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viernes, 27 de mayo de 2016
La Nueva España - 25/05/2016

Elena FERNÁNDEZ-PELLO 

La orden de los dominicos está de aniversario, por los ochocientos años de su constitución. En Oviedo el colegio de Santo Domingo lo ha celebrado hermanándose con los campamentos de refugiados del Sahara. Para ellos ha recaudado ochocientos euros, uno por cada año de historia de la congregación, con un mercadillo solidario, un dinero que ayer fue entregado a la Asociación de Amigos del Sahara.



Paula Bernardo, la coordinadora de "Vacaciones en paz" en Oviedo explicó ayer, en una charla para los alumnos de Secundaria y bachillerato, las duras condiciones en las que se vive en los campamentos saharauis. El programa "Vacaciones en paz" trae a Asturias cada verano a más de doscientos niños saharauis. Este año llegarán en poco más de un mes, huyendo de temperaturas que ya superan los cuarenta grados y que en pleno verano sobrepasan los cincuenta. Con Bernardo estuvo Dylsia de la Cera, una joven asturiana que desde hace años participa en ese programa abriendo su casa a los pequeños saharauis.

Fue al término de la charla cuando la comunidad educativa de los dominicos hizo entrega a Bernardo y a De la Cera del dinero para colaborar con las necesidades de los campamentos.


La relación entre los dominicos y los campamentos del Sahara no se quedará ahí. En septiembre, según adelantó Sara Bárcena, profesora y coordinadora de Pastoral del centro, ochocientos alumnos prepararán ochocientas cajas -de nuevo, la cifra del aniversario de este año- con material escolar para otros ochocientos niños saharauis.

El hermanamiento con el Sahara tiene cierta singularidad, según explicó Bárcena, porque lo común en los centros de los dominicos es hacerlo con alguna de las misiones que la orden tiene por todo el mundo. Sin embargo, según explicó la profesora, el centro ovetense ha considerado interesante el acercamiento a una realidad social, cultura y religiosa muy distinta, como es la de los campamentos de refugiados de Argelia.


El de ayer era el día grande de las celebraciones del jubileo de la orden de Santo Domingo. La jornada comenzó por la mañana, con más de un millar de personas, niños y familias, participando en una gran celebración religiosa, con música y "danzas contemplativas" en las que participaron niños a partir de los tres años.

El día grande del Jubileo se celebró ayer simultáneamente en los veinte colegios que los dominicos tienen en toda España.

lunes, 18 de abril de 2016
La Nueva España - 18/04/2016

"Corrí muy bien. Es que tengo unos playeros que corren muy rápido", explicaba ayer el pequeño Jesús García Navarro tras completar 300 metros de carrera en el estadio de atletismo municipal. Su hermana Andrea, de 9 años, volaba poco después por la pista y terminaba tercera en su categoría. Pero ayer en El Quirinal no hubo podios y la meta fue la solidaridad con el pueblo saharaui. Unas 400 personas, la mayoría niños, corrieron con el objetivo de recaudar fondos para la adquisición de material escolar para los campamentos argelinos de Tinduf. La lluvia mermó la participación en la segunda edición de esta carrera, que se desarrolló bajo el lema "Nuestro hermanamiento no se lo lleva el viento", pero no consiguió arruinar la fiesta. "Este hermanamiento tampoco se lo lleva la lluvia", señaló una vez concluidas las pruebas José Ramón Núñez Santos, jefe de la sección de Educación en el Ayuntamiento de Avilés y miembro de la organización.


La llovizna acompañó durante toda la mañana, pero gota a gota fueron acudiendo desde bien temprano los corredores solidarios para formalizar la inscripción, previo pago de dos euros. Unos 400 se colgaron para la carrera los dorsales, coloridos dibujos elaborados por alumnos de los centros educativos colaboradores, pero fueron también cientos, según los primeros cálculos de la organización, los que se vendieron simplemente como donativo para la buena causa.

Los primeros en salir a pista fueron los chupetines (menores de tres años), que recorrieron 100 metros de la pista entre los ánimos y aplausos del entusiasmado público. Les tomaron el relevo los minibenjamines, que completaron 300 metros en la pista atlética avilesina. Entre ellos, se encontraba el pequeño David González Cernuda, dorsal número 256 y alumno del Colegio del Quirinal, que acudió junto a buen número de compañeros de clase.


Mientras unos corrían y otros calentaban, Miguel Sama, entrenador de la Atlética Avilesina, pedía a los entusiasmados padres que dejasen atravesar la meta a sus pequeños. "Dejad que crucen ese arco", tuvo que repetir en varias ocasiones durante las carreras de los más pequeños. La alcaldesa de Avilés, Mariví Monteserín, dio la salida de los infantiles (1.200 metros), para a continuación sostener la cinta de meta junto a la concejala de Educación y Cultura, Yolanda Alonso. "Este lugar es estupendo, mucho mejor que el parque de Ferrera para una iniciativa de este tipo", opinó la Regidora.

Las tornas cambiaron con la última categoría, cuando los mayores tomaron la pista y los pequeños las gradas. Entre los corredores de los últimos 2.000 metros se encontraba Antonio José Cano, que acudió a la cita solidaria con buena parte de la familia. "La niña vino con el recado del cole, nos pareció una buena idea y aquí estamos. Lo importante es que disfruten", señaló poco antes de dar la primera zancada.


En el estadio del Quirinal también se degustó té saharaui, el que prepararon Fatimetu Bechri y Nama Mohamed, de la Asociación Asturiana de Solidaridad con el Pueblo Saharui, que también realizaron tatuajes de henna, como el que lucía orgullosa la pequeña Zaira Domínguez. Familias enteras de la comarca corrieron ayer con la solidaridad por bandera y el Sahara como meta.

martes, 12 de abril de 2016
La Nueva España - 11/04/2016

La Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui, a través del programa "Vacaciones en paz", busca familias de acogida durante julio y agosto para 70 niños de los campamentos de refugiados del Sáhara. La organización dispone de financiación suficiente para traerlos, gracias a las subvenciones del Gobierno y los ayuntamientos asturianos, pero no dispone de hogares de acogida suficientes. Eso significa que los chiquillos, para los que el último año ha sido especialmente duro por las lluvias torrenciales y las inundaciones del otoño y la inestabilidad política en la zona, pasarían el verano en el desierto, donde se alcanzan temperaturas superiores a los cincuenta grados.


En Asturias los niños, de entre ocho y doce años, escapan del calor, pueden variar su alimentación y pasan una revisión médica que cubre la Seguridad Social. Los coordinadores del programa disponen de toda la información y se puede contactar con ellos en los teléfonos 627 05 99 91 (Paula Bernardo) y 667 70 87 95 (Félix Flórez).

sábado, 9 de abril de 2016
Público - 09/04/2016

Los trece presos saharauis que iniciaron una huelga de hambre el pasado 1 de marzo han decidido poner fin a su protesta. Los trece denunciaban que su encarcelamiento en prisiones marroquíes se debe a motivos políticos, ya que fueron condenados por los disturbios durante el desmantelamiento del campamento de protesta saharaui de Gdeim Izik, en 2010.


"Necesitamos preservar nuestra energía en momentos como estos. Hemos suspendido la huelga pero no el combate, que no es el nuestro, sino el de todos", señala el preso saharaui Naama Asfari en una carta abierta fechada el viernes y publicada este sábado por la agencia de noticias saharaui SPS. "Queremos aprovechar esta suspensión de la huelga para decir alto y fuerte que no habrá suspensión de la lucha por la libertad de nuestro pueblo, de todos los pueblos", añade.

"Debemos todos: presos, militantes del territorio ocupado, militantes saharauis en el exilio (principalmente en Europa), nuestros amigos en el mundo; todos juntos debemos aprovechar el momento para hacer más presión sobre el ocupante pero también sobre sus cómplices: los dos gobiernos imperialistas y neocolonialistas de Francia y España", subraya.

Asfari ha denunciado además la expulsión por decisión de las autoridades marroquíes de varios abogados europeos, incluidos cinco españoles que pretendían denunciar la situación de estos presos en huelga de hambre. Los ocho expulsados (cinco españoles, dos franceses y un belga) eran representantes del Colectivo internacional de abogados en apoyo a los detenidos de Gdeim Izik.

"Los abogados europeos que fueron expulsados de Marruecos son nuestros abogados, son embajadores de sus pueblos, pero también sus representantes legítimos como nosotros somos hoy representantes de nuestro pueblo", indica, firmada desde la prisión de Salé, en Rabat.

La delegación internacional de abogados viajó al reino alauí con la intención de apoyar al grupo de saharauis en huelga de hambre. España ha pedido ya a Rabat explicaciones por la expulsión de los españoles, acusados de "crear problemas y vulnerar el orden público", según las autoridades de la wilaya (provincia) de Rabat-Salé-Kénitra.

El País - 07/04/2016

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha convocado este jueves a la Embajada de Marruecos en Madrid para pedirle oficialmente explicaciones por la expulsión de cinco juristas españoles que viajaron a Rabat para solidarizarse con presos saharauis en huelga de hambre. En una reunión de personal del ministerio que dirige José Manuel García-Margallo con diplomáticos marroquíes se les ha transmitido oficialmente la "preocupación [española] por las garantías de los afectados en la gestión de esta expulsión administrativa", según fuentes de Exteriores.


Los cinco juristas españoles, junto a dos franceses y un belga, llegaron a Rabat para solidarizarse con los presos saharauis del llamado "grupo de Agdaym Izik", que protagonizaron una huelga de hambre de 36 días hasta el pasado martes.

Los ocho juristas, pertenecientes al Colectivo Internacional de Apoyo a los Presos Saharauis, que  habían convocado una rueda de prensa para este jueves para denunciar la situación de estos, fueron detenidos el miércoles por la tarde en su hotel de Rabat y la policía decretó su inmediata expulsión administrativa. La Wilaya (Gobierno Civil) de Rabat les acusó en un comunicado de "entrar en Marruecos para sembrar la discordia y atentar contra el orden público".

La intervención del cónsul general de España en Marruecos, Rafael Fernández Pita, que pudo reunirse con los abogados a su regreso al hotel y se puso a su disposición para ofrecerles toda la ayuda posible, retrasó la expulsión hasta este jueves, según fuentes diplomáticas. La Embajada española en Rabat también se puso en contacto con las autoridades marroquíes para pedirles explicaciones oficiales.

La Asociación Profesional de Abogados Saharauis en España señala en un comunicado que los españoles expulsados sobn el magistrado asturiano Jesús María Martín Morillo, los letrados andaluces Francisco Serrano y Juan Carlos Gómez Justo, la aragonesa Altamira Guelbenzu y la canaria María Nieves Cubas Armas.

Los 13 presos saharauis con los que pretendían solidarizarse los abogados pertenecen al grupo de Agdaym Izik, el campamento a las afueras de El Aaiún que en 2010 fue desmantelado por la fuerza, y protagonizaron una huelga de hambre para exigir un nuevo juicio, por considerar que se celebró en 2013 ante un Tribunal Militar, que les condenó a penas de entre 25 años de cárcel y cadena perpetua, careció de las mínimas garantías.

El Mundo - 07/04/2016

El Ministerio de Exteriores ha recabado hoy explicaciones de la Embajada de Marruecos en Madrid tras la expulsión de ese país de cinco españoles -un magistrado y cuatro abogados- por solidarizarse con presos saharauis y ha transmitido la preocupación de España por las garantías de los afectados.


El Gobierno de Marruecos expulsó hoy del país a cinco españoles, dos franceses y un belga que habían llegado a Rabat para solidarizarse con los presos saharauis del llamado "grupo de Gdaim Izik", en huelga de hambre desde el pasado 1 de marzo.

Un comunicado de la Wilaya (gobierno civil) de Rabat acusó a los abogados de "entrar en Marruecos para sembrar la discordia y atentar contra el orden público".La Asociación Profesional de Abogados Saharauis en España señala en un comunicado que los españoles expulsados son el magistrado asturiano Jesús María Martín Morillo, los abogados andaluces Francisco Serrano y Juan Carlos Gómez Justo, la aragonesa Altamira Guelbenzu y la canaria María Nieves Cubas Armas, junto al abogado belga Eric David, la abogada francesa Ingrid Metton y la asistente gala Joelle Toutain.

Fuentes diplomáticas españolas han informado hoy de que la Embajada en Rabat ha estado pendiente desde el primer momento que tuvo noticias de este asunto y que hizo varias gestiones, pidiendo explicaciones oficiales de lo ocurrido.El cónsul general de Rabat estuvo igualmente activo desde el primer momento, realizando gestiones consulares y pudo finalmente prestar a los españoles asistencia consular.

Según informan las mismas fuentes, el cónsul se reunió con los españoles afectados por la decisión administrativa de expulsión de las autoridades marroquíes y se pusieron a su disposición para apoyarles en todo lo posible.El Ministerio que dirige José Manuel García-Margallo ha recabado hoy oficialmente explicaciones de la Embajada de Marruecos en Madrid y ha transmitido la preocupación por las garantías de los afectados.

Según el comunicado de la Asociación Profesional de Abogados Saharauis en España, los españoles formaban parte de una misión que tenía como objetivo visitar a 13 presos políticos saharauis que llevan 37 días en huelga de hambre.Una vez en el hotel, fueron alcanzados por la policía y llevados a la fuerza a dependencias policiales donde fueron sometidos a un intenso interrogatorio y expulsados, según esa asociación.Los ocho abogados europeos -entre ellos los cinco españoles- fueron detenidos ayer por la tarde en su hotel de Rabat y la policía decretó su expulsión administrativa "de acuerdo con la ley 02-03 relativa a la estancia de extranjeros", sin dar otros detalles.

La intervención del Consulado español en Rabat retrasó la expulsión hasta hoy, dijeron a Efe fuentes de la Asociación Saharaui de Víctimas de violaciones de los derechos humanos.Los cinco españoles viajan hoy en un ferry desde Tánger hasta la ciudad gaditana de Algeciras, donde tienen previsto llegar a las 14:00 horas para ofrecer a continuación una rueda de prensa.

Los trece presos del Grupo de Gdaim Izik, el campamento de las afueras de El Aaiun que en 2011 fue escenario de violentos disturbios, se habían declarado en huelga de hambre para exigir un nuevo juicio por considerar que el anterior, celebrado en 2013 en un Tribunal Militar y que los condenó a penas de entre 25 años y la perpetuidad, había carecido de todas las garantías jurídicas.

La Nueva España - 07/04/2016

El magistrado asturiano José María Martín Morillo, miembro de la sala de lo Social del TSJA y vicepresidente del Observatorio de derechos humanos del Sahara Occidental en Asturias, ha sido expulsado de Marruecos junto a otros seis observadores y abogados, cuatro de ellos españoles, que había acudido a Rabat para dar cobertura a un grupo de presos saharauis que llevan 37 días en huelga de hambre. El grupo había sido enviado por el Colectivo Internacional de apoyo a los presos saharauis, que pertenecen al llamado del llamado "grupo de Gdaim Izik", en huelga de hambre desde el pasado 1 de marzo.


Los citados presos fueron condenados en un juicio amañado celebrado por un tribunal militar en febrero de 2013, según explicó la abogada Gemma Arbesú, secretaria del Observatorio. Los miembros de la comitiva iban a reunirse con asociaciones de derechos humanos, embajadas y familiares de los presos, con la intención de conocer de primera mano la situación en la que se encuentran y denunciar la arbitrariedad a la que están siendo sometidos los reclusos, nueve de los cuales están condenados a cadena perpetua. El Ministerio de Exteriores ha pedido hoy explicaciones de la Embajada de Marruecos en Madrid tras la expulsión, verificada esta mañana.

miércoles, 27 de enero de 2016
Público - 26/01/2016

"Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos". Los nadies pueblan el mundo y tratan de moverse por él buscando algo, cualquier cosa, por muchas vallas que tengan que saltar. Los definió muy bien Galeano y siempre hay alguien ─normalmente otro nadie─ que trata de echarles un capote.


Esteban Velázquez, el padre Esteban para quien lo conoce, es uno de esos nadies, aunque lo era todo para cientos de personas de nacionalidad subsahariana que, en su éxodo hacia el norte rico, quedan atrapados en los montes de Marruecos. Este viejo jesuita canario es uno de esos quijotes que el mundo escupe de vez en cuando para acabar chocando de frente con un molino de viento. Su molino, todo un gigante en este caso, es Marruecos, un país al que ya no puede volver.

Hacía tres años que Esteban vivía en Nador, una ciudad marroquí a apenas 20 kilómetros de Melilla. Allí recogió el testigo de Médicos de Sin Fronteras, que en 2013 abandonó su labor humanitaria en el país por “no respetar los derechos humanos”. En concreto, los de los subsaharianos.

En un duro informe, trufado de imágenes desgarradoras, la ONG daba cuenta del trato de las autoridades alauitas a los inmigrantes: palizas, destrucción de los precarios campamentos o aceptar las devoluciones en caliente de la Guardia Civil en la valla con Melilla son algunos ejemplos. Pero también denunciaba la indiferencia del mundo ante esta inhumana situación. Su misión, en esas condiciones, no tenía sentido.

Así fue como Esteban se estableció definitivamente allí, al frente de la Delegación de Migraciones de la Diócesis de Tánger. Coordina, o mejor dicho, coordinaba a ocho personas que habían trabajado previamente con MSF. Su misión es acompañar a los inmigrantes enfermos o heridos ─ se entiende que tras intentar saltar la valla─ en todo el proceso de atención en el sistema público de salud marroquí, además de hacerse cargo de los medicamentos. Es una de esas personas con las que hay que hablar para informar sobre estos temas, los vive en sus propias carnes.


Su equipo lleva agua, mantas, plásticos y jabón a los asentamientos, incluso tiene un teléfono encendido las 24 horas a las que cualquier inmigrante puede llamar. “No sólo cuando se hacen daño saltando la valla o cuando se les pega, también cuando una mujer embarazada se pone de parto”, explicaba a Público hace algunos meses.

Quizás haya sido esa ─prestar ayuda e informar─ la razón de su velado destierro, porque la dictadura norteafricana no ha dado ningún motivo. Ni a él ni al Arzobispado de Tánger ni al Gobierno español, con quien tiene no pocos acuerdos. Simplemente, la Policía marroquí detuvo al jesuita en el paso fronterizo de Beni Enzar cuando regresaba a Nador tras una corta estancia en Melilla y le informó de que su tarjeta de residencia ya no servía de nada. Algún diario marroquí afirmaba que se le acusaba de proselitismo, de ser un espía de los servicios secretos españoles e incluso que estaba considerado persona non grata en el país.

El religioso confirmaba su expulsión a este diario a través de una corta conversación telefónica. “En realidad no me han expulsado. Simplemente no me dejan volver”, precisaba. Prefiere guardar silencio por el momento, tal y como ha prometido a su Arzobispado, aunque la medida no lo ha cogido de sorpresa.

El Gran Hermano del reino de Mohamed VI ha sometido a tal vigilancia al religioso y a sus compañeros que el padre Esteban caminaba por Nador mirando hacia atrás en cada esquina, hablando por teléfono en voz baja y desconfiando hasta de los camareros de las teterías. Toda precaución era poca en su constante estado de psicosis, y así pudo comprobarlo este diario durante un breve encuentro en un restaurante del centro de Melilla, en marzo del pasado año. “Maxilares reventados, cabezas destrozadas, ojos perdidos e incluso muertes. Hemos visto de todo”, aseguró entonces a Público el recién expulsado.


Él es el mejor testigo de lo que las fuerzas de seguridad marroquíes hacen con los inmigrantes, eso que las cámaras no pueden grabar desde el lado español de la frontera, donde el trabajo de informar no es nada fácil. Pero más complicado se torna desde la parte marroquí, donde se exige un permiso especial a los reporteros que difícilmente (eufemismo de imposible) se concede.

El sacerdote elogiaba los resultados del trabajo del ACNUR en la valla de Melilla, pero echaba en falta que observaran también en la otra parte, donde dice, sólo se preocupan de la trata mientras los derechos humanos de cientos de personas se violan cada día.

El padre Esteban ha relatado a varios medios en qué estado ha llevado al hospital a los golpeados, cómo se realizan violaciones de mujeres subsaharianas en el Gurugú y otros montes aledaños, cómo es el negocio de la trata de éstas en Marruecos, cómo funcionan las mafias que cuelan a quien puede pagárselo en suelo español o cuántos cadáveres se han recuperado en Marruecos tras el naufragio de una patera.

Información sensible que haría saltar las alarmas en cualquier Estado de derecho, pero que en Marruecos, el país vecino con el que España hace negocios, se censura y, si consigue cruzar la frontera, se castiga tarde o temprano. Eso es precisamente lo que le ha ocurrido al padre Esteban, que asegura estar “tranquilo y feliz” desde que nadie le vigila en Melilla. Al menos sus ocho compañeros, de varias nacionalidades, siguen sobre el terreno.

lunes, 18 de enero de 2016
El Comercio - 17/01/2016

Maldecía Gabriel Celaya el arte que no tomaba partido hasta mancharse. No es ese el caso de Manuel Paz, quien, al frente de la Orquesta de Cámara de Siero (OCAS) y de su proyecto 'Vínculos' -en este caso, siguiendo la iniciativa de la Asociación Asturiana de Solidaridad con el Pueblo Saharaui-, va urdiendo una red en la que se abrazan la mejor música y el compromiso ético.


La gala que ayer se celebró en el Auditorio Príncipe Felipe, en Oviedo, y a la que asistieron medio millar de personas fue una muestra ejemplar de ese lazo entre el arte y los marginados del mundo -en este caso, los habitantes de los campamentos que soportan los rigores del desierto- siguiendo la estela reciente de los conciertos ofrecidos a favor de Medicus Mundi.

Para la ocasión, se sucedieron sobre el escenario, además de la propia OCAS, relevantes figuras de diferente géneros musicales, unidos todos por idéntica causa: el Sahara Libre.

Abrió la velada la orquesta de cámara de Manuel Paz -que, como ya se sabe, hace tiempo que merece la acreditación de sinfónica-, interpretando 'Johnny B. Goode', el mítico y muy versionado tema de Chuck Berry. Y, después, la OCAS iría poniendo magníficas orillas al resto de los participantes, llegando a continuación TrueQuedart, el grupo fundado por Imanol Núñez, que regaló 'Vengo del Sur', 'Puedes ver el sol' y 'El barrio de la paz'.

Notable la presencia del músico saharaui afincado en Asturias Kamy Rapstyle, junto a sus creaciones 'He vuelto', 'Mi abuela' y la emotiva 'Sahara Libre'.

Pablo Carbonell, quien también presentó la gala mediante su humor inimitable, intervino con 'Sentimiento Wagneriano' y celebrando el festejo con 'Hoy es domingo' o regando el surrealismo de 'Mi agüita amarilla', a las que añadio 'Bicicleta estática'.

Sôber, la banda madrileña de rock alternativo, hizo sosegarse al recinto al ritmo de 'Náufrago' y 'Paradisso', precediendo a la adaptación de 'Bohemian Rapsody', la legendaria composición de Queen, que sonó en las voces corales y afinadísimas de Ensemble Voblana, cuyo director, Óscar Allen, se asomó al escenario para recibir el aplauso de sus integrantes.

Para el final, aguardaba al público el incombustible Jorge Martínez, líder de Ilegales, más inspirado que nunca, introduciéndose en 'La casa del misterio' 'Quántica' y 'Enamorados de Varsovia'. Arte bajo el sol del Sahara. Arte a la luz del compromiso. Música excelentísima.
martes, 1 de diciembre de 2015
El Comercio - 28/11/2015

Hace unos meses disfrutaban de una cama cálida y confortable en diferentes puntos de Asturias y en octubre veían cómo lo poco que tenían quedaba reducido a barro y escombros. Las lluvias torrenciales que hace poco más de un mes azotaron la región argelina de Tinduf destruyeron las viviendas de muchos de los niños saharauis que este verano participaron en el programa 'Vacaciones en paz'.


Rápidamente, numerosas entidades e instituciones reaccionaron ante la catástrofe e hicieron llegar a los afectados toneladas de material de emergencia. La Asociación Asturiana de Solidaridad con el Pueblo Saharaui fletó ayer, con la ayuda del Principado y de varios ayuntamientos de la región, un enorme camión repleto de alimentos, medicinas y material escolar que será entregado a la Media Luna Saharaui para su reparto entre la población y los centros educativos y médicos de los campamentos. El trailer, que partía a primera hora de la mañana de la nave que la entidad tiene alquilada en el polígono de Porceyo, llegará esta mañana a Alicante, donde se unirá a otros muchos camiones procedentes de diversos puntos de la geografía española.

De las 24 toneladas que componen la ayuda recaudada por ciudadanos y entidades asturianas en los últimos meses, 20 son alimentos y las cuatro restantes, material sanitario y escolar, según explicó el delegado del Pueblo Saharaui, Yahya Edgil. «Para nosotros la ayuda de la sociedad asturiana significa mucho, siempre que hacemos un llamamiento ciudadanía e instituciones responden en seguida», señaló, y agregó, no obstante, que «mientras dure el exilio seguirá haciendo falta ayuda». La situación en los campamentos, apuntó, es «delicada», pues numerosas familias lo perdieron todo en las inundaciones, a lo que se suma el temor a la aparición de epidemias y enfermedades. La directora de la Agencia Asturiana de Cooperación al Desarrollo, Gimena Llamedo, aprovechó para recalcar «la implicación y la sensibilidad de la sociedad asturiana con el pueblo saharaui». Recordó, asimismo, que el Gobierno del Principado aprobó recientemente una ayuda de emergencia de 50.000 euros para el Sáhara que se añade a los habituales 400.000 euros anuales.

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