Buscar en este blog

Cargando...

Recibir novedades por email

Indica tu email:

Delivered by FeedBurner

Amigos del blog

Visitas al blog

Tindouf en google maps

El tiempo en Tindouf

La hora en los campamentos

Con la tecnología de Blogger.
martes, 29 de noviembre de 2011


El pasado jueves 24 se celebró en Gijón el encuentro con Brahim Dahane.




Más de 100 personas asistieron a su conferencia y participaron en el animado coloquio posterior.




También contamos con la presencia de las diferentes ONGs que trabajan en Asturias por la causa saharaui.



El día antes, se mantuvo un encuentro en una jaima que se instaló a tal efecto en las cercanías del acto en el que se mantuvo un animado debate entre los diferentes representantes de las ONG asturianas.







El pasado jueves 24 se celebró en Gijón el encuentro con Brahim Dahane.




Más de 100 personas asistieron a su conferencia y participaron en el animado coloquio posterior.




También contamos con la presencia de las diferentes ONGs que trabajan en Asturias por la causa saharaui.



El día antes, se mantuvo un encuentro en una jaima que se instaló a tal efecto en las cercanías del acto en el que se mantuvo un animado debate entre los diferentes representantes de las ONG asturianas.





lunes, 14 de noviembre de 2011

La Voz de Asturias - 14/11/11 - Pelayo G. Llanes - Gijón

Hace 35 años que el pueblo sahariano espera una solución a su conflicto. Más de tres décadas desde que España abandonase el territorio del Sáhara Occidental que fue ocupado poco después por Marruecos. Mientras esperan a que llegue la solución a este conflicto, el pueblo sahariano vive en los campos de refugiados de Tinduf (Argelia), lejos de su país, olvidados por casi todo el mundo. Pero mucha gente hace lo posible por dar a conocer este problema, como los organizadores del Maratón del Sáhara, que el próximo mes de febrero cumplirá su edición número 12 y en la que estarán dos gijoneses, Rafael Peralta y Rubén Rodríguez, quienes cambiarán la arena de San Lorenzo por la del desierto.



Rafael Peralta es un atleta de fondo asturiano al que le rondaba por la cabeza hace tiempo colaborar de alguna manera con el pueblo saharaui. “Miramos varias opciones y, buscando, apareció esto, y cuando vimos que mezclaba el fondo, que es lo que nos gusta, y estar en el Sáhara Occidental, no nos lo pensamos mucho”.

La empresa deportiva no será fácil: 42 klilómetros entre los campamentos de refugiados de El Aaiun y Auserd-Smara por un terreno desértico y pedregoso con algunas zonas de arena aisladas. “Hicimos una maratón en arena en Portugal en julio, aunque no es la misma arena en el desierto que en la playa”, explicó Peralta, quien espera que al disputarse en primavera, el clima no resulte extremo, pero el año pasado, a los atletas participantes, “les pilló un siroco”, recordó, y cree que lo peor “serán las condiciones en las que estás allí. Sólo nos garantizan ducharnos un día, el de la carrera. Tendremos muy pocas comodidades y será, creo, el tema de la higiene lo más problemático”.

Una de las mayores preocupaciones es también la seguridad en la zona, sobre todo después del reciente secuestro de dos cooperantes españoles. “Mucha gente se echa atrás por este motivo”, comentó Peralta, quien cree que merece la pena acudir.

Solidaridad Las aportaciones de todos los corredores y el dinero recaudado de particulares o instituciones es íntegramente destinado al proyecto humanitario en los campamentos. Además, la organización también entrega en hospitales y colegios la colaboración en material aportada por empresas o particulares: medicamentos básicos, material escolar y también material deportivo.

Igualmente se cuida el entorno. Por eso no habrá botellas de plástico en los puestos de avituallamiento. En su lugar, los participantes encontrarán depósitos grandes de agua mineral, donde podrán beber con vasos de material biodegradable o rellenar su propia botella o camel-back.

La Voz de Asturias - 14/11/11 - Pelayo G. Llanes - Gijón

Hace 35 años que el pueblo sahariano espera una solución a su conflicto. Más de tres décadas desde que España abandonase el territorio del Sáhara Occidental que fue ocupado poco después por Marruecos. Mientras esperan a que llegue la solución a este conflicto, el pueblo sahariano vive en los campos de refugiados de Tinduf (Argelia), lejos de su país, olvidados por casi todo el mundo. Pero mucha gente hace lo posible por dar a conocer este problema, como los organizadores del Maratón del Sáhara, que el próximo mes de febrero cumplirá su edición número 12 y en la que estarán dos gijoneses, Rafael Peralta y Rubén Rodríguez, quienes cambiarán la arena de San Lorenzo por la del desierto.



Rafael Peralta es un atleta de fondo asturiano al que le rondaba por la cabeza hace tiempo colaborar de alguna manera con el pueblo saharaui. “Miramos varias opciones y, buscando, apareció esto, y cuando vimos que mezclaba el fondo, que es lo que nos gusta, y estar en el Sáhara Occidental, no nos lo pensamos mucho”.

La empresa deportiva no será fácil: 42 klilómetros entre los campamentos de refugiados de El Aaiun y Auserd-Smara por un terreno desértico y pedregoso con algunas zonas de arena aisladas. “Hicimos una maratón en arena en Portugal en julio, aunque no es la misma arena en el desierto que en la playa”, explicó Peralta, quien espera que al disputarse en primavera, el clima no resulte extremo, pero el año pasado, a los atletas participantes, “les pilló un siroco”, recordó, y cree que lo peor “serán las condiciones en las que estás allí. Sólo nos garantizan ducharnos un día, el de la carrera. Tendremos muy pocas comodidades y será, creo, el tema de la higiene lo más problemático”.

Una de las mayores preocupaciones es también la seguridad en la zona, sobre todo después del reciente secuestro de dos cooperantes españoles. “Mucha gente se echa atrás por este motivo”, comentó Peralta, quien cree que merece la pena acudir.

Solidaridad Las aportaciones de todos los corredores y el dinero recaudado de particulares o instituciones es íntegramente destinado al proyecto humanitario en los campamentos. Además, la organización también entrega en hospitales y colegios la colaboración en material aportada por empresas o particulares: medicamentos básicos, material escolar y también material deportivo.

Igualmente se cuida el entorno. Por eso no habrá botellas de plástico en los puestos de avituallamiento. En su lugar, los participantes encontrarán depósitos grandes de agua mineral, donde podrán beber con vasos de material biodegradable o rellenar su propia botella o camel-back.


Un año más, la manifestación por los derechos del Pueblo Saharaui convocada en Madrid por la Coordinadora Estatal de las Asociaciones de Amistad y Solidaridad con el Pueblo Saharaui (CEAS-Sáhara), reunió a varios miles de personas provenientes del conjunto de las Comunidades Autónomas de todo el Estado.



La Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui fletó cuatro autobuses, es decir, más de doscientas personas solidarias nos han acompañado a tan importante cita lo que viene a demostrar el grado de simpatía y solidaridad con que cuentan en el conjunto de la sociedad asturiana, el Pueblo Saharaui, y su justa causa.



“LA DISTANCIA DE CUATRO DEDOS”

Año tras año, la mayoría de los medios de comunicación, sabemos que siguiendo oscuras directrices, tratan en la mayoría de los casos de silenciar o de manipular muy a la baja el número de asistentes tratando de minimizar el grado de acompañamiento con que cuenta el Pueblo Saharaui en el conjunto de la sociedad civil española. 


Por ello, es importante hacer referencia al famoso y acertado proverbio saharaui que dice: “Que entre la verdad y la mentira hay la distancia de cuatro dedos, que es aquella que hay entre el ojo y la oreja colocando la palma de la mano en la cara. Porque lo que oyes no tiene porqué ser verdad sobretodo si quien te lo cuenta tiene la intención de engañarte, pero lo que ves puedes estar seguro de que es cierto”. 



Nosotros estuvimos allí, lo hemos visto, y hemos sido testigos de que muchas miles de personas han tomado conciencia de la justicia que  se le debe  al Pueblo Saharaui y de la paz que se merece, no lograrán desanimarnos.    





Un año más, la manifestación por los derechos del Pueblo Saharaui convocada en Madrid por la Coordinadora Estatal de las Asociaciones de Amistad y Solidaridad con el Pueblo Saharaui (CEAS-Sáhara), reunió a varios miles de personas provenientes del conjunto de las Comunidades Autónomas de todo el Estado.



La Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui fletó cuatro autobuses, es decir, más de doscientas personas solidarias nos han acompañado a tan importante cita lo que viene a demostrar el grado de simpatía y solidaridad con que cuentan en el conjunto de la sociedad asturiana, el Pueblo Saharaui, y su justa causa.



“LA DISTANCIA DE CUATRO DEDOS”

Año tras año, la mayoría de los medios de comunicación, sabemos que siguiendo oscuras directrices, tratan en la mayoría de los casos de silenciar o de manipular muy a la baja el número de asistentes tratando de minimizar el grado de acompañamiento con que cuenta el Pueblo Saharaui en el conjunto de la sociedad civil española. 


Por ello, es importante hacer referencia al famoso y acertado proverbio saharaui que dice: “Que entre la verdad y la mentira hay la distancia de cuatro dedos, que es aquella que hay entre el ojo y la oreja colocando la palma de la mano en la cara. Porque lo que oyes no tiene porqué ser verdad sobretodo si quien te lo cuenta tiene la intención de engañarte, pero lo que ves puedes estar seguro de que es cierto”. 



Nosotros estuvimos allí, lo hemos visto, y hemos sido testigos de que muchas miles de personas han tomado conciencia de la justicia que  se le debe  al Pueblo Saharaui y de la paz que se merece, no lograrán desanimarnos.    



domingo, 13 de noviembre de 2011

EFE - Madrid - 12/11/2011.

En plena campaña electoral las asociaciones y plataformas de solidaridad con el Sáhara han salido a la calle una vez más para que el conflicto no sea olvidado, exigir al Gobierno que salga de las urnas el 20-N "un compromiso claro" con el pueblo saharaui y que impulse un referéndum que le posibilite ejercer su derecho a la libre determinación, reconocido por la ONU.



Es la reivindicación de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sahara (CEAS), que ha convocado una manifestación en el centro de Madrid, a la que han asistido, según fuentes policiales, cerca de 3.000 personas. Recorriendo las calles de la capital han gritado por la "descolonización e independencia" del Sahara y por "paz y justicia" para su pueblo.

La manifestación ha estado encabezada por una gran pancarta, en la que se podía leer "Vota por la Independencia del Sahara Occidental. Libertad presos políticos saharauis", una libertad que han pedido también para los cooperantes españoles secuestrados.

En la cabeza de la manifestación, portando la pancarta, se ha podido ver al eurodiputado de IU Willy Meyer, conocido por su compromiso con la causa saharaui, pero también al diputado del PP Ignacio Uriarte. También estaba la actriz Rosa María Sardá, que con otros, han portado la pancarta, detrás de la cual asomaban numerosas banderas del Sahara con sus cuatro colores: verde, blanca, negra y roja.

"Marruecos culpable, España responsable", "Derechos Humanos Marruecos", "Sahara: justa paz" o "Sáhara libertad, Polisario vencerá" y "Marruecos se siente, el Sahara no se vende" son algunos de los gritos que se han escuchado durante la marcha.

La manifestación ha discurrido en un ambiente distendido y con el acompañamiento de una charanga que ha amenizado la marcha en la que se mezclaban mujeres ataviadas con la ropa típica saharaui y padres acompañados de sus hijos en carritos.

Transcurridos unos minutos del inicio de la manifestación, varios jóvenes han quemado una bandera de Marruecos, pero posteriormente han seguido coreando sus reivindicaciones, algunas de las cuales han sido leídas al final de la marcha en un manifiesto.

CEAS cree que "España, tras la consolidación democrática, no puede seguir dando la espalda a las obligaciones de Estado que le corresponden en calidad de potencia administradora del Sahara Occidental", y que "sigue siendo responsable política y legalmente del Sahara Occidental como territorio no autónomo".

Se he exigido el reconocimiento diplomático de la República Árabe Saharaui Democrática y del Frente Polisario como representante "único y legítimo" del pueblo saharaui, al que se le debe mantener la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria mientras perdure "su situación de exilio y ocupación".

Willy Meyer ha subrayado que la sociedad y el Gobierno español "tiene una deuda con el gobierno saharaui", mientras que Uriarte ha hecho hincapié en el "firme compromiso del PP" con este pueblo.

Esta manifestación ha sido convocada cuatro días después de que decenas de activistas pro-saharauis se concentraran frente a la embajada de Marruecos en Madrid con motivo del aniversario del desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik, cerca de El Aaiún.

EFE - Madrid - 12/11/2011.

En plena campaña electoral las asociaciones y plataformas de solidaridad con el Sáhara han salido a la calle una vez más para que el conflicto no sea olvidado, exigir al Gobierno que salga de las urnas el 20-N "un compromiso claro" con el pueblo saharaui y que impulse un referéndum que le posibilite ejercer su derecho a la libre determinación, reconocido por la ONU.



Es la reivindicación de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sahara (CEAS), que ha convocado una manifestación en el centro de Madrid, a la que han asistido, según fuentes policiales, cerca de 3.000 personas. Recorriendo las calles de la capital han gritado por la "descolonización e independencia" del Sahara y por "paz y justicia" para su pueblo.

La manifestación ha estado encabezada por una gran pancarta, en la que se podía leer "Vota por la Independencia del Sahara Occidental. Libertad presos políticos saharauis", una libertad que han pedido también para los cooperantes españoles secuestrados.

En la cabeza de la manifestación, portando la pancarta, se ha podido ver al eurodiputado de IU Willy Meyer, conocido por su compromiso con la causa saharaui, pero también al diputado del PP Ignacio Uriarte. También estaba la actriz Rosa María Sardá, que con otros, han portado la pancarta, detrás de la cual asomaban numerosas banderas del Sahara con sus cuatro colores: verde, blanca, negra y roja.

"Marruecos culpable, España responsable", "Derechos Humanos Marruecos", "Sahara: justa paz" o "Sáhara libertad, Polisario vencerá" y "Marruecos se siente, el Sahara no se vende" son algunos de los gritos que se han escuchado durante la marcha.

La manifestación ha discurrido en un ambiente distendido y con el acompañamiento de una charanga que ha amenizado la marcha en la que se mezclaban mujeres ataviadas con la ropa típica saharaui y padres acompañados de sus hijos en carritos.

Transcurridos unos minutos del inicio de la manifestación, varios jóvenes han quemado una bandera de Marruecos, pero posteriormente han seguido coreando sus reivindicaciones, algunas de las cuales han sido leídas al final de la marcha en un manifiesto.

CEAS cree que "España, tras la consolidación democrática, no puede seguir dando la espalda a las obligaciones de Estado que le corresponden en calidad de potencia administradora del Sahara Occidental", y que "sigue siendo responsable política y legalmente del Sahara Occidental como territorio no autónomo".

Se he exigido el reconocimiento diplomático de la República Árabe Saharaui Democrática y del Frente Polisario como representante "único y legítimo" del pueblo saharaui, al que se le debe mantener la cooperación al desarrollo y la acción humanitaria mientras perdure "su situación de exilio y ocupación".

Willy Meyer ha subrayado que la sociedad y el Gobierno español "tiene una deuda con el gobierno saharaui", mientras que Uriarte ha hecho hincapié en el "firme compromiso del PP" con este pueblo.

Esta manifestación ha sido convocada cuatro días después de que decenas de activistas pro-saharauis se concentraran frente a la embajada de Marruecos en Madrid con motivo del aniversario del desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik, cerca de El Aaiún.
jueves, 10 de noviembre de 2011


Los pasados días 4 y 5, una Delegación de nuestra Asociación, participó en el Foro de Derechos Humanos celebrado en Santander organizado por la Asociación Cantabria por el Sáhara y Mundubat.




En dicho Foro, se debatieron una serie de importantes ponencias relacionadas con el análisis de la situación actual del conflicto del Sáhara Occidental en todos los ámbitos: “en el contexto de la U.E., recursos naturales, el papel de la mujer saharaui en los campamentos de refugiados y territorios ocupados, la violación de los Derechos Humanos, la posición de la sociedad civil española ante el conflicto del Sáhara Occidental, la querella a Marruecos por genocidio presentada ante la Audiencia Nacional, la importancia de la Observación Jurídica Internacional en los juicios que se celebran contra los activistas saharauis defensores de los Derechos Humanos y la situación del conflicto en el ámbito Internacional”.

ENCUENTRO CON BRAHIM DAHANE

En el transcurso de las jornadas se ha mantenido una reunión con Brahim Dahane activista defensor de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental, Presidente de la Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de los Derechos Humanos (ASVDH).



Brahim Dahane fue víctima de desaparición forzosa por parte del régimen marroquí entre los años 1987 a 1991 sufriendo toda clase de torturas en campos secretos de detención. Fue liberado en 1991 en un estado de salud muy crítico, envuelto en un paño, y pesando tan solo 35kg, la mitad de su peso normal.



Tras su restablecimiento desplegó todos sus esfuerzos al servicio de los Derechos Humanos, encabezando la acción para la protección de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental desde 1.999. Desde esta fecha ha sido detenido, encarcelado y torturado en multitud de ocasiones por parte de las fuerzas de ocupación del régimen marroquí. La última detención y posterior encarcelamiento lo sufrió el día 8 de octubre de 2009 en el Aeropuerto de Casablanca cuando regresaba al Aaiún junto con otros seis compañeros después de haber visitado los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf. Fueron acusados por parte de las autoridades marroquíes de alta traición a la Patria y atentado contra la integridad territorial del Reino de Marruecos siendo puestos a disposición de la jurisdicción militar. La presión del movimiento de solidaridad con el Pueblo Saharaui a nivel internacional así como de importantes organizaciones de Derechos Humanos y algún Gobierno, no el español desde luego, consiguió la liberación de todos ellos un año después.




Brahim Dahan ha sido invitado por nuestra Asociación para que exponga su testimonio en una actividad relativa a la denuncia de la violación de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental que celebraremos en Asturias a finales de este mes,  de cuyo contenido y organización daremos cumplida información a todos los socios, amigos y simpatizantes de la causa saharaui así como a las organizaciones políticas, sociales y opinión pública en general, con el fin de garantizar el éxito de asistencia a la misma y el acompañamiento solidario que Brahim Dahan se merece.






Los pasados días 4 y 5, una Delegación de nuestra Asociación, participó en el Foro de Derechos Humanos celebrado en Santander organizado por la Asociación Cantabria por el Sáhara y Mundubat.




En dicho Foro, se debatieron una serie de importantes ponencias relacionadas con el análisis de la situación actual del conflicto del Sáhara Occidental en todos los ámbitos: “en el contexto de la U.E., recursos naturales, el papel de la mujer saharaui en los campamentos de refugiados y territorios ocupados, la violación de los Derechos Humanos, la posición de la sociedad civil española ante el conflicto del Sáhara Occidental, la querella a Marruecos por genocidio presentada ante la Audiencia Nacional, la importancia de la Observación Jurídica Internacional en los juicios que se celebran contra los activistas saharauis defensores de los Derechos Humanos y la situación del conflicto en el ámbito Internacional”.

ENCUENTRO CON BRAHIM DAHANE

En el transcurso de las jornadas se ha mantenido una reunión con Brahim Dahane activista defensor de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental, Presidente de la Asociación Saharaui de Víctimas de Graves Violaciones de los Derechos Humanos (ASVDH).



Brahim Dahane fue víctima de desaparición forzosa por parte del régimen marroquí entre los años 1987 a 1991 sufriendo toda clase de torturas en campos secretos de detención. Fue liberado en 1991 en un estado de salud muy crítico, envuelto en un paño, y pesando tan solo 35kg, la mitad de su peso normal.



Tras su restablecimiento desplegó todos sus esfuerzos al servicio de los Derechos Humanos, encabezando la acción para la protección de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental desde 1.999. Desde esta fecha ha sido detenido, encarcelado y torturado en multitud de ocasiones por parte de las fuerzas de ocupación del régimen marroquí. La última detención y posterior encarcelamiento lo sufrió el día 8 de octubre de 2009 en el Aeropuerto de Casablanca cuando regresaba al Aaiún junto con otros seis compañeros después de haber visitado los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf. Fueron acusados por parte de las autoridades marroquíes de alta traición a la Patria y atentado contra la integridad territorial del Reino de Marruecos siendo puestos a disposición de la jurisdicción militar. La presión del movimiento de solidaridad con el Pueblo Saharaui a nivel internacional así como de importantes organizaciones de Derechos Humanos y algún Gobierno, no el español desde luego, consiguió la liberación de todos ellos un año después.




Brahim Dahan ha sido invitado por nuestra Asociación para que exponga su testimonio en una actividad relativa a la denuncia de la violación de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental que celebraremos en Asturias a finales de este mes,  de cuyo contenido y organización daremos cumplida información a todos los socios, amigos y simpatizantes de la causa saharaui así como a las organizaciones políticas, sociales y opinión pública en general, con el fin de garantizar el éxito de asistencia a la misma y el acompañamiento solidario que Brahim Dahan se merece.




miércoles, 9 de noviembre de 2011

El Mundo - Erena Calvo - Salé - Rabat - 8/11/11

"No me gusta el rey de Marruecos". Lo dice Bacha, la hija de Moula Balkhir, mujer de uno de los 24 saharauis presos que siguen en la cárcel de Salé, cerca de Marruecos, a la espera de juicio militar desde el desmantelamiento del campamento de protesta saharaui de 'Gdeim Izik'.


Bacha tiene sólo 24 meses de vida y el año pasado fue una de las miles de saharauis que vivieron en el acantonamiento. Ahora reside temporalmente en Salé con otras familias de El Aaiún, capital administrativa del Sahara Occidental, para poder visitar a su gente en la cárcel dos veces por semana.

El 'campamento de la dignidad', como se le apodó, fue levantado a 15 kilómetros de El Aaiún a mediados de octubre de 2010. Su desmantelamiento, y los posteriores disturbios que se registraron en la ciudad, en los que se enfrentaron ciudadanos saharauis y marroquíes abrieron una brecha aún mayor entre estas dos comunidades y convirtieron este conflicto en el mayor registrado en el Sahara Occidental en los últimos años.

En 'Gdeim Izik' habitaron durante un mes más de 25.000 saharauis en 7.500 jaimas. Sus reivindicaciones eran socioeconómicas aunque muchos de los saharauis del campamento asumían también un discurso político y reclamaban la autodeterminación del Sahara Occidental en la que se ha calificado por muchos analistas como la primera protesta de la primavera árabe.

Violencia.

Allí crearon un 'mini estado saharaui' que recordaba a los campamentos de refugiados de Tinduf y organizaron su propia seguridad, servicios de limpieza o de reparto de víveres, relata a este periódico uno de los saharauis que pusieron en marcha 'Gdeim Izik' y que prefiere mantenerse en el anonimato. Antes del desmantelamiento, el comité de negociación del campamento mantuvo conversaciones con las autoridades marroquíes -llegaron a reunirse con el ministro del Interior- para desbloquear la situación.

Conversaciones que -a pesar de las promesas de Marruecos de cumplir con nuestras reivindicaciones sociales y económicas- desembocaron en el desmantelamiento, dijo entonces a ELMUNDO.es Omar El Mumeini, uno de los responsables saharauis de las negociaciones.

Entre las 5.00 y las 6.00 de la madrugada del pasado 8 de noviembre Marruecos entró por la fuerza en el acantonamiento para ponerle punto y final. En esta operación y los disturbios que le siguieron en la ciudad de El Aaiún perdieron la vida, según las autoridades marroquíes, 13 personas de las que 11 formaban parte de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Cientos de saharauis fueron detenidos.

El 8 de noviembre el reino alauí despertó al campamento con el ruido de helicópteros militares y sirenas de ambulancia y vehículos policiales. Así anunciaron una evacuación en la que, según fuentes saharauis, se utilizaron gases lacrimógenos, piedras, porras, cañones agua caliente y balas de caucho. Marruecos justificó la operación con el argumento de que algunos de los saharauis de 'Gdeim Iizik' estaban ahí en contra de su voluntad y para impedir actos violentos planeados por algunos individuos que habían introducido armas.

Miedo a las protestas.

!En las últimas semanas han venido muchos policías y militares para estar preparados si hay manifestaciones", explica a ELMUNDO.es Hassana Duihi, miembro del Comité de Presos Saharauis. "Desde el desmantelamiento, además, ocuparon la zona de 'Gdeim Iizik' con un cuartel militar".

"Todos nos preguntamos si hoy habrá protestas en las calles, sigue habiendo mucho dolor entre los saharauis por todo lo que pasó", continúa. La activista Aminatu Haidar, presidenta de Codesa (Colectivo Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos), tampoco sabe concretar si la gente saldrá a las avenidas de El Aaiún para recordar los sucesos de 'Gdeim Izik'.

En su opinión, la situación ha empeorado y asegura que la represión se está centrando también ahora en los niños. "He puesto una denuncia porque a la salida del colegio la policía amenazó a mi hijo y le dijeron que lo iban a dejar en una silla de ruedas".

Haidar, además, recuerda que de los 24 presos de 'Gdeim Izik' encarcelados en Salé, 22 empezaron en la medianoche del domingo una huelga de hambre abierta para reclamar su liberación o un juicio justo.

La francesa Claude Mangin, mujer de Enamaa Asfari, uno de los elementos más politizados del campamento, ha denunciado recientemente que hasta agosto de 2011 estuvo aislado en una celda y ha criticado la lentitud del proceso y que continúen en detención preventiva un año después de su detención.

Además, se queja de que algunos de ellos están enfermos y no han recibido los cuidados necesarios, de que no pueden recibir correo, ni acceder a la biblioteca o de que tienen restringidas las llamadas telefónicas.

"Al principio no podían ni ducharse, y sólo desde mayo podemos llevarles comidas preparadas, ropa o mantas, antes sólo nos dejaban entregarles agua y fruta", dice Mustapha El Machdoufi, hermano de otro de los presos que se ha desplazado a Salé con otras familias para visitar a su gente. "Esperemos que pronto puedan tener acceso a un juicio justo", reclama.

El Mundo - Erena Calvo - Salé - Rabat - 8/11/11

"No me gusta el rey de Marruecos". Lo dice Bacha, la hija de Moula Balkhir, mujer de uno de los 24 saharauis presos que siguen en la cárcel de Salé, cerca de Marruecos, a la espera de juicio militar desde el desmantelamiento del campamento de protesta saharaui de 'Gdeim Izik'.


Bacha tiene sólo 24 meses de vida y el año pasado fue una de las miles de saharauis que vivieron en el acantonamiento. Ahora reside temporalmente en Salé con otras familias de El Aaiún, capital administrativa del Sahara Occidental, para poder visitar a su gente en la cárcel dos veces por semana.

El 'campamento de la dignidad', como se le apodó, fue levantado a 15 kilómetros de El Aaiún a mediados de octubre de 2010. Su desmantelamiento, y los posteriores disturbios que se registraron en la ciudad, en los que se enfrentaron ciudadanos saharauis y marroquíes abrieron una brecha aún mayor entre estas dos comunidades y convirtieron este conflicto en el mayor registrado en el Sahara Occidental en los últimos años.

En 'Gdeim Izik' habitaron durante un mes más de 25.000 saharauis en 7.500 jaimas. Sus reivindicaciones eran socioeconómicas aunque muchos de los saharauis del campamento asumían también un discurso político y reclamaban la autodeterminación del Sahara Occidental en la que se ha calificado por muchos analistas como la primera protesta de la primavera árabe.

Violencia.

Allí crearon un 'mini estado saharaui' que recordaba a los campamentos de refugiados de Tinduf y organizaron su propia seguridad, servicios de limpieza o de reparto de víveres, relata a este periódico uno de los saharauis que pusieron en marcha 'Gdeim Izik' y que prefiere mantenerse en el anonimato. Antes del desmantelamiento, el comité de negociación del campamento mantuvo conversaciones con las autoridades marroquíes -llegaron a reunirse con el ministro del Interior- para desbloquear la situación.

Conversaciones que -a pesar de las promesas de Marruecos de cumplir con nuestras reivindicaciones sociales y económicas- desembocaron en el desmantelamiento, dijo entonces a ELMUNDO.es Omar El Mumeini, uno de los responsables saharauis de las negociaciones.

Entre las 5.00 y las 6.00 de la madrugada del pasado 8 de noviembre Marruecos entró por la fuerza en el acantonamiento para ponerle punto y final. En esta operación y los disturbios que le siguieron en la ciudad de El Aaiún perdieron la vida, según las autoridades marroquíes, 13 personas de las que 11 formaban parte de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Cientos de saharauis fueron detenidos.

El 8 de noviembre el reino alauí despertó al campamento con el ruido de helicópteros militares y sirenas de ambulancia y vehículos policiales. Así anunciaron una evacuación en la que, según fuentes saharauis, se utilizaron gases lacrimógenos, piedras, porras, cañones agua caliente y balas de caucho. Marruecos justificó la operación con el argumento de que algunos de los saharauis de 'Gdeim Iizik' estaban ahí en contra de su voluntad y para impedir actos violentos planeados por algunos individuos que habían introducido armas.

Miedo a las protestas.

!En las últimas semanas han venido muchos policías y militares para estar preparados si hay manifestaciones", explica a ELMUNDO.es Hassana Duihi, miembro del Comité de Presos Saharauis. "Desde el desmantelamiento, además, ocuparon la zona de 'Gdeim Iizik' con un cuartel militar".

"Todos nos preguntamos si hoy habrá protestas en las calles, sigue habiendo mucho dolor entre los saharauis por todo lo que pasó", continúa. La activista Aminatu Haidar, presidenta de Codesa (Colectivo Saharaui para la Defensa de los Derechos Humanos), tampoco sabe concretar si la gente saldrá a las avenidas de El Aaiún para recordar los sucesos de 'Gdeim Izik'.

En su opinión, la situación ha empeorado y asegura que la represión se está centrando también ahora en los niños. "He puesto una denuncia porque a la salida del colegio la policía amenazó a mi hijo y le dijeron que lo iban a dejar en una silla de ruedas".

Haidar, además, recuerda que de los 24 presos de 'Gdeim Izik' encarcelados en Salé, 22 empezaron en la medianoche del domingo una huelga de hambre abierta para reclamar su liberación o un juicio justo.

La francesa Claude Mangin, mujer de Enamaa Asfari, uno de los elementos más politizados del campamento, ha denunciado recientemente que hasta agosto de 2011 estuvo aislado en una celda y ha criticado la lentitud del proceso y que continúen en detención preventiva un año después de su detención.

Además, se queja de que algunos de ellos están enfermos y no han recibido los cuidados necesarios, de que no pueden recibir correo, ni acceder a la biblioteca o de que tienen restringidas las llamadas telefónicas.

"Al principio no podían ni ducharse, y sólo desde mayo podemos llevarles comidas preparadas, ropa o mantas, antes sólo nos dejaban entregarles agua y fruta", dice Mustapha El Machdoufi, hermano de otro de los presos que se ha desplazado a Salé con otras familias para visitar a su gente. "Esperemos que pronto puedan tener acceso a un juicio justo", reclama.
miércoles, 2 de noviembre de 2011


Público - I. ADURIZ - D. BASTEIRO - MADRID / BRUSELAS - 31/10/2011.

Marruecos ha justificado su contundencia contra el eurodiputado de IU, Willy Meyer, al que el domingo impidió bajar del avión que le había trasladado hasta El Aaiún con el objetivo de inspeccionar la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental.

El parlamentario denunció que los policías marroquíes le agredieron para intentar que regresara al avión. De hecho, en una revisión médica posterior en Las Palmas de Gran Canaria, los médicos le diagnosticaron una rotura fibrilar en el cuello.

El Gobierno marroquí no reconoció que tuviera lugar tal agresión. En la noche del domingo hizo público un comunicado a través de la agencia estatal MAP, limitándose a informar de que a "un ciudadano español" le fue prohibida la entrada en el aeropuerto Hassan I de El Aaiún "a causa de sus declaraciones hostiles sobre la integridad territorial del Reino" de Marruecos. Ni siquiera hizo mención a la condición de eurodiputado del dirigente de IU.

A renglón seguido, el Ejecutivo marroquí consideró que Meyer "es conocido por su hostilidad hacia Marruecos y su ofensa permanente al sentimiento nacional de los marroquíes, en particular el de las poblaciones del sur del Reino". Con estas palabras las autoridades del país vecino hacían referencia al activismo del eurodiputado de IU a favor del derecho de autodeterminación del Sáhara Occidental.

El Ministerio de Asuntos Exteriores español envió al Gobierno de Marruecos una nota verbal de protesta por la agresión sufrida por el eurodiputado. Por el momento, las fuentes diplomáticas consultadas aseguran que el departamento no había recibido ninguna respuesta.

Un día después del incidente, numerosas organizaciones han denunciado la actitud de los policías marroquíes, expresando, además, su respaldo al eurodiputado.

IU ha vuelto a exigir responsabilidades. Y la secretaria de Política Internacional del PSOE, Elena Valenciano, ha condenado la agresión y ha explicado que su partido ha elevado una queja al embajador de Marruecos en nombre de su partido. El PP también ha expresado su solidaridad a Willy Meyer.

En Bruselas, el portavoz de la Alta Representante para la Política Exterior, Catherine Ashton, ha asegurado que la jefa de la diplomacia "lamenta profundamente el incidente" y "lo seguirá muy de cerca a través de la oficina de la UE en Rabat". Según Peter Stano, "cumplir con los principios en materia de derechos humanos es un aspecto clave de las relaciones entre Marruecos y la UE" y un asunto recurrente en los contactos bilaterales.

Sin embargo, la cuestión del Sáhara nunca ha sido un impedimento para el avance de las relaciones entre Bruselas y Rabat, selladas por un acuerdo de asociación y un estatus avanzado, que permite a Marruecos facilidades comerciales y económicas.

La UE paga a Rabat 36 millones de euros al año por la explotación de sus recursos pesqueros, pero la validez del acuerdo ha sido puesta en cuestión por la Eurocámara y expertos jurídicos internacionales por comprender las aguas saharauis.

Aún así, Marruecos ha conseguido parar toda exigencia en materia de derechos humanos. Donde más patente se hace esa influencia es en la Eurocámara, donde hace dos años la presión de su Ministerio de Exteriores consiguió parar una resolución de condena sobre el caso de la activista saharaui Aminatou Haidar, en huelga de hambre.



Público - I. ADURIZ - D. BASTEIRO - MADRID / BRUSELAS - 31/10/2011.

Marruecos ha justificado su contundencia contra el eurodiputado de IU, Willy Meyer, al que el domingo impidió bajar del avión que le había trasladado hasta El Aaiún con el objetivo de inspeccionar la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental.

El parlamentario denunció que los policías marroquíes le agredieron para intentar que regresara al avión. De hecho, en una revisión médica posterior en Las Palmas de Gran Canaria, los médicos le diagnosticaron una rotura fibrilar en el cuello.

El Gobierno marroquí no reconoció que tuviera lugar tal agresión. En la noche del domingo hizo público un comunicado a través de la agencia estatal MAP, limitándose a informar de que a "un ciudadano español" le fue prohibida la entrada en el aeropuerto Hassan I de El Aaiún "a causa de sus declaraciones hostiles sobre la integridad territorial del Reino" de Marruecos. Ni siquiera hizo mención a la condición de eurodiputado del dirigente de IU.

A renglón seguido, el Ejecutivo marroquí consideró que Meyer "es conocido por su hostilidad hacia Marruecos y su ofensa permanente al sentimiento nacional de los marroquíes, en particular el de las poblaciones del sur del Reino". Con estas palabras las autoridades del país vecino hacían referencia al activismo del eurodiputado de IU a favor del derecho de autodeterminación del Sáhara Occidental.

El Ministerio de Asuntos Exteriores español envió al Gobierno de Marruecos una nota verbal de protesta por la agresión sufrida por el eurodiputado. Por el momento, las fuentes diplomáticas consultadas aseguran que el departamento no había recibido ninguna respuesta.

Un día después del incidente, numerosas organizaciones han denunciado la actitud de los policías marroquíes, expresando, además, su respaldo al eurodiputado.

IU ha vuelto a exigir responsabilidades. Y la secretaria de Política Internacional del PSOE, Elena Valenciano, ha condenado la agresión y ha explicado que su partido ha elevado una queja al embajador de Marruecos en nombre de su partido. El PP también ha expresado su solidaridad a Willy Meyer.

En Bruselas, el portavoz de la Alta Representante para la Política Exterior, Catherine Ashton, ha asegurado que la jefa de la diplomacia "lamenta profundamente el incidente" y "lo seguirá muy de cerca a través de la oficina de la UE en Rabat". Según Peter Stano, "cumplir con los principios en materia de derechos humanos es un aspecto clave de las relaciones entre Marruecos y la UE" y un asunto recurrente en los contactos bilaterales.

Sin embargo, la cuestión del Sáhara nunca ha sido un impedimento para el avance de las relaciones entre Bruselas y Rabat, selladas por un acuerdo de asociación y un estatus avanzado, que permite a Marruecos facilidades comerciales y económicas.

La UE paga a Rabat 36 millones de euros al año por la explotación de sus recursos pesqueros, pero la validez del acuerdo ha sido puesta en cuestión por la Eurocámara y expertos jurídicos internacionales por comprender las aguas saharauis.

Aún así, Marruecos ha conseguido parar toda exigencia en materia de derechos humanos. Donde más patente se hace esa influencia es en la Eurocámara, donde hace dos años la presión de su Ministerio de Exteriores consiguió parar una resolución de condena sobre el caso de la activista saharaui Aminatou Haidar, en huelga de hambre.



El Mundo - Erena Calvo - Rabat - 01/11/11

Cumplirán un año en prisión la próxima semana y desde que fueran encarcelados están a la espera de juicio militar en el penal de Salé, a pocos kilómetros de Rabat. Son el último grupo que sigue entre rejas tras el desmantelamiento del campamento de protesta de Gdeim Izik, en el que se produjeron 200 detenidos. Y se les acusa de crímenes contra las fuerzas del orden.

Anoche iniciaron una huelga de hambre abierta para protestar por su situación y exigir su liberación o un juicio justo, así como que sus derechos sean respetados dentro de la cárcel. Por su deteriorado estado de salud, cuatro de ellos no la secundarán, según ha explicado esta mañana en la sede de la Asociación Marroquí de Derechos Humanos (AMDH), Mustafa El Machdroufi, portavoz de los familiares de los presos.

"No es su primera huelga de hambre, pero sí la primera indefinida; han tomado esta decisión porque hasta ahora lo único que han arrancado de la dirección de la penitenciaria son promesas incumplidas", ha señalado El Machdroufi al tiempo que precisaba que ya han protagonizado otras tres protestas en la cárcel desde el pasado mayo.

El campamento de protesta saharaui se levantó a mediados de septiembre del año pasado en El Aaiún, capital administrativa del Sáhara Occidental, y fue desmantelado a la fuerza el 8 de noviembre. Allí convivían más de 25.000 saharauis llegados de distintos puntos del territorio, Marruecos e incluso de países como España, en 7.500 jaimas. Sus reivindicaciones eran socioeconómicas, aunque muchos de sus habitantes no escondían sus vínculos con la causa saharaui y las reivindicaciones independentistas.

Este conflicto -según las autoridades marroquíes- dejó tras de sí 13 muertes, de las que 11 formaban parte de los cuerpos de seguridad del Estado. "Fueron detenidos por su militancia; ocho de ellos formaban parte del comité de organización del campamento o del de negociación con las autoridades marroquíes", ha continuado El Machdroufi.

La presidenta de la AMDH, Jadiya Riadi, ha recordado que en diciembre pasado presentaron junto a otras asociaciones marroquíes un dossier sobre el desmantelamiento del conocido también como campamento de la dignidad en el que se ponían de manifiesto determinadas violaciones de los derechos humanos "y torturas a algunos prisioneros saharauis".

Juzgados por la vía militar.

Riadi ha criticado que vayan a ser juzgados por la vía militar. "Son civiles y precisan de un juicio justo y civil; además llevan un año sin proceso, en contra de la Ley marroquí". Respecto a este punto, Nouredine Dalile, abogado de los saharauis de Gdeim Izik, ha precisado que el juez de instrucción no ha terminado todavía con la investigación.

"Algunos de los presos se encuentran en mal estado de salud, pero no reciben siempre los cuidados que requieren", ha indicado Riadi, quien ha explicado que desde la AMDH se remitió una misiva a la dirección de prisiones en Marruecos para hacer constar estas carencias, "y la respuesta que obtuvimos es que sí que se les están suministrando los medicamentos necesarios" y que se están respetando sus derechos.

El Colectivo de Defensores Saharauis de Derechos Humanos (Codesa) que preside la activista Aminatu Haidar- denunció recientemente que los presos "son víctimas de malos tratos por parte de la dirección del penal". Codesa los califica de "presos políticos" y considera que su proceso se caracteriza por "la ausencia total de garantías".

En octubre de 2009 fueron detenidos otros siete saharauis tras viajar a los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia) y acusados de traición a la patria y de atentar contra la seguridad del Estado. Fueron derivados también a la cárcel de Salé y a la jurisdicción militar, aunque meses después su caso pasó a los tribunales civiles. Fueron liberados condicionalmente por etapas y tres de ellos pasaron entre rejas un año y medio.

Marruecos y el Frente Polisario se disputan el territorio del Sahara Occidental desde que en 1975 España abandonara a su ex colonia. En el seno de Naciones Unidas (ONU), el reino alauí defiende para la zona un Plan de Autonomía mientras que el Polisario quiere hacer valer el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui y la celebración de un referéndum en el que puedan elegir libremente su destino.

Sahara Press

Sáhara libre

Artifarti

AFAPREDESA

CEAS

AMSE