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miércoles, 31 de agosto de 2011

El Comercio 01/09/11 - ANA SALAS.

El presidente de la Junta recibe a 60 de los 300 niños saharauis del proyecto 'Vacaciones en Paz'.



Son padres, hijos y hermanos pero solo durante el verano. Ayer, unas 60 familias que acogen a niños saharauis acudieron a la tradicional recepción que cada año organiza la Junta General del Principado. Muchos son repetidores por lo que ya conocían a quien les daba la bienvenida: el programa 'Vacaciones en paz' lleva en marcha 16 años y durante 12 la Junta la presidió María Jesús Álvarez. Pero ayer todos se encontraron con el nuevo responsable, Fernando Goñi, que pronunció un breve discurso y charló con los chavales que tenían claro lo que más les gustaba de Asturias: la playa y la piscina.

El grupo posó en las escaleras del edificio y después en el salón de recepciones, con y sin Goñi. Cerca de media hora de fotos en los que el responsable de Protocolo de la Junta General pretendía que estuvieran en silencio. Algo imposible. La última instantánea sirvió para finalizar un acto más en el que participan los chavales y sus familias.

Andrés Fernández, de Noreña, lleva participando en el proyecto una década. Ha conocido a tres niños. Alí es el actual, «lleva conmigo cinco años». La primera vez que vino tenía siete. El próximo año será el último. Y el adiós será difícil para ambos: «Acaba siendo parte de la familia», explica el padre de acogida y el niño dice que le dará pena dejar de verle. «Pero lo que me duele es que España no colabore con becas y que estos chavales no puedan estudiar aquí, el Gobierno debería ayudar más a los campamentos de refugiados del Sáhara», reivindica el padre. El pequeño agradece su ayuda: «En el Sáhara hace mucho calor y aquí venimos al invierno». Pero no, es verano, le explican. Las vacaciones les sirven de respiro, pero tienen ganas de volver a sus tiendas con sus otras familias.

El Comercio 01/09/11 - ANA SALAS.

El presidente de la Junta recibe a 60 de los 300 niños saharauis del proyecto 'Vacaciones en Paz'.



Son padres, hijos y hermanos pero solo durante el verano. Ayer, unas 60 familias que acogen a niños saharauis acudieron a la tradicional recepción que cada año organiza la Junta General del Principado. Muchos son repetidores por lo que ya conocían a quien les daba la bienvenida: el programa 'Vacaciones en paz' lleva en marcha 16 años y durante 12 la Junta la presidió María Jesús Álvarez. Pero ayer todos se encontraron con el nuevo responsable, Fernando Goñi, que pronunció un breve discurso y charló con los chavales que tenían claro lo que más les gustaba de Asturias: la playa y la piscina.

El grupo posó en las escaleras del edificio y después en el salón de recepciones, con y sin Goñi. Cerca de media hora de fotos en los que el responsable de Protocolo de la Junta General pretendía que estuvieran en silencio. Algo imposible. La última instantánea sirvió para finalizar un acto más en el que participan los chavales y sus familias.

Andrés Fernández, de Noreña, lleva participando en el proyecto una década. Ha conocido a tres niños. Alí es el actual, «lleva conmigo cinco años». La primera vez que vino tenía siete. El próximo año será el último. Y el adiós será difícil para ambos: «Acaba siendo parte de la familia», explica el padre de acogida y el niño dice que le dará pena dejar de verle. «Pero lo que me duele es que España no colabore con becas y que estos chavales no puedan estudiar aquí, el Gobierno debería ayudar más a los campamentos de refugiados del Sáhara», reivindica el padre. El pequeño agradece su ayuda: «En el Sáhara hace mucho calor y aquí venimos al invierno». Pero no, es verano, le explican. Las vacaciones les sirven de respiro, pero tienen ganas de volver a sus tiendas con sus otras familias.

La Voz de Asturias.

Goñi ha agradecido este acto "altruista" que facilita que los niños no se olviden de que son niños ni las familias de la "difícil situación de los campamentos de refugiados y del Sahara Occidental en general"




El delegado saharaui en Asturias, Adbu Mohammed, ha destacado el "incalculable valor humanitario y solidario" de las familias y la posibilidad de los niños de someterse a revisiones médicas e intervenciones quirúrgicas en Asturias, así como de perfeccionar su español.

La iniciativa se enmarca en el programa "Vacaciones en Paz", que realiza desde el año 1995 la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui, en colaboración con diversas entidades públicas.

Se trata de un programa de acogida solidaria en el que varias familias asturianas acogen a estos niños en verano durante dos meses, posibilitando la mejora en sus condiciones de vida y logrando también una sensibilización sobre la realidad de este pueblo.

Esas actuaciones incluyen sensibilización, ayuda alimentaria, intercambios culturales, apoyo a estudiantes en España y hermanamiento escolar.

La Voz de Asturias.

Goñi ha agradecido este acto "altruista" que facilita que los niños no se olviden de que son niños ni las familias de la "difícil situación de los campamentos de refugiados y del Sahara Occidental en general"




El delegado saharaui en Asturias, Adbu Mohammed, ha destacado el "incalculable valor humanitario y solidario" de las familias y la posibilidad de los niños de someterse a revisiones médicas e intervenciones quirúrgicas en Asturias, así como de perfeccionar su español.

La iniciativa se enmarca en el programa "Vacaciones en Paz", que realiza desde el año 1995 la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui, en colaboración con diversas entidades públicas.

Se trata de un programa de acogida solidaria en el que varias familias asturianas acogen a estos niños en verano durante dos meses, posibilitando la mejora en sus condiciones de vida y logrando también una sensibilización sobre la realidad de este pueblo.

Esas actuaciones incluyen sensibilización, ayuda alimentaria, intercambios culturales, apoyo a estudiantes en España y hermanamiento escolar.

OVIEDO, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

Unos 65 niños saharahuis, de los 326 que están en Asturias estos días procedentes de los campamentos de refugiados de Tinduf dentro del programa 'Vacaciones en Paz', han visitado la Junta General del Principado de Asturias (JGPA), donde han sido recibidos por el presidente de la Cámara, Fernando Goñi.



La Junta General es una de las entidades públicas que colaboran con el mencionado programa de acogida solidaria en el que varias familias asturianas acogen a estos niños durante dos meses en verano y que impulsa desde hace varios años la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui. Goñi, en declaraciones a los periodistas, ha señalado que su intención es que la Junta General siga colaborando con el programa en el futuro.

Previamente, dirigió unas palabras a los presentes, tanto a los niños como a sus familias de acogida en uno de los salones del Parlamento asturiano. "Es reconfortante saber que muchos asturianos colaboran, de manera desinteresada, para que los niños saharauis, que pasan por lo general una infancia plagada de necesidades, disfruten en Asturias de un estío en paz y en familia, con más comodidades, con juegos y con diversión, para que no se olviden, en ningún momento, de que son niños", ha dicho el presidente de la JGPA.

OVIEDO, 31 Ago. (EUROPA PRESS) -

Unos 65 niños saharahuis, de los 326 que están en Asturias estos días procedentes de los campamentos de refugiados de Tinduf dentro del programa 'Vacaciones en Paz', han visitado la Junta General del Principado de Asturias (JGPA), donde han sido recibidos por el presidente de la Cámara, Fernando Goñi.



La Junta General es una de las entidades públicas que colaboran con el mencionado programa de acogida solidaria en el que varias familias asturianas acogen a estos niños durante dos meses en verano y que impulsa desde hace varios años la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui. Goñi, en declaraciones a los periodistas, ha señalado que su intención es que la Junta General siga colaborando con el programa en el futuro.

Previamente, dirigió unas palabras a los presentes, tanto a los niños como a sus familias de acogida en uno de los salones del Parlamento asturiano. "Es reconfortante saber que muchos asturianos colaboran, de manera desinteresada, para que los niños saharauis, que pasan por lo general una infancia plagada de necesidades, disfruten en Asturias de un estío en paz y en familia, con más comodidades, con juegos y con diversión, para que no se olviden, en ningún momento, de que son niños", ha dicho el presidente de la JGPA.

Europa press 30/08/2011.

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha dictado el sobreseimiento y archivo definitivo de la causa que instruía contra el actor Guillermo 'Willy' Toledo y otras cinco personas que interrumpieron con sus gritos de protesta una sesión del Pleno del Congreso de los Diputados que se celebró el 2 de diciembre de 2010 y en la que se debatió la situación del Sáhara Occidental.



En un auto dictado este martes, el magistrado entiende que la actuación de los activistas prosaharauis, que fueron expulsados por el presidente de las Cortes, José Bono , y puestos a disposición de la Comisaría Especial del Congreso tras gritar 'El Sáhara no se vende' o '¡Libertad!', no puede llegar a constituir un delito contra las Instituciones del Estado.

El juez instructor alcanza esta conclusión tras valorar que durante la sesión plenaria "no llegó a producirse interrupción, aplazamiento o suspensión", de forma que el debate que venía desarrollándose "pudo seguir su curso normal, comenzando la votación de la enmienda correspondiente de forma inmediatamente consecutiva a los hechos de las presentes actuaciones".

El atestado que el Cuerpo Nacional de Policía envió al Juzgado de Instrucción número 53 de Madrid, que se inhibió en favor de la Audiencia Nacional por la naturaleza del delito, recogía que los imputados se dirigieron a los parlamentarios con la expresión "diputados chorizos", aunque este extremo fue negado por ellos en su declaración y no consta ni en el vídeo ni en el acta de sesiones que fueron entregados al juez.

Europa press 30/08/2011.

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz ha dictado el sobreseimiento y archivo definitivo de la causa que instruía contra el actor Guillermo 'Willy' Toledo y otras cinco personas que interrumpieron con sus gritos de protesta una sesión del Pleno del Congreso de los Diputados que se celebró el 2 de diciembre de 2010 y en la que se debatió la situación del Sáhara Occidental.



En un auto dictado este martes, el magistrado entiende que la actuación de los activistas prosaharauis, que fueron expulsados por el presidente de las Cortes, José Bono , y puestos a disposición de la Comisaría Especial del Congreso tras gritar 'El Sáhara no se vende' o '¡Libertad!', no puede llegar a constituir un delito contra las Instituciones del Estado.

El juez instructor alcanza esta conclusión tras valorar que durante la sesión plenaria "no llegó a producirse interrupción, aplazamiento o suspensión", de forma que el debate que venía desarrollándose "pudo seguir su curso normal, comenzando la votación de la enmienda correspondiente de forma inmediatamente consecutiva a los hechos de las presentes actuaciones".

El atestado que el Cuerpo Nacional de Policía envió al Juzgado de Instrucción número 53 de Madrid, que se inhibió en favor de la Audiencia Nacional por la naturaleza del delito, recogía que los imputados se dirigieron a los parlamentarios con la expresión "diputados chorizos", aunque este extremo fue negado por ellos en su declaración y no consta ni en el vídeo ni en el acta de sesiones que fueron entregados al juez.
viernes, 26 de agosto de 2011

Silvia Gutiérrez. El Comercio. Avilés. 26/8/2011

Otro verano más, 16 familias avilesinas decidieron abrir sus puertas y sus corazones a un grupo de niños del campamento saharui de El Aaiún que, gracias a la iniciativa 'Vacaciones en Paz', pasan los meses de verano en la villa.



Pilar Varela quiso dar las gracias a todos esos padres de acogida y remarcó que «la sensibilidad hacia los problemas que vive en pueblo saharaui tiene que llegar a todas y cada una de las personas, y las familias de acogida que participan en esta iniciativa representan lo mejor de la sociedad avilesina».

Abdu Mohamed Fadel, delegado Saharaui en Asturias, quiso a su vez, hacer un triple agradecimiento: «a las familias, que son el pilar central de 'Vacaciones en paz'; a la parte institucional, que permite que esta clase de proyectos se lleven a cabo; y a la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui, que se encarga de coordinarlo».

Fadel recordó que «gracias a todos ellos, los niños pueden disfrutar de los meses estivales de unas mejores condiciones de vida, ya que en los campamentos llegan a alcanzarse en el verano temperaturas por encima de los 50 grados, y los pequeños lo sufren especialmente».

Jorge Campo, el padre de acogida de Jatari, explicaba que «este es el cuarto verano que viene y Olga, nuestra niña, lo va a echar mucho de menos. Hablamos bastante a menudo, hemos ido a visitarlo allí y te das cuenta de todas las carencias que tienen y lo que necesitan. Recomendaría a todo el mundo que acogiera a estos niños».

Silvia Gutiérrez. El Comercio. Avilés. 26/8/2011

Otro verano más, 16 familias avilesinas decidieron abrir sus puertas y sus corazones a un grupo de niños del campamento saharui de El Aaiún que, gracias a la iniciativa 'Vacaciones en Paz', pasan los meses de verano en la villa.



Pilar Varela quiso dar las gracias a todos esos padres de acogida y remarcó que «la sensibilidad hacia los problemas que vive en pueblo saharaui tiene que llegar a todas y cada una de las personas, y las familias de acogida que participan en esta iniciativa representan lo mejor de la sociedad avilesina».

Abdu Mohamed Fadel, delegado Saharaui en Asturias, quiso a su vez, hacer un triple agradecimiento: «a las familias, que son el pilar central de 'Vacaciones en paz'; a la parte institucional, que permite que esta clase de proyectos se lleven a cabo; y a la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui, que se encarga de coordinarlo».

Fadel recordó que «gracias a todos ellos, los niños pueden disfrutar de los meses estivales de unas mejores condiciones de vida, ya que en los campamentos llegan a alcanzarse en el verano temperaturas por encima de los 50 grados, y los pequeños lo sufren especialmente».

Jorge Campo, el padre de acogida de Jatari, explicaba que «este es el cuarto verano que viene y Olga, nuestra niña, lo va a echar mucho de menos. Hablamos bastante a menudo, hemos ido a visitarlo allí y te das cuenta de todas las carencias que tienen y lo que necesitan. Recomendaría a todo el mundo que acogiera a estos niños».

Laura ORTIZ. La Nueva España. 26/8/11

Hace ya casi dos meses que los niños saharauis desembarcaron en el Aeropuerto de Asturias para disfrutar de unas vacaciones de acogida con familias asturianas, una experiencia que para muchos no es nueva. Este verano fueron 362 saharauis los que vinieron a la región y de todos ellos, 16 se alojan en Avilés. La alcaldesa, Pilar Varela, junto con el delegado saharaui en Asturias, Abdu Mohamed, y el vicepresidente de la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui, Alberto Suárez, recibieron ayer a los pequeños en el Ayuntamiento para interesarse por su estancia y ofrecerles distintos regalos a modo de «souvenir» dado que el próximo 10 de septiembre los niños regresarán con sus familias biológicas. 



Raquetas, libros y diábolos son algunos de los juguetes que los pequeños se llevarán a sus casas . También llenarán la maleta con un calendario del Ayuntamiento cuyo mes de julio va dedicado a ellos. «Con este calendario los niños pueden estar de alguna manera en todos los hogares de la Avilés», dijo la alcaldesa. Además, el Ayuntamiento no se olvidó de los padres, coprotagonistas en esta historia, y les quisio agradecer toda su colaboración con un cómic sobre la villa y un CD con la canción «Una mano sin otra no aplaude», del hermanamiento escolar de Avilés con el Sáhara. 

Durante su estancia en la ciudad, los niños han asistido a lo que ellos llaman «la escuela», que son los talleres infantiles de Avilés (TIA). Allí no solo han convivido con niños de diferentes culturas sino que han hecho verdaderos amigos. También pintaron camisetas, hicieron pompones y elaboraron regalos para sus padres. «Lo que más me ha gustado de todo el verano es poder ir a la piscina», aseguró Aday Mabhit, un niño saharaui de 8 años, mientras que Bachir Hamuchi, de 11 años, destacó que «lo mejor es jugar en los hinchables y comer pizza». Las caras de los pequeños era ayer de felicidad. 

Carmen Álvarez, coordinadora del programa «Vacaciones en paz», lleva varios años acogiendo niños y ayer admitió que está encantada. «Quiero destacar la labor que el Ayuntamiento de Avilés hace por esta iniciativa porque se ocupa económicamente de toda la logística y sin esa ayuda no sería posible traer a estos niños cada verano», subrayó. 

Laura ORTIZ. La Nueva España. 26/8/11

Hace ya casi dos meses que los niños saharauis desembarcaron en el Aeropuerto de Asturias para disfrutar de unas vacaciones de acogida con familias asturianas, una experiencia que para muchos no es nueva. Este verano fueron 362 saharauis los que vinieron a la región y de todos ellos, 16 se alojan en Avilés. La alcaldesa, Pilar Varela, junto con el delegado saharaui en Asturias, Abdu Mohamed, y el vicepresidente de la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui, Alberto Suárez, recibieron ayer a los pequeños en el Ayuntamiento para interesarse por su estancia y ofrecerles distintos regalos a modo de «souvenir» dado que el próximo 10 de septiembre los niños regresarán con sus familias biológicas. 



Raquetas, libros y diábolos son algunos de los juguetes que los pequeños se llevarán a sus casas . También llenarán la maleta con un calendario del Ayuntamiento cuyo mes de julio va dedicado a ellos. «Con este calendario los niños pueden estar de alguna manera en todos los hogares de la Avilés», dijo la alcaldesa. Además, el Ayuntamiento no se olvidó de los padres, coprotagonistas en esta historia, y les quisio agradecer toda su colaboración con un cómic sobre la villa y un CD con la canción «Una mano sin otra no aplaude», del hermanamiento escolar de Avilés con el Sáhara. 

Durante su estancia en la ciudad, los niños han asistido a lo que ellos llaman «la escuela», que son los talleres infantiles de Avilés (TIA). Allí no solo han convivido con niños de diferentes culturas sino que han hecho verdaderos amigos. También pintaron camisetas, hicieron pompones y elaboraron regalos para sus padres. «Lo que más me ha gustado de todo el verano es poder ir a la piscina», aseguró Aday Mabhit, un niño saharaui de 8 años, mientras que Bachir Hamuchi, de 11 años, destacó que «lo mejor es jugar en los hinchables y comer pizza». Las caras de los pequeños era ayer de felicidad. 

Carmen Álvarez, coordinadora del programa «Vacaciones en paz», lleva varios años acogiendo niños y ayer admitió que está encantada. «Quiero destacar la labor que el Ayuntamiento de Avilés hace por esta iniciativa porque se ocupa económicamente de toda la logística y sin esa ayuda no sería posible traer a estos niños cada verano», subrayó. 
sábado, 6 de agosto de 2011


A. Velasco. La Nueva España.

Los soportales y la plaza del Ayuntamiento de Mieres desprendían felicidad y algarabía. Una treintena de niños saharauis jugaban y se divertían junto a los miembros de sus familias de acogida minutos antes de la recepción que tuvieron en la casa Consistorial por parte del Alcalde, Aníbal Vázquez, y de representantes de todos los grupos políticos de la corporación. Y es que como cada verano, las familias de la comarca del Caudal volvieron a demostrar su solidaridad, abriendo sus puertas, pese a la crisis, para ofrecer su hogar durante dos meses a los pequeños que llegan de los campamentos de refugiados del pueblo saharaui, en los que las condiciones son extremadamente difíciles. 



«Muestras de solidaridad como las vuestras, y más en esta época en la que la crisis aprieta y no está muy de moda el compartir, son las que hacen que se pueda confiar en el ser humano», agradeció un sonriente Aníbal Vázquez a las familias de acogida. Los niños escuchaban atentos la promesa que lanzaba el regidor, de que pese a la crisis, se seguirá apoyando el programa veraniego. Sin embargo, todos estaban deseando salir de nuevo a la calle a jugar, pero ahí aguantaron. 

Abdu Mohammed, representante del pueblo saharaui en Asturias, también reiteró su agradecimiento a las familias, y explicó que la situación en los campamentos es drástica. «Estos niños tiene la gran suerte de contar con vosotros, porque sin estas acogidas, no tendrían ni las revisiones médicas, ni los alimentos, ni todo lo que les ofrecéis durante este programa», advirtió, al tiempo que alertó de que «las condiciones en los campamentos son totalmente desfavorables para el ser humano, y sobre todo, para los niños». También los representantes de la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui, Alberto Suárez y Carmen Soto, se acordaron tanto de las familias como de las instituciones, a las que agradecieron su apoyo e invitaron a interceder para que el pueblo saharaui consiga la autodeterminación. 

Historias como la del pequeño Ozaman Hassan, de 10 años, vienen a ejemplificar lo que suponen este tipo de programas. Como a cualquier niño, a Ozaman le encanta jugar, «sobre todo al fútbol en Requejo», confiesa. En los cuatro veranos que lleva viniendo a Asturias ha hecho «muchos amigos» y cuando se va cada agosto ya tiene «ganas de volver al año siguiente». Su padre de acogida, Laureano Álvarez, ha visitado el campamento en el que vive Ozaman y «las condiciones son muy malas y nosotros estamos encantados de que venga cada verano». Tanto es así, que el momento duro llega en la despedida. «Es cierto que se hace complicado, pero es una cosa que tienes que asumir antes de acoger a un niño», asegura Laureano, quien también hace un llamamiento a más familias para que se apunten al programa de cara al próximo verano. 

Los vínculos que se crean entre los niños y las familias de acogida son especialmente fuertes. Prueba de ello es la carta que la familia de Francisco Fernández recibía hace semanas. Laia, la niña que llevaban acogiendo los últimos años, no iba a venir este verano. Sin embargo, en la misiva, la pequeña les expresaba un cariño especial, preguntaba por todos sus amigos, e incluso les escribía un pequeño pero emocionante poema. «Estas cosas te emocionan y hacen que te sientas valorado por lo que has hecho desinteresadamente», explicó Francisco Fernández.



A. Velasco. La Nueva España.

Los soportales y la plaza del Ayuntamiento de Mieres desprendían felicidad y algarabía. Una treintena de niños saharauis jugaban y se divertían junto a los miembros de sus familias de acogida minutos antes de la recepción que tuvieron en la casa Consistorial por parte del Alcalde, Aníbal Vázquez, y de representantes de todos los grupos políticos de la corporación. Y es que como cada verano, las familias de la comarca del Caudal volvieron a demostrar su solidaridad, abriendo sus puertas, pese a la crisis, para ofrecer su hogar durante dos meses a los pequeños que llegan de los campamentos de refugiados del pueblo saharaui, en los que las condiciones son extremadamente difíciles. 



«Muestras de solidaridad como las vuestras, y más en esta época en la que la crisis aprieta y no está muy de moda el compartir, son las que hacen que se pueda confiar en el ser humano», agradeció un sonriente Aníbal Vázquez a las familias de acogida. Los niños escuchaban atentos la promesa que lanzaba el regidor, de que pese a la crisis, se seguirá apoyando el programa veraniego. Sin embargo, todos estaban deseando salir de nuevo a la calle a jugar, pero ahí aguantaron. 

Abdu Mohammed, representante del pueblo saharaui en Asturias, también reiteró su agradecimiento a las familias, y explicó que la situación en los campamentos es drástica. «Estos niños tiene la gran suerte de contar con vosotros, porque sin estas acogidas, no tendrían ni las revisiones médicas, ni los alimentos, ni todo lo que les ofrecéis durante este programa», advirtió, al tiempo que alertó de que «las condiciones en los campamentos son totalmente desfavorables para el ser humano, y sobre todo, para los niños». También los representantes de la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui, Alberto Suárez y Carmen Soto, se acordaron tanto de las familias como de las instituciones, a las que agradecieron su apoyo e invitaron a interceder para que el pueblo saharaui consiga la autodeterminación. 

Historias como la del pequeño Ozaman Hassan, de 10 años, vienen a ejemplificar lo que suponen este tipo de programas. Como a cualquier niño, a Ozaman le encanta jugar, «sobre todo al fútbol en Requejo», confiesa. En los cuatro veranos que lleva viniendo a Asturias ha hecho «muchos amigos» y cuando se va cada agosto ya tiene «ganas de volver al año siguiente». Su padre de acogida, Laureano Álvarez, ha visitado el campamento en el que vive Ozaman y «las condiciones son muy malas y nosotros estamos encantados de que venga cada verano». Tanto es así, que el momento duro llega en la despedida. «Es cierto que se hace complicado, pero es una cosa que tienes que asumir antes de acoger a un niño», asegura Laureano, quien también hace un llamamiento a más familias para que se apunten al programa de cara al próximo verano. 

Los vínculos que se crean entre los niños y las familias de acogida son especialmente fuertes. Prueba de ello es la carta que la familia de Francisco Fernández recibía hace semanas. Laia, la niña que llevaban acogiendo los últimos años, no iba a venir este verano. Sin embargo, en la misiva, la pequeña les expresaba un cariño especial, preguntaba por todos sus amigos, e incluso les escribía un pequeño pero emocionante poema. «Estas cosas te emocionan y hacen que te sientas valorado por lo que has hecho desinteresadamente», explicó Francisco Fernández.

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