado con motivo del 25.º aniversario de la ONG. Testimonios de la activista Aminatou Haidar, del actor Javier Bardem y del escritor Gonzalo Moure se ilustran con imágenes de Marcos León, entre otros fotógrafos.


viernes, 21 de junio de 2013

25 Voces por un Sahara Libre


Con motivo del 25 Aniversario de la Asociación Asturiana de Amigos y Amigas del Pueblo Saharaui ayer se presentó en el Antiguo Instituto el libro '25 Voces por un Sahara Libre', en el que otras tantas personas comparten sus vivencias con textos acompañados también con 25 fotografías.



martes, 11 de junio de 2013

La crisis llega hasta el Sahara


La Nueva España - 09/06/2013

Asturias recibirá entre los días 5 y 6 de julio a 260 niños saharauis para pasar el verano acogidos por familias asturianas hasta septiembre, dentro del programa «Vacaciones en paz», promovido por la Asociación de Amigos del Pueblo Saharaui en la región. La cifra es muy inferior a la registrada el año pasado, cuando llegaron más de trescientos menores. La razón principal son los recortes en las ayudas públicas para financiar este programa, que se desarrolla desde 1995.



La difícil situación económica de muchas familias también juega en contra de las acogidas, a pesar de que los gastos de desplazamiento son financiados con ayuda pública. A ello se une el hecho de que setenta de los niños que han participado en ediciones pasadas cumplen 13 años y no pueden seguir en el proyecto, lo cual implica que las familias que hasta ahora los recibían sean más reticentes a embarcarse en otro nuevo proyecto de acogida, según señala Alberto Suárez, vicepresidente de la asociación.

Mientras que el Principado ha aumentado la ayuda, varios ayuntamientos la han reducido de forma drástica e incluso algunos la han cancelado hasta que vengan tiempos mejores, según señala Suárez.

La asociación ha tenido que esperar hasta los últimos días para reunir el número suficiente de familias. «Aunque ahora tenemos lista de espera», matiza Alberto Suárez. La iniciativa «Vacaciones en paz», que consigue que cada año menores saharauis permanezcan dos meses de verano con familias de acogida asturianas, cuenta también con la financiación de la Junta General del Principado.

El programa consiste básicamente en acoger a un niño entre los 7 y los 12 años, la parte de la población saharaui más vulnerable, durante los dos meses que van desde primeros de julio a finales de agosto, cuando las temperaturas en los campamentos de refugiados de Tinduf, en Argelia, superan los cincuenta grados. En los últimos cinco años han sido acogidos 30.859 niños y 1.126 monitores en España. Este verano está prevista la llegada de 4.589 menores a todas las comunidades autónomas españolas.

sábado, 1 de junio de 2013

Vacaciones en paz para menos niños

El comercio - Jesús González - Avilés - 30/05/13

Los recortes por la crisis también llegan a las Vacaciones en Paz que disfrutan cada año en Asturias niños residentes en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf. Este año, la previsión con la que trabaja la asociación de Amigos del Pueblo Saharaui es que aterricen en los primeros días de julio en Asturias un total de 280 niños. De ellos, una treintena se quedarán con familias de la comarca de Avilés. El año pasado, la cifra total de menores saharauis de vacaciones en la comunidad autónoma fue de 300, y en 2011 había sido de 326.



Se trata, pues, de un descenso del 15% en dos años, 46 niños menos que podrán este año desconectar por dos meses de la vida de los campamentos. Pero ese descenso se dará siempre que se cumpla la mejor de las previsiones.

«La crisis se está notando en el programa por dos motivos», explica el vicepresidente de la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui, Alberto Suárez Montiel. «Por un lado, están los recortes de las aportaciones que realizan las administraciones públicas: ayuntamientos, Principado... y que sirven para costear el viaje de los niños, el traslado desde Tinduf a Asturias», cuenta. Pero, por otro lado, «está la disminución del número de familias que se ofrecen a acoger a los niños», añade Suárez.

Y ese menor número de familias se ha hecho notar especialmente este año. La asociación está a la búsqueda urgente «de quince familias» que estén dispuestas a acoger en su casa durante los meses de julio y agosto a un niño saharaui. Si no se logra esa cifra, quince de los 280 niños que tienen previsto venir a Asturias a pasar sus Vacaciones en Paz, tendrán que quedarse en los campamentos.

«No quedará más remedio que comunicar a los campamentos que no podrán venir todos, algo que nos resulta muy desagradable», comenta Suárez Montiel, quien, no obstante, confía en que, aunque sea a última hora, se pueda completar el cupo de familias de acogida necesario para el total de los niños que inicialmente se prevé traer a Asturias.

Los responsables de la asociación encargada de captar recursos para que se pueda desarrollar el viaje de los niños, organizado en colaboración con el Ministerio de Juventud y Deporte del Frente Polisario, dan por hecho que la situación económica ha propiciado el descenso en el número de familias que se ofrecen a acoger a los menores. No en vano, albergar a un niño durante dos meses comporta unos gastos. «Las familias de acogida se encargan de la manutención durante dos meses», explica Suárez. Ello implica, normalmente, gastos no solo en comida y alojamiento, sino también en vestido y ocio, siempre según el criterio de la familia de acogida.

Así pues, la crisis está teniendo ya su efecto también en ese respiro estival que desde hace años se viene ofreciendo a niños de entre 9 y 12 años de edad residentes en los campamentos ubicados en territorio argelino. En caso de que no se cubra el objetivo de sumar quince familias al programa a lo largo del próximo mes, los principales afectados serán precisamente los de más corta edad, niños que participarían por primera vez en el programa y que tienen «entre 9 y 10 años de edad», comenta Suárez.

Las familias interesadas en sumarse al programa -parejas o personas solteras-, «no tendrán que cumplir más trámite que un informe de capacitación para el acogimiento y rellenar una ficha de acogida en la que se incluyen datos como el DNI o el número de la Seguridad Social, de modo que se pueda atender al niño en caso necesario durante su estancia», explica Suárez.

Dichos trámites pueden realizarse poniéndose en contacto, bien con la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui, bien a través de los Servicios Sociales de los ayuntamientos de la comarca. En principio, ese proceso se podría cubrir hasta la última semana previa a la llegada de los niños, prevista para los primeros días del mes de julio. El resto de trámites relativos a los visados de los menores, son realizados por la propia asociación a través de la consejería de Bienestar Social del Principado y del servicio de Extranjería de la delegación del Gobierno en Asturias.

A partir de ese momento, y si se logra cubrir esa quincena de vacantes, los 280 niños saharauis podrán empezar sus Vacaciones en Paz en Asturias. Los menores que ya hayan participado previamente en el programa volverán a las familias con las que ya convivieron en años anteriores. En el resto de casos, tanto los menores como quienes les acojan, empezarán todo un proceso de adaptación que puede prolongarse por un periodo de «ocho o diez días».

«Los casos en los que no se da la adaptación son realmente muy escasos, muy puntuales», cuenta Suárez. Por lo general, y más tratándose de niños de corta edad que nunca han salido de los campamentos, «se encuentran abrumados, extrañan a sus familiares, y eso puede dar lugar a situaciones que agobien a la familia de acogida». Pero, «una vez que pasan unos días y se pasa ese tirón, ya no hay más problemas», relata Suárez.

En otras ocasiones, el esfuerzo a realizar por las familias de acogida viene dado por la detección de un problema de salud en el niño que llega a pasar sus vacaciones en paz. A los menores, una vez en Asturias, se les somete a un chequeo y, también en algún caso puntual, «se ha llegado a necesitar un ingreso hospitalario por un tiempo, lo que provoca agobios en la familia de acogida», añade Suárez. No obstante, en todos los casos las familias cuentan con el acompañamiento permanente de la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui, así como de los cinco monitores enviados por el Gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática. Además, a lo largo de los dos meses de estancia se realizan diversas jornadas de convivencia en las que se reúnen niños y familias.

Lo normal, de hecho, es que la experiencia sea positiva para ambas partes, tanto para los niños como para las familias de acogida que, en su mayoría, continúan en el programa en años sucesivos e incluso se implican en mayor medida en conocer y tratar de mejorar la situación de los miles de refugiados saharauis en los campamentos de Tinduf, cerca de la frontera de los territorios ocupados por Marruecos.

viernes, 24 de mayo de 2013

Una treintena de niños saharauis veranearán con familias de Mieres


Mieres del Camino - Andrés VELASCO- La Nueva España  - 23/5/13

Una treintena de niños saharauis volverán este verano a disfrutar de la hospitalidad y la solidaridad de familias mierenses gracias al programa «Vacaciones en paz», con el que el Ayuntamiento de Mieres colabora con 12.000 euros. Así lo confirmó ayer la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui en el marco de una visita a Mieres de Mohamed Ali Salem, responsable de Relaciones Políticas y Cultura de la Delegación Saharaui para España, y Ahmed Salama, delegado saharaui del Frente Polisario para Asturias. Ali Salem reclamó durante el encuentro a los grupos municipales su apoyo a la lucha por la independencia del Sáhara Occidental.



Mohamed Ali Salem aseguró que el pueblo saharaui y el asturiano tienen mucho en común. «Nosotros luchamos por el derecho a decidir y por nuestro futuro, al igual que sucede en Asturias con los mineros, que es una lucha similar», aseguró Mohamed Ali Salem, que agregó que «sientes que el territorio es tuyo, que has empezado desde la nada y poco a poco fuiste haciendo las cosas». Mientras, Ahmed Salama quiso agradecer «el apoyo que desde siempre hemos recibido desde Mieres, una ciudad que siempre ha estado al lado nuestro respaldando nuestra lucha por el derecho a decidir».

El Alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez, y el resto de portavoces de los grupos municipales, recibieron en la casa consistorial a la delegación saharaui, con la que departieron amistosamente. La visita se enmarcaba dentro de los actos del 40 aniversario de la fundación del Frente Polisario y se produjo ya que el concejo de Mieres está hermanado con el poblado de Amgala.

jueves, 23 de mayo de 2013

Proyección audiovisual y mesa redonda


Este viernes 24 de mayo celebraremos en Oviedo, en el Club de prensa de La Nueva España, un acto en conmemoración del 40 aniversario del Frente Polisario, en el que participarán el representante del Frente Polisario, Mohamed Ali, el delegado adjunto en Asturias, Yahya Mohamed Edjil y la presidenta de nuestra asociación Paz de Andrés. 

lunes, 20 de mayo de 2013

Cuatro décadas de lucha por la autodeterminación del Sáhara


PATRICIA CAMPELO - Madrid - 19/05/2013

El asalto a una guarnición militar española en el desierto del Sáhara, el 20 de mayo de 1973, puso en marcha un movimiento político que comenzó con 17 hombres y, cuatro décadas después, ha logrado construir un país en el exilio y el reconocimiento de 84 estados en todo el mundo. El Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro, Frente Polisario, es el representante político del pueblo saharaui desde que sus primeras acciones en la década de los 70 concitaran el apoyo de la población del desierto. En la primavera del 73, un grupo de jóvenes -universitarios en su mayoría- se reunió al norte de Mauritania para establecer las bases de la incipiente organización que aspiraba a la expulsión de España, potencia colonizadora, y a frenar las aspiraciones anexionistas marroquís. El objetivo: lograr la independencia del Sáhara.


Su primera acción, el asalto a la instalación militar en la frontera con Marruecos hace ahora 40 años, fue su tarjeta de presentación. Con apenas cinco fusiles, retuvieron a los seis soldados que habitaban la guarnición para explicarles cuáles eran sus pretensiones, y recaudar armas y víveres. A partir de ahí, la resistencia fue en aumento y sus filas se fueron engrosando hasta el estallido de la guerra con Marruecos, en noviembre de 1975. Antes, el ejército franquista trató de sofocar las acciones del Polisario contra objetivos militares españoles, produciéndose detenciones, torturas y desapariciones.

En su 40 aniversario, el Frente Polisario ha organizado esta semana desfiles y discursos en los campamentos de Tinduf, al sur de Argelia, donde viven los saharauis en el exilio. Hasta esta zona desértica, conocida como la 'hamada' argelina, llegó la población huyendo de las bombas marroquís de napalm y fósforo blanco que arrasaron las ciudades del Sáhara Occidental. El alto el fuego de las hostilidades, auspiciado por Naciones Unidas en 1991, es uno de los pasos claves que hoy destaca el Polisario, aunque sus filas albergan sectores que difieren.


"El referéndum de autodeterminación que prometió Naciones Unidas a cambio de acabar con la guerra no ha llegado, por lo que fue un error firmarlo sin nada a cambio", defiende Luchaá Saleh, líder de la Ujsario -la unión de jóvenes del Polisario- en el campamento argelino 27 de febrero.


Después de cuatro décadas sin alcanzar soluciones, la organización comprende la postura de los jóvenes que abogan por la vuelta a la lucha armada. "Las armas son un instrumento legítimo para conquistar libertades y derechos, pero apostamos por dar más confianza a los esfuerzos pacíficos", aclara Bucharaya Beyún, delegado del Frente Polisario en España. "A pesar de los intentos destructivos contra el Polisario, el movimiento ha logrado mantenerse unido en su lucha cívica y pacífica", añade. "Muchos saharauis están perdiendo la confianza, por lo que le corresponde a la ONU ese papel de buscar soluciones pacíficas y evitar que muchos jóvenes se radicalicen; en estos años no ha evitado que se violen los derechos humanos, ni ha defendido los recursos naturales del expolio en las zonas ocupadas", remacha Beyún.

"Los jóvenes estamos preparados militarmente para intervenir si fuera necesario; estamos cansados de ver la invasión marroquí en nuestra tierra sin que nadie intervenga para frenar las torturas y los encarcelamientos", apunta Saleh. "No debemos estar con las manos cruzadas ante una invasión que sigue matando a nuestro pueblo", concluye.

El intento por parte de Estados Unidos de que la Minurso -la misión de la ONU en el Sáhara Occidental- vele por los derechos humanos en las ciudades ocupadas por Marruecos es otro de los éxitos que el Polisario enumera en su 40 aniversario, a pesar de que la propuesta estadounidense se topó con el veto de Francia.

"Seguimos luchando después de todo el tiempo transcurrido, tenemos reconocimiento internacional y un movimiento solidario grandísimo en todo el mundo; y en los campamentos de refugiados hemos logrado garantizar la educación, la cultura, la sanidad, el deporte y demás derechos a pesar de las adversidades". "Hemos conseguido que la comunidad internacional ponga el tema saharaui en la mesa de debate, y es cuestión de tiempo", concluye Beyún.

El germen de esa red solidaria a la que apunta el delegado del Polisario comenzó con la labor de algunos militares españoles destinados en el Sahara los últimos años del franquismo. Allí se mezclaron diferentes perfiles de jóvenes que realizaban el servicio militar obligatorio. Unos llegaron al Sáhara como resultado del sorteo de destino, y otros como castigo por estar fichados por la policía franquista como activistas de izquierdas.  El contacto diario con la población saharaui fraguó amistades que han perdurado con los años.


El único pueblo de África que no ha logrado aún su independencia tuvo "la mala suerte" de ser colonizado por España, y que la decisión final sobre su autodeterminación recayera en una dictadura. "Engañamos a los saharauis, y aun así siguen queriendo estar cerca de nosotros", asegura José Taboada, destinado a la 53 provincia española, el Sáhara Occidental, entre 1974 y 1975 para realizar el servicio militar. Aquella estancia le hermanó con la población saharaui y, 39 años después, preside la Coordinadora Estatal de Asociaciones de apoyo al Sáhara (CEAS). Cuando Taboada aterrizó en El Aaiún, un lugar que apenas sabía situar en el mapa, detectó una ciudad-cuartel, con población militar mezclada con la civil y una explotación de fosfatos a cielo abierto en la playa. "Empecé a organizarme en unos comités de soldados que había en los cuarteles para pedir mejoras en las condiciones de vida de los militares, y también para reclamar democracia y libertades", explica Taboada sobre los últimos años del franquismo en el Sáhara.

La salida de España de ese territorio ya empezaba a ser una realidad, y algunos sectores del ejército cerraron filas en torno al Polisario. "Nos reuníamos con ellos, les dábamos información, planos, mapas de los pozos, medicinas y otras cosas que cogíamos de los cuarteles", recuerda Taboada. "España era una dictadura que no respetaba nada, por lo que tampoco iba a respetar el derecho de un pueblo a decidir su futuro; pensábamos que los saharauis iban a ser vendidos a Marruecos". Otros sectores del ejército español, en cambio, confiaban en las promesas hechas por sus autoridades.

El jefe de estado en funciones, el rey Juan Carlos -ya nombrado sucesor por Franco- llegó a El Aaiún en noviembre de 1975 con afán tranquilizador. "Dijo que él se comprometía a defender a los saharauis, yo tenía 15 años y lo recuerdo muy bien", asegura Zahra Ramdán, activista que hoy preside la Asociación de Mujeres Saharauis. "Fue vergonzoso y, en cierta forma, el rey es responsable de lo que ha ocurrido 40 años después en el Sáhara", añade Taboada.


Por un breve espacio de tiempo, esas promesas de defender a los saharauis se materializaron. "Nos mandaron a poner minas en la frontera con Marruecos para impedir el paso del ejército". Pero al día siguiente, la orden que recibieron Taboada y sus compañeros fue contradictoria: levantar las minas y entregar los cuarteles a los marroquís que iban a tomar posesión del Sáhara.  Los españoles desarmaron a compañeros saharauis que también formaban parte del ejército colonizador. "Cercamos con alambradas los barrios donde vivían y les controlamos las salidas para impedir que se escaparan y se unieran a la resistencia del Polisario". Al menos ésa era la orden. Pero algunos sectores del ejército decidieron no acatarla. "Les dejábamos marchar porque eran nuestros amigos y la situación era terrible; no se podían imaginar que España, después de tantas promesas, les estuviera entregando a Marruecos por un negocio en el que se repartía la pesca, los fosfatos y demás riquezas", señala Taboada sobre los Acuerdos Tripartitos, firmados en Madrid días antes de la muerte de Franco y con los que España entregó el Sáhara a Marruecos y a Mauritania a espaldas de la comunidad internacional.

La respuesta del ejército en contra del abandono a los saharauis fue protagonizada por jóvenes integrantes de la Unión Democrática Militar, un sector castrense progresista. Jaime Perote, que dirigió la última unidad española en El Aaiún, dejó marchar a un grupo de militares saharauis que después integraron las filas del Polisario. "Les dio medicinas, provisiones y gasolina; prefería que se lo quedaran los saharauis antes que se hicieran con ello los marroquís", relata su hermano Javier, militar destinado en Sidi Ifni en la década de los 50 y activista pro saharaui. Bernardo Vidal, ya fallecido, fue otro de los militares que dio facilidades a los saharauis a pesar de la amenaza de los consejos de guerra o incluso posibles fusilamientos por rebelión. "Él siguió ayudando al pueblo saharaui años después, una labor que hoy continúan sus hijas", resalta Taboada.

A pesar de estos esfuerzos, "la contestación de los militares no fue masiva" y se acabó abandonando el Sáhara de una manera "precipitada y vergonzosa", lamenta. Los españoles se marcharon y trataron de no dejar vestigio alguno. Incluso se exhumaron los cementerios cristianos para enviar los restos a quien pudiera reclamarlos. Ésa fue una de las tareas de José Taboada dentro de la operación Golondrina, de retirada urgente del Sáhara.

Hoy, el pueblo saharaui sigue dividido entre el exilio en los campamentos de refugiados, la diáspora y el acoso marroquí en las ciudades del Sáhara Occidental. "Desde que nos entregaron al ejército criminal de Marruecos, no hay ninguna familia saharaui completa en el mismo lugar", denuncia Zahra Ramdán.

Un muro minado y custodiado por más de 100.000 soldados marroquís vela por mantener esa fractura entre familias a uno y otro lado del desierto.

Al oeste, en el lado de las ciudades ocupadas por Marruecos, los saharauis ofrecen una resistencia activa y continuada a pesar de los intentos de la policía marroquí por sofocarla mediante el uso de la violencia. De ahí la importancia de incluir la protección de los derechos humanos en el mandato de la Minurso, según reclaman activistas y entidades internacionales como la Fundación Kenedy y Human Right Watch. "Si Marruecos asegura ser un país democrático, ¿por qué le asusta el hecho de que se quiera velar por los derechos humanos en el Sahara Occidental?", se pregunta Zahra Ramdán.

Mientras, en los campamentos viven cerca de 200.000 saharauis que dependen de la ayuda que llega del exterior. Allí, la solidaridad extranjera junto con los esfuerzos del Polisario y del gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) ha convertido un paraje pedregoso con climatología extrema en un lugar con colegios, centros de salud y edificios administrativos para sobrellevar la vida en el exilio.

La organización de los campamentos corrió a cargo de las mujeres saharauis mientras los hombres estaban en el frente de batalla. Ellas fundaron el campamento 27 de febrero, el primer asentamiento que fue, en sus orígenes, una escuela de mujeres. "No se puede olvidar el protagonismo de la mujer en la lucha, algo nada nuevo porque, gracias a la idiosincrasia de este pueblo, siempre hemos sido respetadas", asegura Ramdán. "Tengo más de 50 años y nunca he tenido noticia de que un hombre saharaui haya matado a su mujer".

A pesar de los esfuerzos que, según reconoce la veterana activista, "quedan por hacer",  la presencia de la mujer en la vida política es notable en comparación con países que abrazan el islam. "En el parlamento [de la RASD] tenemos una representación del 37%, al principio fue del 10%, después de 25% y en la última legislatura hemos alcanzado esa cifra". En el congreso del Frente Polisario del pasado diciembre se aprobó una cuota mínima de representación femenina en los órganos de gobierno.

Con todo, la realidad arroja el dato de cuatro décadas de conflicto enquistado que ha logrado algunas batallas pero cuya solución cuesta vislumbrar. De la ronda de encuentros entre la RASD y el reino de Mohamed VI, impulsadas por la ONU, se pasará a encuentros bilaterales entre el representante de Naciones Unidas y cada una de las partes,  según ha avanzado Beyún. Mientras, España vende armas a Marruecos -tal y como denunció hace un año la asociación AJASÁHARA- incumpliendo la ley sobre el control del comercio exterior de material de defensa. Dicha norma impide estas operaciones con países que puedan utilizar el armamento en acciones "que perturben la paz, la estabilidad o la seguridad, puedan exacerbar tensiones o conflictos latentes, puedan ser utilizadas de manera contraria al respeto y la dignidad del ser humano, con fines de represión interna o de  violación de derechos humanos".

La inestabilidad en el Sahel, que ha provocado la prohibición del ministerio de Exteriores de viajar a los campamentos, completa el panorama de pesimismo. En frente, impera el mensaje optimista de pro saharauis que ven avances en pasos como el dado por Estados Unidos pidiendo al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que se proteja los derechos humanos en las ciudades saharauis.

"Nadie ha reconocido la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara; los intentos de Rabat por acabar con la resistencia saharaui han fracasado y, además, el trabajo de los activistas y organizaciones ha logrado que Estados Unidos no mire para otro lado; esperamos que el gobierno español también rectifique", anhela José Taboada. "Ya se ve un poco la luz al final del túnel".

martes, 7 de mayo de 2013

Los saharauis redoblan sus protestas contra Marruecos en El Aaiún


IGNACIO CEMBRERO Madrid 05-05-2013

La llegada de observadores o de periodistas extranjeros anima a los independentistas saharauis a echarse a la calle para reivindicar la autodeterminación de la antigua colonia española. Su presencia les proporciona cierta sensación de impunidad temporal ante las fuerzas del orden marroquíes. Por eso la manifestación que tuvo lugar el sábado en El Aaiún, la capital del Sáhara Occidental, fue de las más numerosas. “No se había visto nada semejante desde el año del abandono español de la colonia”, asegura Hamad Hamad, un célebre activista saharaui.




“Miles de personas” se concentraron, según él, en la céntrica avenida Smara de esa ciudad de 190.000 habitantes en la que los saharauis son minoría. A juzgar por los vídeos allí grabados la cifra puede ser exagerada, pero la manifestación era desde luego más numerosa que los saltos de protesta que los independentistas dan desde el 25 de abril en las principales ciudades del Sáhara.

Convocada a través de las redes sociales, la manifestación coincidió con la estancia de seis periodistas, todas ellas mujeres, corresponsales de prensa norteamericanas y británicas. El viaje estaba organizado por la Fundación Internacional de Mujeres en los Medios de Comunicación. Su presencia en la calle retrasó, según Hamad, las cargas policiales hasta que se marcharon para entrevistarse con el Gobernador Civil, Khalil Dkhil.

A los eslóganes a favor de la autodeterminación del Sáhara y contra Marruecos, a las banderas de la República Árabe Saharaui Democrática –la entidad creada por el Frente Polisario- se añadieron esta vez algunos estandartes de Estados Unidos en agradecimiento por la iniciativa de su embajadora ante la ONU, Susan Rice.

Esta presentó, a mediados de mayo, un proyecto de resolución que ampliaba el mandato de la Minurso, el contingente de la ONU desplegado en el Sáhara, para que pudiese supervisar el respeto de los derechos humanos en el territorio bajo la autoridad de Rabat y también en la franja que controla el independentista Frente Polisario así como en los campamentos de refugiados de Tinduf.

El tajante rechazo de Marruecos, respaldado abiertamente por Francia y, con discreción, por España y Rusia, obligó a EE UU a renunciar a su propuesta. La resolución que se aprobó el 25 de mayo recalca la necesidad de respetar los derechos humanos, pero no instaura ningún mecanismo para vigilar su cumplimiento. La Minurso sigue siendo la única misión de paz de la ONU que carece de competencias en esa materia. El Partido Nacionalista Vasco (PNV) ha pedido la comparecencia del ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, en el Congreso de los Diputados para que explique el papel de España en este asunto.

Desde grupos independentistas se han echado a la calle casi a diario, pero sus concentraciones han sido disueltas con contundencia por la policía y las fuerzas auxiliares (antidisturbios). El jefe superior de policía de El Aaiún, Abdelbasset Mahtat, justificó, el 1 de mayo, las cargas porque los manifestantes están “a sueldo de partes extranjeras [Argelia]” y enarbolan “banderas que simbolizan una entidad fantoche [RASD] y profieren eslóganes antimarroquíes”.

Mahdat aseguró que 70 agentes habían resultado heridos y 11 vehículos policiales dañados, sobre todo a causa del lanzamiento de piedras, y la televisión mostró a algunos de ellos vendados en el hospital militar de El Aaiún. No dio cifras de heridos entre los manifestantes.

El jefe policial no lo dijo, pero bajo cuerda las autoridades marroquíes reconocen que la aceptación de visitas de delegaciones extranjeras les plantea un auténtico dilema. Por un lado, señalan, quieren acogerlas porque no tienen nada que esconder, pero, por otro, saben que su llegada lleva aparejada disturbios callejeros.

Los independentistas no tienen, sin embargo, el monopolio de tirar pedruscos. La policía apedreó, el 30 de abril por la noche, el domicilio de la activista Sultana Khaya en Cabo Bujador, según muestra un vídeo difundido por los independentistas. Dos investigadoras de Amnistía Internacional (AI) que estuvieron, a finales de abril, en El Aaiún afirmaron que las fuerzas del orden lanzaban piedras.

AI todavía no han puesto por escrito las conclusiones de su visita al Sáhara, pero la que sí ha redactado un informe es la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH). Critica con dureza la actuación de los antidisturbios. Son “acusaciones (…) sin fundamento”, según el Ministerio del Interior marroquí.

Aunque la policía marroquí no ha practicado detenciones para no incrementar la tensión, la represión ha debido de ser enérgica. Prueba de ello es que Philippe Lalliot, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores francés, recordó, el 29 de abril, el apego de Francia “al derecho a manifestarse pacíficamente”. Lamentó “la violencia que se saldó con varios heridos”, en una velada crítica a la actuación policial marroquí.

El éxito de Marruecos en la ONU ha reactivado el nacionalismo del Istiqlal, el segundo partido de Marruecos y socio de los islamistas moderados en la coalición gubernamental. Su secretario general, Hamid Chabat, anunció en un mitin del 1 de mayo que iba a pedir al Gobierno que recupere “el territorio marroquí usurpado” por Argelia, es decir, ciudades como Bechar, Elknadssa y Tinduf.

A lo largo de esta semana se han producido también disturbios en Sidi Ifni, un enclave que España descolonizó en 1969. La protesta era de índole social y, al disolvieron, ocho agentes de las fuerzas del orden resultaron heridos, según el Ministerio del Interior.

lunes, 6 de mayo de 2013

Multitudinaria manifestación saharaui en El Aaiun ante una delegación de periodistas internacionales


*Fuente CODAPSO, El Aaiun / Fotos: Equipo Media y Radio Maizirat

El Aaiun/Territorio ocupado/Sahara Occidental, 4 Abril 2013

Desde la ciudad ocupada de El Aaiun, el vicepresidente de CODAPSO, Hmad Hammad, ha informado en la noche del sábado 4 de abril sobre las manifestaciones organizadas de forma pacífica esta tarde en El Aaiun, con presencia de una importante delegación de los medios de Estados Unidos y Gran Bretaña que pudieron presenciar el levantamiento saharaui, entre ellos Albany, New York Times, Washington  Post, BBC, CNN, The Guardian, Sky News, Foreign Policy, The Boston Globe y el Herald Tribune.



Hmad estima que los manifestantes se calculan con miles de personas de todas las edades mujeres y hombres. Según el defensor de derechos humanos es la primera vez, después de 38 años de ocupación, que se ha visto algo semejante en las calles de esta ciudad ocupada por Marruecos desde 1976, tras el abandono español a su excolonia. Los manifestantes ocuparon la avenida Smara, arteria principal de la ciudad. Miles de banderas saharauis se enarbolaron junto a banderas la ONU y de Estados Unidos, gesto de los manifestantes saharauis tras la propuesta que los Estados unidos presento al Consejo de Seguridad para que la MUINURSO en el Sahara se ocupara de la protección de los derechos humanos en el territorio.


Las manifestaciones levantaron pancartas escritas en español e inglés en las que se ha  leído, libertad, fredoom, pueblo saharaui unido es uno, el pueblo saharaui exige su derecho a la autodeterminación y la independencia, Sahara libre, Viva Polisario y Fuera Marruecos. Según el defensor de derechos humanos todo se ha desarrollado ante la presencia y cámaras de la delegación internacional de prensa de USA y Gran Bretaña. Los militares marroquíes no arremetieron contra los manifestantes, hasta que al final, y tras la retirada de la prensa para reunirse con los defensores saharaui de derechos humanos, los servicios militares y fuerzas auxiliares desataron su ira contra los manifestantes para dispersarlos y perseguirlos en distintos distritos de la ciudad. También atacaron una decena de domicilios saharauis, entre los que se encuentra la casa de la activista de derechos humanos Aminetu Haidar cuando esta se encontraba en su domicilio reunida con la prensa estadounidense y británica, rompiendo sus ventanas puerta y su vehículo. Con ella se encontraba el defensor saharaui de derechos humanos Laarbi Mesaud.



El vicepresidente de CODAPSO, en sus declaraciones a Poemario Por un Sahara Libre señaló que las manifestaciones se desarrollaron en todos los barrios y en la principal vía de la ciudad desde las 18 GMT hasta las 19:30 GMT, hora en la  que los servicios de seguridad del aparato represor marroquí con sus unidades y militares actuaron con su acostumbrada brutalidad y sin clemencia contra los manifestantes. Hasta el momento ha habido muchos heridos entre ellos un niño de 4 años atropellado por un coche policial y decenas de heridos que aún no se han podido identificar.

martes, 30 de abril de 2013

Cerca de una treintena de heridos en las protestas desatadas en El Aaiún


EFE Rabat 29/04/2013 

Cerca de una treintena de personas, entre independentistas saharauis y agentes de seguridad marroquíes, resultaron heridos durante las protestas convocadas el pasado viernes en la ciudad de El Aaiún, capital del Sáhara Occidental, según denunciaron los activistas locales y autoridades marroquíes.



La vicepresidenta de la Asociación Saharaui de Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos (ASDVH), Ghalia Djimi, explicó que una veintena de manifestantes independentistas resultaron heridos o contusionados durante las incidentes, y que algunos de ellos fueron ingresadas en el hospital de la ciudad.

En el mismo sentido, Sirine Rached, delegada de la organización Amnesía Internacional (AI) –que se encuentra actualmente junto a otro miembro de AI en visita a esta región para investigar la situación de los derechos humanos– confirmó haber visto doce personas con heridas. Rached añadió que los casos más críticos fueron el de una joven que perdió el falange de varios dedos y de un hombre que fue herido a nivel de la cara y que fue ingresado en el hospital militar de la ciudad.

La televisión regional marroquí de El Aaiún divulgó este viernes, por su parte, un comunicado del gobierno civil de la ciudad en el que se informaba de que al menos seis policías antidisturbios y cuatro agentes auxiliares resultaron heridos "al dispersar una manifestación no autorizada de personas en la vía pública" y que fueron ingresados en el hospital militar de la ciudad.

Las mismas fuentes criticaron que la manifestación tenía "fines propagandísticos" y denunciaron que sus convocantes "usaron a las mujeres y a los menores en sus enfrentamientos con las fuerzas de seguridad".

La manifestación se produjo un día después de que la ONU aprobara una nueva resolución que regateó las propuestas de EEUU y los grupos de defensa de los derechos humanos y satisfizo en parte los deseos de Marruecos.

martes, 23 de abril de 2013

Rabat, París y Moscú logran que EE UU renuncie a su iniciativa sobre el Sáhara


IGNACIO CEMBRERO - Madrid - 23/ABR/2013

Francia, Rusia y España han logrado abortar la propuesta de EE UU para que la Minurso, el contingente de la ONU desplegado en el Sáhara, pudiese supervisar el respeto de los derechos humanos.

EE UU intentó la semana pasada corregir una anomalía y presionar a Marruecos y al Frente Polisario para que pongan más empeño en la negociación hoy en día estancada, según fuentes diplomáticas.

Su embajadora ante la ONU, Susan Rice, presentó al Grupo de Amigos del Sáhara —integrado por España y los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad— un proyecto de resolución que ampliaba el mandato de la Minurso para que vigilase los derechos humanos en la antigua colonia española y en áreas bajo la autoridad del Polisario. Minurso es la única misión de paz que carece de competencias en esa materia.

Sin llegar a amenazar con el veto Francia y Rusia se esforzaron por diluir la iniciativa de EE UU. Las reservas de París fueron formuladas en público, el viernes, por Philippe Lalliot, el portavoz de su diplomacia.

Sin criticar la iniciativa estadounidense el ministro español de Exteriores, José Manuel García-Margallo, se parapetó detrás de la posición franco-rusa. Abogó por el “consenso” y porque la embajadora presentase una nueva propuesta. Su entorno dejó caer que sería bueno que el Alto Comisionado para los Refugiados se ocupara de los derechos humanos en la zona aunque no forme parte de sus atribuciones.

En un debate celebrado el 20 de junio en el Congreso de los Diputados, García-Margallo se había, sin embargo, mostrado partidario de atribuir a Minurso esa nueva competencia como también lo hizo en su día su predecesora socialista en el cargo, Trinidad Jiménez.

A la oposición franco-rusa se añadió la animadversión de las autoridades de Marruecos. El palacio real publicó un comunicado rechazando la iniciativa, porque es una ofensa a su “soberanía”, que secundaron partidos políticos, instituciones y hasta ONG de derechos humanos con la excepción de la más importante, la Asociación Marroquí de Derechos Humanos.

Rabat escenificó su enojo cancelando unas maniobras militares con EE UU, que debían empezar a fin de mes. Su ministro de Exteriores, Saad Eddine El Othmani, arremetió, por primera vez, el lunes en el Parlamento contra EE UU.

El borrardor de resolución cosechó, en cambio, aplausos de prestigiosas ONG de derechos humanos como Human Rights Watch (HRW) y la Fundación Robert Kennedy que jugó un gran papel a la hora de sensibilizar al secretario de Estado John Kerry. La Unión Africana también respaldó el proyecto de resolución.

Ante tantas acometidas Susan Rice dio, el fin de semana, un paso atrás. Propuso que no fuera la Minurso sino el Alto Comisionado para los Derechos Humanos el que vigilara su cumplimiento en la zona lo que equivalía a que la labor se ejerciera con menos medios, pero los aliados de Marruecos no se dieron por satisfechos.

Rice puso ayer sobre la mesa un texto que sí logró el consenso. Subraya la necesidad de alentar el respeto de los derechos humanos, pero no se prevé ningún mecanismo para lograrlo. Será votado antes de fin de mes.

“Es decepcionante que, ante el rechazo de Marruecos, EE UU dé marcha atrás”, declaró Eric Goldstein de HRW. “El lenguaje aguado del nuevo borrador de resolución no está a la altura del llamamiento hecho por el secretario general de la ONU. Ban Ki-moon, en su informe sobre el Sáhara Occidental sobre la necesidad de una supervisión de los derechos humanos independiente, imparcial, global y sistemática”.

lunes, 22 de abril de 2013

Comunicado de CEAS


CEAS-Sáhara, en representación de la solidaridad española con el pueblo saharaui manifiesta su total repulsa y su más contundente denuncia y rechazo a la actitud y a las manifestaciones expresadas por el Ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno de España Sr. García-Margallo acerca de la posibilidad de extender las competencias de la MINURSO a la protección y defensa de los derechos humanos de la población saharaui. Una petición que ha sido consecuencia de las recomendaciones recogidas en los diferentes informes elaborados por distintos organismos independientes a nivel internacional incluidos los propios funcionarios de las NNUU, como el que presentó en su día el Relator especial contra la tortura y otros tratos crueles e inhumanos Sr. Juan E. Méndez.


Su consideración de “inviables” para estas medidas contradice la pretendida neutralidad y sometimiento del estado español a la estrategia promovida por las NNUU para la resolución de este conflicto y constituye una dejación más en la responsabilidad que a España le corresponde como potencia administradora del territorio y responsable del futuro de sus habitantes. Su actitud abiertamente parcial y pro-marroquí nos indica, una vez más, que no podemos sentirnos representados por un Ministro como el señor García Margallo, que adoptando actitudes que lo colocan alservicio de intereses ajenos a los de su país y como responsable de acciones que no hacen sino deteriorar la imagen exterior de España, significan que no podamos admitir ni consentir en semejante posición política a una persona que se atreve a afirmar que no se debe imponer a Marruecos el respeto de los DDHH en el Sáhara Occidental.

Que, en su momento, le hiciera el juego a los intereses de Mohamed VI, cuando pidió de forma precipitada y desestabilizadora la retirada de los cooperantes de los campamentos de refugiados, que apoyase a Rabat en la peregrina idea de "vetar" a Cristopher Ross por capricho como Representante del Secretario General de las NU para el Sáhara porque cometiese la terrible falta de querer visitar el Sáhara ocupado y conocer de primera mano los abusos cometidos contra la población del territorio..., que mantuviera un silencio cómplice ante la sentencia ilegal contra los jóvenes activistas de los DDHH detenidos en relación con el campamento de Gdeim Izik en un juicio nulo de pleno derecho y sin otro objetivo que el de atemorizar a la población del territorio..., o cuando, recientemente, fueron expulsados de El Aaiún cinco eurodiputados a los que se les impidió la entrada para comprobar la situación del pueblo saharaui sometido a la más despiadada represión en sus legítimos derechos..., son reiteradas pruebas de una conducta parcial e interesada de la que deben de responder él y su partido.

Pero que no apoye a EEUU en la propuesta de que la MINURSO vele por el respeto de los DDHH en el Sáhara... es una vergüenza y una traición... no solo a los saharauis, humillados y apaleados cotidianamente por el ejército y las fuerzas de seguridad marroquíes... sino también a millones de españoles que no entienden de esta actitud traicionera ni de cómo esta persona pueda seguir ostentado la representación del Estado en relación con su política exterior cuando no hace sino apoyar a la ocupación colonialista y a la violación continuada y sistemática de unos derechos elementales cuya violación supone torturas, encarcelaciones y pérdida de vidas humanas.

Es verdaderamente intolerable y nos obliga a decirle basta.

En cada momento en que se produzca una violencia, una tortura, una detención, una violación, un juicio ilegal, como los que se han atestiguado en reiterados informes y alguno de ellos elaborado por la misma ONU... consideramos que este personaje se hará cómplice y corresponsable de ello; por lo que no consentiremos que, en nuestro nombre y ni un minuto más, siga apoyando la barbarie y la ocupación de un territorio que Marruecos invadió por la fuerza, negándose a cumplir las Resoluciones aprobadas por la ONU y que pretenda sencillamente, con la complicidad de España, anexionarse el Sáhara como un acto de fuerza.

La complicidad de nuestro Gobierno, hace que continúe y se prolongue el sufrimiento de este Pueblo, que tuvo la desgracia de tener como país colonizador a una nación tan poco responsable políticamente como España, quien se esfuerza por ignorar su condición de potencia administradora, política y legalmente, de una descolonización aún sin concluir.

¡¡ EXIGIMOS EL INMEDIATO CESE O LA DIMISIÓN DEL MINISTRO MARGALLO!!

domingo, 21 de abril de 2013

España cree “inviable” la iniciativa de EE UU de derechos humanos en el Sáhara


El País - IGNACIO CEMBRERO / MIGUEL GONZÁLEZ - Marsella / Madrid - 20/ABR/2013

Nunca, en sus 57 años de independencia, Estados Unidos había puesto en apuros a Marruecos, su tradicional aliado magrebí, hasta que la semana pasada la embajadora norteamericana ante la ONU, Susan Rice, presentó un proyecto de resolución sobre el Sáhara. Este prevé ampliar el mandato de la MINURSO, el contingente de cascos azules allí desplegados, para que se encargue también de la vigilancia de los derechos humanos en la antigua colonia española y en los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia) que regenta el Frente Polisario.



Pero ante este inesperado desafío estadounidense, Marruecos ha encontrado dos aliados: España y Francia, las dos potencias que colonizaron el país hasta 1956. A diferencia de otras capitales implicadas, Madrid guarda silencio sobre este asunto, pero en el seno del Grupo de Amigos del Sáhara en la ONU, del que forma parte, ha dejado claro que la propuesta de EE UU es “inviable”.

España no pertenece al Consejo de Seguridad, que votará a fin de mes sobre el proyecto estadounidense, pero sí a ese grupo del que forman parte todos los miembros permanentes del máximo órgano de la ONU. Fue el foro elegido por Washington para dar a conocer su iniciativa que ha sido aplaudida por las más prestigiosas ONG de derechos humanos como Human Rights Watch, Amnistía Internacional y la Fundación Robert Kennedy.

Antes de iniciar su gira por Oriente Próximo, García-Margallo recibió a Kerry Kennedy, presidenta de la fundación que lleva el nombre de su padre, asesinado en 1968, y que trata desde hace años de persuadir a la Administración demócrata de EE UU de que defienda los derechos humanos en el Sáhara.

A ojos de la diplomacia española, la MINURSO, que es la única misión de paz que carece de cometido en materia de derechos humanos, se sustenta en el Capítulo VI de la Carta de la ONU. No se puede, por tanto, recurrir al uso de la fuerza para imponer a Rabat algo que rechaza. Con ese argumento jurídico se quiere evitar poner en aprietos a Marruecos.

El ministro español José Manuel García-Margallo es partidario de buscar fórmulas alternativas a la propuesta de EE UU como encargar al alto comisionado de la ONU para los Refugiados –no a la alta comisionada para los Derechos Humanos- que designe a un enviado para supervisar la conducta de las fuerzas de seguridad.

París trabaja, por su parte, para modificar –“edulcorar”, matizan las ONG de derechos humanos- el proyecto estadounidense, según fuentes diplomáticas francesas. Como la negociación está en curso “no estamos en condiciones hoy de decir si vamos a votar a favor o en contra”, declaró, el viernes, Philippe Lalliot, portavoz del Ministerio de Exteriores francés. Es muy improbable que llegue a vetar la resolución.

Su presentación ha convulsionado a Marruecos donde, desde que el palacio real tocó arrebato el martes, se suceden comunicados y declaraciones de miembros del Gobierno, partidos, grupos parlamentarios, sindicatos y hasta de nueve ONG –incluida la Organización Marroquí de Derechos Humanos, afín a los socialistas- que objetan la “intromisión en la soberanía” del reino. Mañana domingo está prevista una gran manifestación en Casablanca.

Para intentar parar el golpe el rey Mohamed VI ha enviado a un triunvirato -compuesto por su consejero, Taieb Fassi-Fihri, el jefe del espionaje exterior, Yassin Mansouri, y el ministro de Exteriores, Saaedine el Othmani- a Londres, Pekín y ahora a Moscú donde defienden la posición marroquí.

El monarca manifestó también su descontento con la iniciativa de Washington ordenando la cancelación de las maniobras militares conjuntas con EE UU African Lion previstas para fin de mes en la zona de Tan Tan. Los 1.400 marines que participaban en ellas ya habían desembarcado, junto con su material, en Agadir.

La única voz discordante en Marruecos es la de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH) que aprueba la propuesta. Khadiya Ryadi, su presidenta saliente, se preguntó por qué Rabat podía aceptar que el relator de la ONU sobre la tortura, Juan Méndez, visitase el Sáhara y resaltase el empleo frecuente de este método, con los detenidos saharauis independentistas e islamistas, y rechazaba que la MINURSO pudiese supervisar los derechos humanos.

Ali Anouzla, director de la publicación digital Lakome, también señala en un editorial que si los refugiados saharauis están realmente “secuestrados” en Tinduf por el Frente Polisario, la ampliación de las competencias de la MINURSO es la oportunidad de demostrarlo y, acaso, de ponerles a salvo.

viernes, 19 de abril de 2013

Kenedy y Bardem elevan la presión sobre los abusos de los derechos humanos en el Sáhara


ABC - LUIS DE VEGA - MADRID - 19/04/2013

Las denuncias sobre los derechos humanos y el deseo del Gobierno estadounidense de que se vigilen estos abusos siguen calentando los días previos a las reuniones en el Consejo de Seguridad de la ONU en torno al conflicto del Sahara Occidental. La ONG Human Rights Watch (HRW) en vió el miércoles una carta a todos los miembros del consejo «para ampliar el mandato (de la misión de la ONU en el Sahara)e incorporar la supervisión de los derechos humanos».



Pero la última en saltar a la palestra ha sido Kerry Kennedy, hija del asesinado senador demócrata norteamericano Robert F. Kennedy y presidenta del centro para la Justicia y los Derechos Humanos que lleva su nombre.

Kerry Kennedy dijo ayer en Madrid durante una rueda de prensa que «es un paso enorme» que su país haya tomado la decisión de presionar para que la misión de la ONU en el Sahara Occidental, la Minurso, supervise los derechos humanos en ese territorio «bajo ocupación militar». Así lo pudo comprobar hace unos meses sobre el terreno, donde vivió «historias horrendas».

«Como defensora de los derechos humanos no me importa tanto qué gobierno les mande (a los saharauis). Lo que me importa es que cumpla las obligaciones internacionles que ha firmado, como ha hecho el reino de Marruecos y es su deber cumplirlos», dijo la presidenta del Centro Robert F. Kennedy para la Justicia y los Derechos Humanos (RFKC), nacido en 1968. «No es nuestra economía ni nuestros militares los que están en juego, sino nuestros valores, nuestra democracia y nuestros derechos humanos».

«Si no lo conseguimos en estos momentos, creo que hemos avisado a los marroquíes de que se va a continuar así» dijo antes de puntualizar que no está «contra Marruecos, uno de mis países favoritos». «Quiero que el rey no crea que vamos contra ellos sino que buscamos la justicia, la libertad y la democracia», añadió.

Asimismo, Kennedy instó a los españoles, «a los que tanto importaba el Sahara Occidental», a que se movilicen también. Durante una conferencia estuvo precisamente acompañada por el actor Javier Bardem, que se ha convertido en los últimos años en el principal pilar español del activismo a favor de la causa saharaui.

Bardem pidió a las autoridades españolas que «no cierren los ojos» y que dejen de ser amigos del rey Mohamed VI, que «promueve la tortura y la prisión a cientos de miles de personas».

La sorpresa entre los miembros permanentes del Consejo de Seguridad podría llegar esta vez por parte de Francia, tradicional aliado de Marruecos, que podría no frenar la propuesta de estados Unidos de vigilar los derechos humanos.

«No esperamos que Francia la bloquee», dijo un diplomático del Grupo de Amigos del Sahara (Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia y España) a la agencia Reuters, que lo confirmó con otra fuente. París ha rechazado en ocasiones anteriores este tipo de iniciativas, con lo que habría un cambio de postura si esto se confirmara.

El paso dado ahora por Washington, que ha presentado un proyecto de resolución para que se discuta desde el próximo lunes en el Consejo de Seguridad, ha enfrentado a Estados Unidos con su principal aliado en el Magreb, Marruecos. Rabat sabe del poder de influencia de la administración de Barack Obama y no oculta su enfado.

Como gesto más visible, más allá de las declaraciones airadas de sus gobernantes y del envío de mensajes a través de su aparato mediático en los últimos días, Rabat ha cancelado incluso las maniobras militares African Lion que deberían llevar a cabo estos días ambos países en territorio marroquí con la presencia de más de 1.400 militares estadounidenses.

Ocho ONG marroquíes han escrito en las últimas horas al secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, para decirle que no es necesario que la Minurso se encargue de los derechos humanos. No opina así la organización humanitaria más influyente del país magrebí, la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), que se ha desmarcado de esta iniciativa y defiende que la ONU sí amplíe su mandato en ese sentido, informa France Presse.

Kerry Kennedy relató algunos hechos vividos el año pasado junto a una delegación del RFKC en la ciudad de El Aaiún, capital del Sahara Occidental, donde hay «militares y policías en cada esquina».

«Vimos a un policía de uniforme y a otros de paisano dar una gran paliza a una mujer. Trataron de impedir que lo observáramos. Me impresionó mucho cómo uno de los agentes quiso quitar la cámara a mi hija de 17 años, a la que golpeó. Logramos llevar a la mujer al hospital y hacerle fotos».

«Cuando se las enseñamos a las autoridades del reino de Marruecos nos dijeron que las fotos pueden mentir. Esta impunidad demuestra la imposibilidad de obtener justicia», concluyó.

Kerry Kennedy se refirió de manera especial a la activista de derechos humanos saharaui Aminatu Haidar, premio Robert Kennedy en 2008 y a la que no dudó en comparar con Martin Luther King o con Mahatma Gandhi. «Nos preocupa mucho su seguridad», señaló refiriéndose a esta mujer que ha sido torturada en varias ocasiones y que ha pasado varios periodos en penales marroquíes como presa política.

jueves, 18 de abril de 2013

Marruecos, contra un proyecto de EEUU para investigar la situación del Sahara.


El País - 16/04/2013

Marruecos ha rechazado el proyecto de resolución que Estados Unidos tiene previsto presentar ante el Consejo de Seguridad de la ONU a finales de mes para exigir que su misión en el Sahara Occidental incluya la supervisión de la situación de los derechos humanos en ese territorio.

El rey Mohamed VI de Marruecos celebró el pasado lunes en la ciudad de Fez una reunión extraordinaria con la plana mayor de los partidos políticos, miembros del Gobierno y los consejeros reales para abordar esta cuestión que trata de "desnaturalizar el mandato de la MINURSO (Misión de la ONU para el Referéndum en el Sahara Occidental)", ha indicado el gabinete real.

Sin mencionar a EEUU, uno de sus mayores aliados, han asegurado que "la parcialidad de este tipo de iniciativas unilaterales y sin consulta previa, sobre el contenido, el contexto y de forma de proceder sólo puede suscitar la incomprensión y el rechazo".

Tras finalizar la reunión, el secretario general del Partido del Trabajo, Abdelkrim Benatiq, ha asegurado que "Estados Unidos no tienen derecho a presionar para ampliar las atribuciones de la MINURSO".

Por su parte, las organizaciones de defensa de los derechos humanos de EEUU y un enviado especial de la ONU han acusado a las autoridades marroquíes de torturar a militantes saharauis que luchan por la independencia del territorio.

"El proyecto de resolución indica que la vigilancia y la información en materia de derechos humanos podrían ser responsabilidad de MINURSO", han informado fuentes cercanas a la negociación.

La cuestión de aumentar o no las prerrogativas de la misión es un asunto que lleva tiempo sobre la mesa en el caso del Sahara Occidental. Uno de los más partidarios en que se realicen las prerrogativas es el Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro, también conocido como Frente Polisario, que lucha por conseguir la autodeterminación del pueblo saharaui.

El proyecto pide también que las delegaciones de la ONU "vigilen los derechos de humanos en los campos de refugiados saharauis de Tindouf, en Argelia, controlados por el Frente Polisario", ha añadido.

Los políticos marroquíes han expresado su "preocupación ante las consecuencias" de este enfoque en la negociación con la ONU, ya que, según éstos, "rompe deliberadamente con el espíritu de consenso para alcanzar una solución políticamente justa, duradera y aceptable para ambas partes", subraya la nota.

Por su parte, los diplomáticos americanos han rechazado hacer declaraciones sobre el tema, aunque un diplomático de la ONU ha confirmado que habrá una ampliación de la misión de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos. Además, ha afirmado que habrá una "investigación profunda sobre el asunto".

No obstante, el Reino de Marruecos también ha destacado que "confía en la seriedad" del Consejo de Seguridad y en "su capacidad para encontrar las fórmulas apropiadas para preservar el proceso político de toda desviación y consecuencia grave y nefasta para la estabilidad de la región".

El periódico digital marroquí 'Lakome', que cita fuentes próximas al asunto, afirma que el borrador del proyecto de resolución "ha sido entregado al Grupo de Amigos del Sahara Occidental (Francia, EEUU, España, Reino Unido y Rusia) y está previsto presentarlo en la próxima reunión del Consejo de Seguridad a finales de este mes".