martes, 17 de junio de 2014

DIA MUNDIAL DE LAS PERSONAS REFUGIADAS


El día 19 de junio a las 19:00: Concentración en el parchís-Xixón.


34 millones de personas refugiadas-desplazadas

El mundo es cada vez más pequeño y ajeno para las 34 millones de personas obligadas por las violencias a huir de su lugar de residencia en países como Siria, Colombia, Nigeria, República Democrática del Congo y Sudán, en ese orden.

En Palestina y en  el territorio Saharaui la ocupación y el desplazamiento forzados desde hace más de sesenta años obedecen a planes expansionistas de los halcones israelíes y de las castas marroquíes, con el apoyo de los gobiernos de los EUA y de España.

Aterrorizadas y despojadas de todo, las personas refugiadas y las desplazadas aún deben pasar por vivir en su destierro con la impunidad, con las puertas que se cierran y con los abusos de las autoridades en fronteras mortales donde el control migratorio se hace violando los derechos humanos muchas veces ante los ojos de todos.

Pero lo más duro es constatar la deshumanización, el silencio de las sociedades a las que llegan, que miran para otro lado. 

SÁHARA , la descolonización pendiente.

En el año 1.975 todo un pueblo, el Pueblo Saharaui, había sido desposeído de sus bienes y obligado al éxodo a través del desierto perseguido por las bombas de napalm y fósforo blanco de la aviación marroquí. La gente huía, en el más exacto sentido de la palabra. Huían como podían: a pie, en coche, algunos en camello, con su rebaño si les era posible, pero la mayor parte de las veces con un par de cantimploras de agua y un puñado de arroz, con un manto y un bastón como toda pertenencia. La gente que llegó a los campamentos de refugiados en la región argelina de Tinduf eran personas que no tenían nada. Que no sabían verdaderamente qué hacer y cuyas familias estaban muchas veces diezmadas.

Este pueblo había sido traicionado por el último Gobierno de la dictadura franquista que lo entregó atado de pies y manos a las ansias expansionistas de Marruecos y Mauritania, tras casi cien de años de presencia colonial española en el  Sáhara Occidental. El Gobierno español incumplía de esta forma las responsabilidades a las que la Carta de la ONU y las reiteradas resoluciones de la Asamblea General le obligaban: permitir a los saharauis ejercer su derecho a la libre determinación. Además, según doctrina de Naciones Unidas, una Potencia administradora no puede poner fin unilateralmente a sus responsabilidades.
La España de 1.975 abandonaba, así, a los saharauis frente a los blindados de los ejércitos marroquí y mauritano.

Treinta y nueve años después, la población refugiada saharaui es la que más tiempo lleva ostentando tal condición tras la palestina. Es la única población del mundo que resiste refugiada en un desierto, donde es imposible la realización de cualquier tipo de actividad que genere ingresos económicos, por lo que depende totalmente para su subsistencia de la escasa e insuficiente ayuda proporcionada por las agencias humanitarias internacionales y ONGs.

Treinta y nueve años después, la Jefatura del Estado y los  diferentes gobiernos de la democracia española no solo no han cumplido con la obligación jurídica que España sigue ostentando como Potencia administradora del Sáhara Occidental, que no es otra que asegurar la conclusión del proceso de descolonización del territorio, sino que se han aliado claramente con las tesis anexionistas del Gobierno de Marruecos sacrificando los principios de la legalidad internacional, situando por encima de la misma, oscuros  intereses particulares entre casas reales amigas, empresas, etc..  

Mundo Árabe:

Los desplazados y refugiados son el resultado terrible de la sin-razón de las intervenciones militares imperiales, de las ocupaciones en base a guerras, de la utilización de la fuerza militar y provocación de conflictos para anular las demandas de los pueblos árabes en sus anhelos de justicia y democracia. Esta es la constatación de de la ocupación del Sahara; de la ocupación y represión permanente de Palestina; de la guerra de Iraq y el nuevo dominio postcolonial;  de la lucha armada alentada desde el exterior en Libia primero, luego en Siria…Destrozo no solo de la base material de estas sociedades, sino de las estructuras de políticas y administrativas que imposibilita la construcción de países con un estado autónomo. Y desplazamientos masivos de las poblaciones que se convierten en a-pátridas, en los sin Tierra y sin Estado, como resultado trágico común de la destrucción buscada de las sociedades árabes, cuyos pueblos han dado muestras extraordinarias de afán de justicia y democracia.

En Palestina la ocupación de tierras árabes como estrategia del gobierno israelí; el convertir todo el territorio israelí en un campo de refugiados, de forma extrema en Gaza, que impiden la entrada o salida de bienes necesario o de productos gazies, utilizando incluso atentados contra barcos  comerciales o solidarios. Gaza cercada de alambradas y con un 70% de la  población que ya  vivía en campos de refugiados…

Y ahora de nuevo se pretende una intervención militar en Iraq, achacando las luchas de resistencia que lleva desarrollando sectores laicos y religiosos que no pertenecen a AlQueda, a quien se pretende atribuir las actuales luchas armadas contra la opresión terrible del gobierno de Al Maliki. Al Queda no existia en Iraq antes de  la ocupación, y su presencia actual sigue siendo minoritaria en la lucha contra la corrupción y violencia del gobierno títere de Al Maliki, que llevan a cabo sectores plurales de la resistencia iraquí, como reconocen informaciones de fuentes árabes que admiten periódicos norteamericanos, mientras que la prensa española sigue reclamando intervenciones militares a favor del actual gobierno de Al Maliki.

Colombia, el destierro como política de Estado

Seis millones de personas en su mayoría campesinas, de los pueblos indígenas y de las comunidades negras, viven en Colombia el drama de haber sido obligadas por el terror a huir dejándolo todo. Medio millón más  se han refugiado en Venezuela, Ecuador, Bolivia, Chile, Argentina, Brasil, Costa Rica o Panamá.

En Colombia los grupos paramilitares –y por complicidad el Estado- son los principales responsables de ejecutar en alianza con la fuerza pública una estrategia violenta de despojo y despoblamiento rural, que elimina opositores de planes de inversión de las multinacionales  de los agronegocios y  de los sectores minero y energético.

Las familias que quieren retornar a sus lugares de origen se encuentran con las amenazas de los grupos paramilitares y con la agresividad del ejército que los ve como enemigos de la democracia y del progreso.

Pedro Julio Quintero es un campesino desplazado del Caribe colombiano. Llega con su esposa y con dos escoltas pues los paramilitares los buscan con ahínco para asesinarlos. No les perdonan la valentía y la persistencia con que denuncian el desplazamiento forzado en Macondo.  Bajo la canícula de Aracataca, cerca de la casa natal del Nobel García Márquez, Pedro Julio y su comunidad narraron ante la Xª Delegación Asturiana de Derechos Humanos el drama de las familias y el deseo de retorno a sus tierras: 

“Somos familias campesinas desplazadas de la Hacienda Tranquilandia, vereda La Divisa de Aracataca, Magdalena. En 1991 el dueño del a finca decidió venderla al INCORA, y nos asentaron ahí. Trabajábamos en paz hasta que llegaron los paramilitares a sacarnos usando el terror. Asesinaron a Jorge de Arce y a su esposa embarazada de gemelos, mataron a tres campesinos más y torturaron a otros, con ellos dejaron el mensaje de que volverían y matarían a quienes siguiéramos en la finca. Volvieron y mataron más gente con la ayuda del ejército, desaparecieron al presidente de nuestra junta de acción comunal, tomaron el control total de la finca y de la región, se llevaron todo nuestro ganado, nos quemaron las casas, todo. A mi hermano que los denunció lo agarraron y lo amarraron, lo patearon y lo degollaron delante de sus niños, “así mueren sapos y guerrilleros” les dijeron. Nos fuimos todos. A los pocos meses el Estado, los paras y el ejército trajeron otras familias a ocupar las tierras y en 1998 ya tenían escrituras y les hicieron una escuela nueva. Hace tres años pedimos la restitución de la finca pero el gobierno no nos atiende. Los listados de restitución sólo sirven para que nos maten, van 69 personas reclamantes de tierras asesinadas. La ley de restitución la hicieron los victimarios, que de paso le pusieron precio a nuestros muertos. Por tanto crimen en nuestra finca y no hay ni un judicializado. En diez años el gobierno no movió un dedo para protegernos como víctimas. Si al final nos devuelven la finca queremos acompañamiento internacional, no creemos en la fuerza pública que deja actuar a las Águilas Negras, los Urabeños, los Rastrojos, Los Paisas, en esta zona tenemos a todos los paramilitares. El año pasado capturaron a varios paras en Fundación. ¿saben quiénes eran? ¡dos sargentos y un cabo de la policía¡”

El 13% de la población colombiana ha sido desplazada por el terror del Estado y exige retorno con garantías. Su lucha se  junta con la esperanza de lograr la paz con justicia social, la soberanía alimentaria, la preservación de la vida y de la madre tierra.
…..

Con motivo del DIA MUNDIAL DE LAS PERSONAS REFUGIADAS,
invitamos  a un acto solidario
el jueves 19 de junio/14 a las 19 hrs.
En la Plaza del Parchís, Xixón..

Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui
CSCA-Comité de Solidaridad con la Causa Árabe.
Colectivo Colombianos-as refugiados en Asturias Luciano Romero
Delegación Saharaui en Asturias.
Soldepaz.Pachakuti

viernes, 9 de mayo de 2014

'Soy un kamikaze, un proyecto mártir para la causa saharaui'

El mundo - 02/05/2014

Tiba no tiene ninguna duda: prefiere morir por una causa que morir esperando. Como él, son muchos los jóvenes saharauis quieren pasar a la acción.


"Soy un kamikaze, un proyecto mártir para la causa saharaui. Estoy esperando a que el Polisario me dé luz verde para morir". La voz de Tiba resuena en esta jaima situada en pleno desierto del Sáhara, uno de los lugares más inhóspitos del planeta. Detrás de su turbante marrón, que sólo deja ver unos profundos ojos negros, se esconde la determinación de un hombre que ha dejado de creer en el maná de la solución pacífica.

Tiba no tiene ninguna duda: prefiere morir por una causa que morir esperando. "Ya que nos han impedido vivir como queremos, que nos dejen morir como queremos".

Como él, son muchos los jóvenes saharauis que, 39 años después, no quieren seguir aguardando y pretenden pasar a la acción. Por este motivo, han creado la Plataforma Gritos contra el Muro con el fin de visibilizar ante la opinión pública el muro que separa el Sáhara Occidental , ocupado por Marruecos, de los campamentos de refugiados de saharauis en Argelia. La valla tiene 2.700 kilómetros, está custodiada por unos 100.000 soldados marroquíes y se encuentra sembrada por campos de minas.

Cada dos meses, los jóvenes de la Plataforma acampan frente al muro desde el lado argelino para lanzar sus gritos de protesta. Tiba estaría dispuesto a convertirse en un hombre-bomba para explotar contra ese muro, aunque sabe bien los riesgos que eso conlleva: "Tengo muy claro el traje de terroristas que Marruecos nos tiene preparados. No quiero dejar huérfanos a mis hijos, pero prefiero que cuelguen en la pared la foto de su padre por morir defendiendo a su patria, que la de un padre que no fue capaz de conseguirlo".

Cuando se le replica que es mejor no tener que llegar a la violencia, contesta con convicción:

-Pues yo espero que sea pronto. ¿Tú crees que es vida lo que yo estoy viviendo aquí?

'Aquí' es el lugar donde viven los saharauis que salieron huyendo del Sáhara Occidental tras la Marcha Verde de 1975, orquestada por Hasán II para ocupar el territorio, tras la partida del Ejército español. 'Aquí' son cinco pequeñas wilayas (campamentos), donde los saharauis residen en casas de adobe, sin agua corriente, ni electricidad ni ningún aparato doméstico que les facilite la vida. 'Aquí' es un terreno desértico donde el termómetro llega a los 38 grados en el mes de mayo y a los 50, en verano. 'Aquí' es un paraje donde no se tiene derecho a ninguna comodidad.

La estancia temporal se ha convertido en permanente, desde que en 1991 les prometieron un referéndum de autodeterminación que nunca se ha celebrado. "El problema del Sáhara no aparece en el escenario mundial. No somos nadie. Viendo cómo se cocina el potaje, no nos toca ninguna cucharada. Tenemos que vivir de la caridad de la ONU cuando el Sáhara Occidental es un territorio muy rico", denuncia Tiba desde su jaima instalada en el Festival Internacional de Cine del Sáhara (Fishara), que se celebra en la wilaya de Dajla en Argelia.

Sin embargo, la convicción de Tiba en que el Frente Polisario retome la lucha armada no es compartida por la mayoría y, en la última votación, se decidió continuar con la vía pacífica. Algunos se fijan como límite un año, el tiempo que ha dado el Consejo de Seguridad de la ONU a las partes para que encuentren una solución que desbloquee el callejón sin salida:

"Nosotros somos una generación más culta y más preparada que la de nuestros padres. Hemos estudiado, nos hemos licenciado y no estamos dispuestos a perder la juventud como ellos. Nuestros padres llegaron hasta aquí empujados por una guerra. Por el desgaste del conflicto, querían la paz y aceptaron deponer las armas a cambio de unas promesas que no se han cumplido", explica Omar Stama, miembro del UEsario, la Unión Nacional de Estudiantes.

Y prosigue indignado: "Nuestra paciencia no es infinita. Si en un año no se soluciona el conflicto, tendríamos que plantearnos el retorno a las armas. La comunidad internacional nos está empujando a ser terroristas", asevera Stama, un saharaui que llegó a España en las vacaciones de paz y ha acabado residiendo en Bilbao.

Pero, ¿es viable su vuelta a lucha armada? ¿no hay una diferencia abismal de medios entre el Ejército marroquí y el Frente Polisario? "Un soldado marroquí va a cobrar un sueldo y un soldado saharaui va a morir por una causa. Hemos tenido prisioneros marroquíes y ni ellos están convencidos de la política de su Gobierno en el Sáhara. Nosotros ya hemos demostrado que con pocos medios podemos hacer grandes cosas", prosigue Tiba.

El mensaje del retorno a las armas se repite como una letanía entre los jóvenes saharauis. Se trate de un sentimiento legítimo y verdadero o de una estrategia mediática para intentar presionar al enemigo, lo cierto es que el pueblo saharaui ya se ha cansado de esperar.

"Prefiero dejar a mis hijos sin padre que sin patria"

Público - 02/05/2014

Viven desde hace 39 años en mitad de la nada al sol de una interminable playa sin mar. Nacieron en un campamento de refugiados, crecieron en un campamento de refugiados y temen morir en el mismo campamento de refugiados. Son los jóvenes saharauis. Los hijos de aquellos que fueron expulsados de sus casas, de sus tierras y la de sus antepasados con la Marcha Verde de Marruecos y la espantada de España bajo la dirección del rey Juan Carlos I en noviembre de 1975. Su tierra está ocupada desde entonces y aunque la ONU ha señalado en reiteradas ocasiones el derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui y la no soberanía de Marruecos sobre el Sahara Occidental, el Consejo de Seguridad de la ONU ha sido incapaz de establecer medidas que hagan efectivas sus resoluciones.


Desde que en 1991 se firmara el alto al fuego entre los saharauis y Marruecos, el Frente Polisario, representante legítimo del pueblo saharaui, ha apostado sin ambages por el derecho internacional y la vía pacífica para la recuperación del territorio. El primer ministro saharaui, Abdelkader Jaleb Omar, de hecho, aseguró el miércoles que la vía diplomática está dando resultados y que cada año hay una pequeña conquista diplomática y política. El problema es que esas pequeñas conquistas no repercuten en nada en la vida de estos jóvenes cuya única vía para escapar del desierto reside en la oportunidad que brindan las políticas de cooperación para que los saharauis puedan estudiar en otros países de Europa. Sin embargo, de poco les sirve estudiar y formarse cuando en sus campamentos de refugiados no hay trabajo. No hay nada.

Ante esta situación, la juventud saharaui, que nunca ha conocido la tierra que le pertenece, se pregunta insistentemente hasta cuándo. Hasta cuándo deben seguir apostado por la vía diplomática y hasta cuándo deben continuar viviendo en una tierra seca no apta para la vida humana y en casas de adobe sin luz, ni agua completamente dependientes de la ayuda internacional. Bajo esta pregunta surgió en diciembre de 2012 Gritos contra el Muro, una asociación juvenil que hartos del exilio perpetuo al que está sometido su pueblo y la poca visibilidad del conflicto en los medios de comunicación de Occidente y, sobre todo, del muro marroquí de más de 2.500 kilómetros de longitud, decidió reunirse una vez al mes frente al muro para debatir y buscar soluciones.

En estas reuniones siempre ha habido una mayoría que ha decidido respaldar al Frente Polisario en su política de paz y de seguimiento de las directrices de la ONU, pero cada vez son más las voces que reclaman la violencia como solución al conflicto o, al menos, para visibilizarlo en el mundo occidental. "No somos un conflicto que vende, donde hay sangre, donde hay morbo, que llama a la prensa. Somos gente pacífica que ahora mismo importa poco. Por eso, creemos que hay que hacer algo", explica a Público Tiba, portavoz de esta organización desde los campamentos de refugiados de Dajla en Tindurf en el marco del Festival Internacional de Cine del Sahara.

Ese "algo" que señala Tiba se ha limitado hasta el momento a lanzar gritos contra el que ellos denominan "el muro de la vergüenza", pero el cuerpo pide más. Necesitan una solución y la comunidad internacional lleva 38 años sin saber o querer otorgarla. Este portavoz, por ejemplo, es uno de los partidarios más acérrimos de retomar las armas y batallar contra el ejército marroquí. ¿Cómo? "Defiendo los métodos violentos como utilizarnos a nosotros mismos para explotar contra ese muro. Donde hoy ponemos banderas saharauis podemos comenzar a poner bombas", explica este joven, que añade que sólo lo hará "si el pueblo saharaui lo decide libremente". "Haré lo que diga la mayoría", asegura.

Se define a sí mismo como un "proyecto de mártir de la causa saharaui" aunque asegura que es un "pacifista incapaz de matar a una mosca". "Tengo hijos, no quiero morir, pero prefiero dejar a mis hijos sin padre que sin patria", asegura Tiba, que denuncia que no quiere obligar a sus hijos a tener que vivir en "el desierto, asándose".


No obstante, este joven es consciente de que el pueblo saharaui no tiene recursos ni económicos ni armamentísticos para hacer frente a Marruecos. "Mis padres y abuelos han demostrado que no importa cantidad sino calidad. El soldado saharaui va a morir por una causa, convencido, y el soldado marroquí va a ganarse el pan. Sería una guerra de guerillas y ya demostramos que podemos ir conquistando territorio", dice este joven en referencia a los territorios liberados por la lucha del Frente Polisario hasta 1991.

"Somos hijos del desierto"

La guerra de guerrillas como fórmula para vencer a Marruecos en el caso de entrar en un conflicto armado también es compartido por Luchaa Saleh Guecheu y Mansur Mohamed-Fadel, miembros de la UJ-SARIO (la organización juvenil del Frente Polisario). Esta organización, sin embargo, no es partidaria de entrar ya en guerra, aunque la paciencia comienza a agotarse.

"Somos un pueblo pacífico que tan solo lucha por algo que es suyo y que todas resoluciones y cartas de la ONU citan. Si volvemos a tomar las armas, espero que la comunidad internacional tenga en cuenta que hemos soportado 25 años viviendo en un campo de refugiados y con la mitad de nuestro pueblo sufriendo violaciones de derechos humanos en los territorios ocupados", explica a Público Mansur Mohamed-Fadel, que asegura que la razón por la cual piensa en volver a las armas es que, de momento, la lucha pacífica apenas ha conseguido mejorar la situación del pueblo saharaui.

Mohamed-Fadel, descendiente de un notable tribal del Sahara Occidental, es consciente de que "la guerra solo la quiere el que no la ha vivido", pero también asegura que "lo que se roba con las armas, sólo puede ser recuperado por las armas". "Sabemos que Marruecos nos puede destrozar con solo un avión pero nosotros no entraríamos en una guerra clásica. Ellos tienen la mejor tecnología de guerra, capaz de encontrar una hormiga en el desierto, pero nosotros podemos atacar, incautar y desaparecer. Somos los hijos del desierto y sabemos que es peligroso una guerra con Marruecos pero tampoco es justo que los lobbies franceses y estadounidenses impidan la solución pacífica", prosigue Mohamed-Fadel, de 24 años de edad y con un grado medio en Informática que se sacó durante su estancia en el sur de España.


Luchaa Saleh, por su parte, se define como un radical entre los radicales, aunque su discurso aún es moderado. El problema, afirma, es que la moderación es sólo cuestión de tiempo. "Nosotros como jóvenes vemos un futuro cerrado para nosotros. Somos la generación que ha crecido en el marco de la política de pacifismo y de respeto al derecho internacional y de las directrices de la ONU propuesta por el Frente Polisario, pero la solución aún no ha llegado", denuncia Saleh, que ve "preocupante" que la juventud esté apostando por la vía armada como solución, aunque él afirma estar "dispuesto a morir por lo que es nuestro". "Si me llaman a la guerra por mi pueblo iré el primero", afirma.

"Una irresponsabilidad"

La organización juvenil más moderada en cuanto a la necesidad de tomar las armas para solucionar la situación de exilio perpetuo del pueblo saharaui es la Unión Nacional de Estudiantes Saharauis, que aglutina a aquellos jóvenes que han salido al extranjero para completar una carrera universitaria y trata de introducirlos al mundo laboral saharaui. Su responsable de Relaciones Internaciones, Omar Slama, que trabaja como traductor durante el Festival Internacional de Cine del Sahara (Fisahara), y vive en Bilbao, asegura que cada vez que llega a los campamentos observa como "muchos amigos han perdido la fe en la vía pacífica".


"Nosotros abogamos por el diálogo como base para la resolución del conflicto y apoyamos los esfuerzos de la ONU para lograr una resolución pacífica que garantice el derecho de autodeterminación", señala a Público Slama.

Para la Unión Nacional de Estudiantes es "entendible" que la juventud se esté "radicalizando" pero considera de "sensatez" continuar con la vía pacífica porque el camino aún no está terminado y "aún queda mucho por recorrer". "Entendemos perfectamente la postura de los jóvenes que defiende la violencia, son muchos años en los que ven como el tiempo pasa y como sus padres han llegado a una edad en la que ha perdido su juventud en un campo de refugiados inhóspito y es normal que no quieran que les pase lo mismo que a sus padres, pero sería una irresponsabilidad declarar la guerra a Marruecos sin terminar de explotar la vía diplomática" asegura este joven.

"El que tiene paciencia le llega la sombra"

Mientras que la ONU decide cómo solucionar el conflicto saharaui, Marruecos trata de impedir toda solución y la comunidad internacional se hace la sorda y la ciega, jóvenes como los aquí nombrados y otros tantos como la joven reportera de la Televisión Nacional Saharaui, Tfarrah Mohamed Yesslem, continúan viviendo en mitad de la nada esperando no saben muy bien qué. El martes por la noche, la población saharaui conoció que la ONU no amplió las competencias a la misión que mantiene desplegada en los territorios ocupados por Marruecos para vigilar el cumplimiento de los Derechos Humanos por parte de Marruecos. Tfarrah Mohamed Yesslem ni siquiera se sorprendió, a pesar de que esta misión es la única en todo el mundo que no garantiza el cumplimiento de los derechos humanos.


"Lo peor de todo es que ya no nos sorprende nada. El año pasado Estados Unidos lo propuso y el Consejo de Seguridad lo denegó. Este año lo pidió el secretario general de las Naciones Unidas pero Estados Unidos no. Es alargar la historia cambiando términos y el resultado es el mismo", señala esta joven periodista, que responsabiliza a la ONU de estar comportándose de manera "incompetente e irracional".

A pesar de todo, prácticamente nadie en los campamentos de refugiados saharaius en Tinduf duda de que los territorios del Sahara Occidental ocupados ilegalmente por Marruecos volverán a ser la tierra del pueblo saharaui. Así, Luchaa Saleh Guecheu asegura que mientras quede un saharaui vivo nunca desaparecerá la lucha del pueblo por la recuperación del territorio. Tampoco Tfarrah Mohamed lo hace. "Me veo viviendo en la tierra ocupada en el futuro. Me veo porque llevamos 40 años de exilio y represión y este pueblo tiene paciencia y voluntad. Hay un dicho saharaui que dice: "a quien tiene paciencia le llega la sombra". Nosotros tenemos paciencia y recuperamos nuestra tierra", sentencia.

lunes, 28 de abril de 2014

Los niños saharauis del programa de verano, sin familias en Oviedo

La Nueva España - 26/04/2014

La Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui hace un llamamiento urgente para encontrar familias ovetenses de acogida para cuarenta niños de nueve y diez años del programa solidario "Vacaciones en paz". Forman parte de los 260 menores del campamento de refugiados de Tinduf que vienen a pasar los meses de verano a Asturias. Los organizadores, Amigos del Pueblo Saharaui y la Delegación Saharaui en Asturias, alertan de un "descenso notable" de hogares de acogida en la capital del Principado para los que, en un principio, hay previstos esos cuarenta niños.


"La no captación de familias en Oviedo significaría que esta población tan vulnerable perdería la oportunidad de conocer otra realidad distinta a la de los campamentos de refugiados, tener una alimentación variada y rica en proteínas, pasar un control médicos y gozar de un clima más benigno que las altísimas temperaturas de su lugar de origen". Los Amigos del Sáhara, que organizan el programa de verano desde hace diecinueve años, instan así a los ovetenses a acoger a los niños.

"Vacaciones en paz" cuenta con el apoyo de la administración pública y de algunos ayuntamientos asturianos como el de Oviedo.

Los niños suelen llegar al Principado en julio, regresan al Sáhara a principios de septiembre, y la mayor parte convive con la misma familia durante varios veranos.

El Gobierno regional, sensibilizado con el conflicto del Sáhara, acaba de hacer una declaración institucional para que el organismo de la ONU, Minurso (Misión de la Naciones Unidas para el referéndum del Sáhara Occidental), amplíe sus competencias a velar por los derechos humanos en los territorios ocupados "extendiendo su mandato a la protección y vigilancia de las fosas comunes de desaparecidos saharauis existentes en Fadret Leguíaa y en la región de Smara".

Los activistas expulsados por Marruecos acusan al Gobierno y a la embajada de darles la espalda

Público 24/04/2014

Los cuatro activistas aragoneses que el pasado 21 de abril fueron expulsados de Marruecos cuando intentaban entrar al Sahara Occidental han reclamado hoy al Gobierno de Aragón que pida explicaciones al Gobierno central y al Estado marroquí por el trato recibido en el país norteafricano. Raúl Ramón, Irene Bailo, Laura Soteras y Diego Marín, pertenecientes a la I Brigada Aragón-Sahara, han comparecido hoy en rueda de prensa en Zaragoza para denunciar el trato recibido por parte de la policía marroquí quienes, según ellos, les negaron la comida y les privaron de sus "derechos de reunión y de libre circulación", ha señalado Ramón.


Una vez en el aeropuerto, según Diego Marín, la policía marroquí, a pesar de que no habían facturado ningún equipaje, "intentó" adjudicarles una maleta, según él, sospechosa, un hecho que ha calificado de muy "grave". Además, los activistas presentaron una queja formal a la embajada española de Marruecos ya que, según entienden, el comportamiento de los trabajadores de la embajada no fue el adecuado.

La I Brigada Aragón-Sahara se desplazó al Sahara Occidental para recoger testimonios y reunirse con diversas organizaciones que trabajan en la defensa de los derechos del pueblo saharaui para conocer "in situ" y de primera mano la realidad que viven día a día los saharauis, ha explicado Irene Bailo. Según ha relatado, el proyecto de esta brigada consta de tres fases: una primera de formación en Zaragoza para conocer la historia y la geopolítica del Sáhara, una segunda en la que se iban a desplazar hasta el territorio para conocer qué está sucediendo allí y una tercera que consiste en contar sus experiencias y difundir entre la población la situación que atraviesa el pueblo saharaui.

A pesar del incidente, los activistas han insistido en que no han mermado sus ganas de seguir luchando para dar a conocer la situación del pueblo saharaui que vive, según ellos, la represión y un bloqueo mediático constante por parte de Marruecos, por lo que no descartan volver allí para llevar a cabo el objetivo que se habían planteado inicialmente. Para continuar con esa tarea de difusión, los activistas se desplazarán el próximo sábado a la localidad oscense de Jaca en una jornada en la que ofrecerán una charla informativa y habrá una cena típica saharaui.

El próximo martes 29 de abril, el Consejo de Seguridad de la ONU se pronunciará sobre la renovación de la Misión de Naciones Unidas en el Sahara Occidental (Minurso), establecida en 1991, a la que, según indicaron fuentes diplomáticas a Efe, no se le darán poderes para supervisar la situación de los derechos humanos en el territorio.

Marruecos nos desgasta psicológicamente para no informar sobre la realidad de Sáhara

Público 22/04/2014

Más de 18 horas de espera en el aeropuerto de Marrakech sin comer ni dormir, sin saber cuándo ni cómo serán expulsados de Marruecos tras recibir el aviso de la policía del país, donde no son bienvenidos.  Cuatro jóvenes aragoneses viven desde el pasado miércoles, cuando intentaron acceder a El Aaiún para conocer la realidad social y política del Sahara Occidental ,  "una constante tortura psicológica por parte de los cuerpos de seguridad alauí que no quieren aquí a observadores internacionales", explica Diego Marín, integrante del grupo de activistas.


Irene Bailo, Laura Soteras, Diego Marín y Raúl Ramón llegaron a la capital de la antigua colonia española, donde pretendían permanecer durante una semana, para recoger testimonios de responsables de asociaciones de derechos humanos. Tras más de una decena de controles hasta llegar a El Aaiún, la policía marroquí los bajó del autobús en el que viajaban, los registraron e interrogaron durante tres horas, preguntándoles sobre su profesión, el motivo y duración de la visita y  sus contactos en la zona. "Fueron tajantes. Nos dijeron que no teníamos permiso para entrar en la ciudad y nos obligaron a meternos en un taxi en dirección a Agadir sin más explicaciones", señala Irene Bailo.

Una vez allí, el grupo intentó regresar a Tan Tan, puerta al Sahara Occidental, donde otro taxi les aguardaba para llevarlos de vuelta a Agadir. "Ya estábamos vigilados, más de una veintena de agentes nos estaban esperando y nos advirtieron de que si volvíamos a intentar acceder a los territorios ocupados tendríamos serios problemas. Dada la presión y constante vigilancia nos trasladamos a Marrakech", apunta Bailo. 

Varios estudiantes saharauis les ofrecieron su apartamento en la ciudad para descansar hasta su vuelta a España. "Pensábamos que ahí acababa el acoso policial cuando en la medianoche del domingo, 15  agentes  se presentaron en la casa con varios furgones aparcados en la puerta del edificio", explica Raúl Ramón.  Según el grupo, la policía les comunicó que existía una orden de expulsión y que debían trasladarlos, de forma inmediata, al aeropuerto para salir del país en el primer vuelo disponible.

"Ni nos dejan quedarnos en Marruecos ni tampoco nos dan soluciones para salir del país y piden que esperemos. Durante horas nadie nos ha atendido pero sí vigilado. Desde la embajada nos han denegado el asilo político. Estamos exahustos", señala Diego Marín.

Aseguran que el cansancio físico es lo de menos, que "el mareo constante" es la estrategia de Marruecos para frenar la llegada de observadores internacionales a los territorios ocupados en unas fechas muy sensibles para el conflicto que desde 1975 atraviesan Marruecos y el Sahara Occidental.

El Consejo de Seguridad de la ONU vota este mes la renovación de la MINURSO, la Misión de Naciones Unidas para el referéndum en el Sahara Occidental, una cita que la población saharaui aprovecha para demandar que el organismo internacional tenga competencia para vigilar los derechos humanos en el territorio.

"Lo que Marruecos pretende es reventarnos psicológicamente, con la complacencia de las embajadas y consulados, asustarnos y presionarnos para no acudir a las manifestaciones, donde se producen agresiones que pretenden ser silenciadas", concluye Bailo.

Estrasburgo obliga a España a acoger a 30 saharauis a los que se negó asilo

Público - 22/04/2014

El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha condenado a España por ordenar la expulsión de treinta inmigrantes saharauis sin haber concluido el examen de sus demandas de asilo, obligándola a mantenerles en el territorio nacional. La sentencia del tribunal europeo establece que no podrán ser expulsados "hasta que se produzca una decisión definitiva sobre sus demandas de protección internacional".


Los demandantes llegaron en patera a Fuerteventura (Canarias) entre enero de 2011 y agosto de 2012, tras huir del campamento de Gdeim Izik, a 12 kilómetros de El Aaiún (Sáhara Occidental), que había sido desmantelado por la Policía marroquí.

A su llegada pidieron protección internacional ante el temor a sufrir tratos inhumanos si eran devueltos a Marruecos, pero esta fue rechazada por el Ministerio del Interior, que ordenó una expulsión que finalmente no se produjo. Interior calificó sus alegaciones de "contradictorias e insuficientes", mientras que el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) señaló que eran "coherentes" y los "indicios suficientes" para aceptarlas.

Los demandantes, representados por los abogados de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), presentaron recursos contencioso-administrativos contra las órdenes de expulsión y solicitaron su suspensión hasta que se examinaran, pero la Audiencia Nacional denegó esa solicitud.

Sólo la aplicación de las medidas provisionales de la Corte europea, a la que acudieron entre enero de 2011 y octubre de 2012, impidió que se ejecutaran las expulsiones. Esas medidas implican que el TEDH solicite la interrupción temporal de la orden y, sin las mismas, según Estrasburgo, "los demandantes hubieran sido expulsados a Marruecos sin que el fondo de sus recursos fuera objeto de un examen tan riguroso y rápido como fuera posible".

La sentencia emitida este martes mantiene que el procedimiento por el que los saharauis pidieron en España la suspensión de las expulsiones no les permitió aportar información precisa sobre los riesgos que corrían. El fallo concluye que España vulneró el artículo 13 (Derecho a un recurso efectivo), combinado con los artículos 2 (Derecho a la vida) y 3 (Prohibición de tratos inhumanos o degradantes) del Convenio Europeo de Derechos humanos.

La sentencia recuerda igualmente que los tribunales nacionales "tienen que demostrar una diligencia y prontitud particular y decidir sobre el fondo en plazos breves", porque si no es así, "el recurso perdería su eficacia". Y en aplicación del artículo 46 del Convenio, estima que el Gobierno "debe garantizar, jurídica y materialmente, el mantenimiento de los demandantes en territorio español durante el examen de sus causas", que sigue abierto.

domingo, 20 de abril de 2014

Rabat lleva siete años sin responder a la Audiencia Nacional por el genocidio en el Sáhara

El Mundo - 20/04/2014

Marruecos lleva siete años burlando los reiterados requerimientos de la Justicia española para que colabore en la investigación del genocidio en el Sáhara Occidental. Tres comisiones rogatorias desde 2007 y numerosas gestiones respondidas con silencio absoluto.


Con los nuevos criterios de la Fiscalía de la Audiencia Nacional, asumidos esta semana por el juez, los crímenes en la antigua provincia africana deben ser tratados como si hubiesen sido cometidos en nuestro país, porque España «de iure, aunque no de facto, sigue siendo la potencia administradora».

El del Sáhara es, por tanto, el único genocidio cometido en territorio español contra ciudadanos con nacionalidad española que se indaga en la Audiencia Nacional, cuya competencia pasaría a ser preferente y no estaría ya condicionada a que los hechos sean perseguidos por los tribunales marroquíes -una auténtica utopía-, que es lo que se consideraba hasta ahora. La expulsión de Aminetu Haidar en 2009, por ejemplo, no fue investigada por España conforme a aquel viejo criterio.

La causa principal por el genocidio en el Sáhara fue abierta en 2007 por el entonces juez Baltasar Garzón, que admitió una querella de la Asociación pro Derechos Humanos de España en la que se describen los atrocidades cometidas por el ejército marroquí a partir de 1975 cuando, tras ceder a la presión de la Marcha Verde, nuestro país abandonó la colonia a su suerte y fue ocupada por Marruecos y Mauritania.

El juzgado ha emitido ya tres comisiones rogatorias, la última en octubre de 2012, para que se notifique el auto de admisión a los querellados y Rabat conteste si existe o ha existido alguna investigación y entregue todos los datos que afecten a las víctimas, incluido el lugar donde estén enterradas. El sustituto de Garzón, el juez Pablo Ruz, pregunta reiteradamente por las gestiones que lleva a cabo el Ministerio de Justicia a través del magistrado de enlace con Marruecos, Luis de Jorge Martínez.

Y el Gobierno marroquí responde siempre con el silencio, pese a que los dos países firmaron en 2009 un acuerdo de cooperación penal por el que «se comprometen a prestarse [...] la asistencia judicial más amplia posible en todos los asuntos penales». Hay una excepción: no habrá colaboración si «la parte requerida considera que el cumplimiento de la solicitud puede perjudicar su soberanía, su seguridad o su orden público», lo que se amoldaría a las pretensiones de Marruecos sobre el Sáhara. Eso sí, inmediatamente se añade que «toda denegación de asistencia mutua deberá ser motivada y notificada a la parte requirente», algo que en este caso no sucede.

El procedimiento ha avanzado más que nunca en los últimos meses, después del descubrimiento en junio de 2013 en Smara de la primera fosa común que evidencia «la eliminación física sistemática de la población saharaui, deshaciéndose de manera masiva y clandestina de los cadáveres», con el único objetivo de «la eliminación total o parcial de ese grupo étnico» que se oponía a la ocupación, tal y como se denunciaba en la querella, que aporta las cifras precisas de 526 desaparecidos y alrededor de 120.000 desplazados desde la invasión hasta la actualidad.

Un equipo dirigido por el antropólogo Francisco Etxeberria y el psicólogo social Carlos Martín Beristain, que testificaron en febrero ante Ruz, identificó con nombre y apellidos los cadáveres encontrados allí de ocho beduinos denunciados como desaparecidos, dos de ellos adolescentes, cuyos restos esqueléticos presentan orificios provocados por proyectiles de fusil del calibre 7,62 disparados a corta distancia y dirigidos hacia el cráneo u otros órganos vitales.

La conclusión es que fueron víctimas de una ejecución extrajudicial en febrero de 1976 cuando se acercaron hasta un pozo para dar de beber a sus animales. Entre sus ropas, fueron hallados tres documentos de identidad españoles, aunque los ocho tenían esa nacionalidad o el derecho a obtenerla. Durante su interrogatorio en el juzgado, Etxeberria y Beristain describieron su entrevista con Aba Ali Said Daf, que presenció las ejecuciones cuando tenía 13 años.

Said Daf no ha podido comparecer ante Ruz porque vive refugiado en Argelia, que pretende el reconocimiento del Sáhara y no le concedió el visado. Ante los investigadores, relató cómo pudo ver a un miembro del ejército marroquí disparando a sangre fría «en pleno corazón» de las víctimas. «Tenía pistola, pero cogió un fusil para hacerlo», contó. Otros 15 familiares de los fallecidos narraron versiones perfectamente encajables con los análisis forenses de las evidencias descubiertas.

En la otra causa sobre el Sáhara, referente al desalojo violento en 2010 del Campamento de la Dignidad, Marruecos se ha limitado a confirmar que el saharaui español Baby Hamday murió víctima de un atropello, sin indagar si fue intencionado.

martes, 15 de abril de 2014

80 pequeños saharauis necesitan familias asturianas de acogida

El comercio - 14/4/2014

Los responsables de 'Vacaciones en Paz', el veterano programa con el que la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui trae a Asturias, verano tras verano, a pequeños de entre 7 y 12 años procedentes de los campamentos de refugiados, están «muy preocupados».


Tanto la asociación como la Delegación Saharaui en el Principado acaban de realizar «un llamamiento urgente a las familias asturianas para que acojan en sus hogares, durante los próximos meses de julio y agosto, a 80 niños y niñas, de 9 y 10 años», porque la crisis «está pasando factura en todo el país y existe un serio peligro de que muchos de estos niños no puedan salir este año por falta de familias de acogida», explica Belén Cueva, una de las portavoces de Amigos del Pueblo Saharaui en el Principado.

Todos ellos están llamados a formar parte del contingente total de 260 menores que, si finalmente lo consiguen, está previsto que lleguen a Asturias la primera semana de julio para disfrutar de unas vacaciones con familias de la región como beneficiarios de un programa que la Delegación Saharaui para Asturias y la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui vienen organizando de forma ininterrumpida desde hace 19 años y que ha sido seriamente tocado por los rigores económicos que atraviesan muchas familias españolas.

Y es que, cuentan, «la no consecución del objetivo de captación de esas familias necesarias para la acogida de esos niños y niñas significaría que esta población tan vulnerable perdería la oportunidad de conocer otra realidad distinta a la triste de los campamentos de refugiados, de beneficiarse de una alimentación variada rica en proteínas, de los correspondientes y necesarios controles médicos, así como de gozar de un clima más benigno que las altísimas temperaturas que deberían de soportar en el desierto durante estos meses de verano», donde pueden rebasarse los 50 grados.

Apelan a la probada solidaridad de los asturianos porque faltan ochenta acogedores para otros tantos pequeños. Y lanzan el mensaje en Gijón porque «es el concejo más solidario, con 60 niños acogidos cada año» que, recuerdan, «merecen aprender y disfrutar del intercambio cultural y, sobre todo, ser diagnosticados de posibles dolencias y acceder a tratamientos vedados en los campamentos por falta de recursos materiales».

Quienes ya han participado en el programa cuentan que «el enriquecimiento es mutuo». En 1976, España abandonó el Sahara Occidental y miles de personas fueron condenadas a sobrevivir exiliadas en el desierto argelino.

lunes, 14 de abril de 2014

Mohamed VI advierte a Ban Ki-Moon de «opciones peligrosas» en el Sáhara Occidental

El Comercio - 13/04/2014

El rey Mohamed VI advirtió ayer al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de la necesidad de evitar "enfoques parciales y opciones peligrosas" sobre el Sáhara Occidental, después de que ayer el diplomático pidiese la supervisión independiente de los derechos humanos en el territorio.


En un comunicado, el Gabinete Real apunta que el monarca mantuvo una conversación telefónica con el secretario general de la ONU en la que le comunicó que se deben preservar los parámetros de la negociación definidos por el Consejo de Seguridad y salvaguardar el marco y las modalidades actuales de implicación de la ONU.

"Cualquier desviación de esta dirección sería fatal para el proceso y pondría en riesgo la implicación de la ONU en el asunto", indica el comunicado, en una amenaza velada de que Marruecos podría prescindir de la ONU.

En un informe remitido al Consejo de Seguridad y que se utilizará como base para las discusiones que la próxima semana mantendrá el máximo órgano de decisión de la ONU, Ban destaca la cooperación de todas las partes en la protección de los derechos humanos, pero dice que el "objetivo final sigue siendo una vigilancia de los derechos humanos sostenida, independiente e imparcial".

Hace un año, el Consejo de Seguridad discutió la posibilidad de dar por primera vez a la Misión de Naciones Unidas en el Sáhara Occidental (Minurso) mandato para supervisar la situación de los derechos humanos sobre el terreno, una iniciativa de Estados Unidos que Rabat consiguió finalmente evitar.

En las últimas semanas, Marruecos ha emprendido una campaña interna y internacional para presentar los "avances" en el Sáhara Occidental, y particularmente en el respeto a los derechos humanos, ante la cercanía del voto del Consejo de Seguridad.

Sin embargo, el pasado jueves, la viceministra marroquí de Exteriores, Mbarka Buaida, abogó por la prolongación del mandato de la Minurso, pero dijo que Marruecos "no hipoteca la solución del contencioso del Sáhara a esa cita anual", porque tiene sus propios planes.

En el informe, el secretario general de la ONU aborda además las demandas del Frente Polisario sobre la explotación de los recursos naturales del Sáhara Occidental y señala la importancia de proteger los intereses de los habitantes del territorio.

Desde 2007 y bajo los auspicios de ONU, el Frente Polisario y Marruecos han mantenido reuniones informales y varias rondas de negociaciones directas para intentar encontrar una salida al conflicto que se remonta a 1975, tras la descolonización española del Sáhara Occidental.

Rabat sostiene que la autonomía de la región bajo soberanía marroquí es la única salida viable para el conflicto, mientras que el Frente Polisario apuesta por un referéndum de autodeterminación donde la independencia sea una de las opciones

jueves, 3 de abril de 2014

Explicación del gobierno

Público - 29/3/14

El Gobierno ha informado, en relación a los dos agentes de la Guardia Civil que fueron observados en diciembre en El Aaiún (Sahara Occidental), que "pudiera tratarse" de una de las patrullas mixtas hispano marroquíes que actúan desde 2004 en el marco de los acuerdos en inmigración entre ambos países.

Así se explica el Ejecutivo en una respuesta escrita a una pregunta parlamentaria de Amaiur, que se interesó por el "cometido que tenían dichos agentes uniformados de la Guardia Civil en los territorios ocupados del Sahara Occidental".

En la pregunta Amaiur recordaba que, según fuentes saharauis y varias fotografías, el pasado 20 de diciembre fueron observados en la ciudad de El Aaiún dos agentes de la Guardia Civil junto a miembros de los servicios de seguridad marroquíes, y pedía al Ejecutivo que explicara el cometido, la razón y la duración de esa misión.

En contestación a esa petición de explicaciones, el Gobierno en su respuesta informa de que "pudiera tratarse de una de las patrullas mixtas hispano marroquíes que se llevan a cabo entre componentes de la Guardia Civil y la Gendarmería Real Marroquí desde febrero de 2004 y en el marco de los acuerdos bilaterales en materia de inmigración entre ambos países". 

miércoles, 26 de febrero de 2014

Vacaciones en paz


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Un chascarrillo de Bardem provoca una crisis entre Francia y Marruecos

El País - 25/02/14

Un comentario informal del actor Javier Bardem, seguramente un chascarrillo para condimentar la rueda de prensa de presentación en París de su documental reivindicativo sobre los refugiados saharauis, ha provocado una crisis diplomática seria que ha llegado al más alto nivel entre Francia y Marruecos, dos históricos aliados. Bardem acudió el pasado jueves a la capital francesa para darle un impulso al estreno al fin en Francia tras dos años desde su finalización del documental Hijos de las nubes, la última colonia, dirigido por Álvaro Longoria, que relata las penalidades y las vulneraciones de los derechos humanos en el Sáhara occidental, la antigua colonia española. Bardem aprovechó el evento para recordar que en 2011 un embajador francés en Estados Unidos le había comentado en privado que para Francia el país marroquí era "una amante con la que se duerme todas las noches, de la que no está particularmente enamorado pero que se debe defender. Dicho de otro modo, que miramos para otro lado". Las palabras de Bardem fueron reproducidas por Le Monde y otros medios franceses y provocaron una reacción inmediata crítica en Marruecos y en su Gobierno.


El ministro de comunicación marroquí, Mustapha Khalfi, exigió el pasado domingo explicaciones al Gobierno francés que fueran "más allá de una simple declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores, para reparar los daños causados por esas palabras, así sea que se le han atribuido falazmente o si se han pronunciado verdaderamente". Khalfi etiquetó esas palabras como "escandalosas e inaceptables" y añadió que "golpean a todos los marroquíes". Rabat, además, lanzó otro aviso de su enorme malestar por la vía diplomática y aprovechando la situación paralizó la visita de un enviado especial francés para la protección del planeta, Nicolas Hulot, hasta obtener las explicaciones requeridas.

Varios miles de personas se manifestaron este martes en Rabat ante la Embajada de Francia para protestar por esas supuestas declaraciones del embajador francés en la ONU. Los manifestantes portaban banderas y cantaron esloganes patrióticos.

La situación se complicó, además, porque el mismo jueves del estreno de la película del Sáhara de Bardem un grupo de siete agentes policiales franceses se presentaron en la residencia del embajador en París y comunicaron que deseaban tomar declaración al jefe del contraespionaje marroquí, Abdelatif Hamuchi, que había sido denunciado por una ONG francesa por su presunta complicidad en supuestos actos de tortura.

En este clima de creciente crisis diplomática, este lunes el propio François Hollande tuvo que coger el teléfono y llamar al rey Mohamed VI, que aún estaba de gira por varios países centroafricanos. No se han ofrecido muchos detalles de la charla pero ambos jefes de Estado acordaron "proseguir los contactos en los próximos días a nivel gubernamental, y trabajar en el espíritu de las relaciones excepcionales que unen a Marruecos y Francia". Fuentes francesas citadas por Reuters aseguraron que el presidente Hollande quiso enviar con esa llamada "un mensaje de amistad y confianza hacia Marruecos" y aseguraron que "el malentendido había sido aclarado".

La productora Morena Films, vinculada al actor español, también redactó este lunes un comunicado para aclarar que el comentario privado revelado por Bardem no había sido del embajador francés en Estados Unidos sino en la ONU, Gérard Araud.

miércoles, 29 de enero de 2014

Hanna Bunia: "Quien acoge a nuestros niños tiene nuestros corazones"

La Nueva España - 28/1/14 - E.Campo

"Quien acoge a nuestros niños tiene nuestros corazones. Gracias a las familias avilesinas que acogen a nuestros niños, y gracias a Avilés por su ayuda a nuestro pueblo". Este es uno de los mensajes que el gobernador de la "wilaya" de El Aaiún, Hanna Bunia, dejó ayer en su visita a la ciudad, en alusión al programa "Vacaciones en paz" que permite cada año que niños sarahuis pasen el verano con familias asturianas. Recién llegado de los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf, Argelia, Avilés fue el primer destino de su breve viaje por Asturias. "Esperamos que los lazos entre El Aaiún y Avilés sean más fuertes y cumplamos el objetivo de nuestra independencia", añadió.


Porque este fue, precisamente, el otro mensaje que trajo Bunia: su necesidad de apoyos políticos para conseguir la convocatoria del referéndum que permita la independencia del pueblo saharaui. "Como saben todos, nos invadieron los marroquíes y los mauritanos y desde 1975 estuvimos luchando. En 1991 se produjo el cese del fuego para hacer un referéndum, pero desgraciadamente todavía no se celebró", expuso el gobernador. Y añadió: "23 años después esperamos poder llegar a nuestro objetivo de forma pacífica". Los saharauis son conscientes de las dificultades, pero aseguran que no cejarán en su empeño: "Estamos decididos a alcanzar nuestro objetivo, no importa si con esta generación o con otra".

La ayuda que Bunia reclama de España es similar a la que Portugal prestó con Timor Oriental, instando a Indonesia a darle la independencia. "Nosotros sólo pedimos que nos den cinco minutos para que nuestro pueblo exprese su opinión en un referéndum. Y que se abra la zona ocupada para la prensa y los políticos". El gobernador también señaló que confía en que España tenga presente los lazos que le unen al Sáhara para defender que debe convertirse en un país libre. "Me da mucha pena que Francia defienda su cultura en Marruecos, en África, y España no haga lo mismo con nosotros".

Hanna Bunia incidió en la cercanía del pueblo saharaui con España. "Nuestra relación con España no es igual que con el resto de países europeos, ni tampoco con los otros países árabes. Nuestros niños aprenden español, nuestra educación es más similar a la española que a los otros países árabes", explicó. Y añadió: "También esperamos que en el futuro las relaciones sean estrechas y prósperas. Como estado, tenemos mucha riqueza y estamos a 90 millas de España". Además advirtió: "Puedo perdonar el papel de España en 1975, porque entonces estaba atravesando una situación difícil. Pero en 2014 no se puede perdonar su abandono a los saharauis".

El gobernador invitó a una delegación avilesina a visitar los campamentos en el mes de marzo y ver la realidad del pueblo. "Hay un dicho que s que entre la verdad y la mentira no distan más de cuatro dedos. Queremos que veáis lo que hay allí", explicó. Tras acudir al Ayuntamiento de Avilés por la mañana, donde fue recibido por representantes municipales y de colegios y asociaciones implicadas en proyectos solidarios con el Sáhara, Bunia ofreció por la tarde una conferencia en el centro sociocultural de Llaranes.

El corazón de los saharauis

El Comercio - 28/1/14 - Ainhoa Palacio

«Entre la realidad y las mentiras hay cinco dedos», de una mano que tapa lo que no se quiere ver. Fue una de las reflexiones que el gobernador de la wilaya de El Aaiun, en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf, Argelia, y representante de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Hanna Bunia, hizo durante su visita al Ayuntamiento de Avilés, para conocer a la alcaldesa, Pilar Varela, a los representantes de la oposición y a los docentes de los diferentes centros educativos de la ciudad hermanados con los colegios saharauis de su provincia.


Bunia agradeció a Avilés su «solidaridad y compromiso con el pueblo saharaui», durante la primera visita desde que es gobernador, hace ya tres años, y escuchó los diferentes proyectos que se desarrollan en los colegios. También quiso agradecer a las familias que participan en el programa 'Vacaciones en paz' su apoyo, «porque cuando acogen a nuestros niños están acogiendo nuestros corazones». Gracias a este programa, indicó, «los niños pueden saber qué es el mar o la piscina, porque lo estudian sin saberlo y aquí pueden ver lo que es».

También habló de la situación actual de los campamentos, indicando que «nuestro objetivo es tener nuestro propio estado, nuestra independencia», algo por lo que llevan luchando desde 1975. «Esperamos llegar de forma pacífica, pero vemos que nuestra paciencia se está terminando y que España podría tener un papel positivo en nuestra causa, no en vano estamos únicamente a 90 millas, lo que supone un cuarto de hora de distancia». Bunia recalcó que «no somos como el resto de los países árabes, ni de Marruecos, y actualmente sólo nos apoyan los argelinos», y que sus costumbres y educación tienen que ver más con España que con cualquier otro país de África.

En ese sentido, el gobernador de la wilaya explicó que «sólo pedimos cinco minutos para hablar de un referéndum de una zona ocupada» y confió en que el Gobierno español dé un paso al frente. «Nosotros no vamos a formar parte de Marruecos y nos da un poco de pena ver cómo Francia defiende a un país que fue su colonia y España no hace lo mismo» con los ciudadanos de un territorio en el que se sienten más cerca de la cultura española que de cualquier otro país del entorno. «Entendemos que las circunstancias en España, con la Transición, en 1975, eran difíciles y perdonamos su actitud entonces, pero ya en 2014 no se puede perdonar» que no medie por los saharauis.

«No vemos ningún cambio inmediato en el futuro, ni sabemos si el referéndum está cerca, pero queremos la independencia, aunque no sepamos si puede llegar hoy o llegará mañana». Yahya Mohamed, subdelegado saharaui en Asturias, acompañará al gobernador en su visita a los distintos ayuntamientos, y también habló sobre la situación actual. Al respecto, comentó que «agradecemos todo el apoyo que nos dan desde las asociaciones vecinales y colegios, pero referente a nuestra causa política tenemos muy claro cuál es papel que tiene que jugar España, porque es mejor conseguir nuestro objetivo con vuestro apoyo, después de 40 años de lucha», con la seguridad que «el Gobierno pueda obligar a que se reconozca» al pueblo saharaui.

De la situación actual de El Aaiun también habló por la tarde en una conferencia que se desarrolló en el centro sociocultural de Llaranes, pero en el Ayuntamiento la alcaldesa quiso recordar las distintas actividades y acciones de los centros, así como los viajes en los que participa Avilés cuando se organiza la visita de una delegación de la Asociación Asturiana de Amigos del Pueblo Saharaui. De hecho, Bunia acudió acompañado por el vicepresidente de dicha entidad, Luis Alberto Suárez, que junto al subdelegado saharaui en Asturias le acompañará en los próximos días. Está previsto que hoy visiten el Ayuntamiento de Carreño, Mieres y también Riosa, que al igual que Avilés desarrollan distintas actividades con la asociación y los ciudadanos saharauis.

lunes, 27 de enero de 2014

Comunicado CEAS Sáhara


A finales de abril de 2014, como todos los años, el Consejo de Seguridad de la ONU renovará el mandato de la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental). Se trata de la única misión especial de Naciones Unidas sin competencias en la vigilancia de los derechos humanos, y por todos son conocidos los abusos de las autoridades marroquíes contra la población saharaui que vive en los territorios ocupados.


Se ha lanzado una campaña unitaria para conseguir que esta realidad cambie en la próxima votación del Consejo de Seguridad. El movimiento solidario internacional, y muy especialmente el español, debe hacer seguimiento de esta campaña y apoyar su difusión al máximo.

¡Con la ayuda de todos y todas podemos conseguirlo!